C: 15 - INTERÉS POR RIDDLE

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Hogwarts-

—Hermione se despertó al día siguiente con muchas emociones en su mente, especialmente, una de curiosidad al saber que ese día había planeado con Harry y Ron, acercarse a Donker, aunque claro, primero debían saber la forma de hacerlo.

Así que para su objetivo, primero debían pasar por una prueba, alguien que los orientara a acercarse realmente al chico, y los únicos que sabían perfectamente que podían ayudarlos, eran nada más y nada menos que Percy Weasley y Penny Clearwater.

La castaña se cambió, colocándose de la forma más perfecta que podía, su ropa para frío. Cuando se estaba intentando peinar su abundante y castaño cabello, su compañera de habitación, Ginny Weasley, quien, al igual como sus hermanos, se había quedado en Hogwarts para pasar las vacaciones, se levantó al escuchar varios quejidos, y cuando la pequeña pelirroja vio a Hermione haciendo muecas de dolor al intentar desenredar algunos mechones de su cabello, sonrió divertida-

Ginny: ¿No crees que con un hechizo podría ser más fácil? -preguntó con un tono somnoliento, pero amable-

Hermione: Quizás, pero no conozco aún ese hechizo. -murmuró tímida- Creo que lo buscaré esta tarde en la biblioteca, claro, después de terminar los deberes de Historia de la Magia.

-la menor de la familia Weasley asintió, sorprendida de saber que a pesar de estar de vacaciones, su compañera de habitación era muy inteligente y responsable como para no dejar atrasados sus trabajos y deberes educativos. Aun así, después de que Hermione pudiera terminar de cepillar su cabello, el cual otra vez se había esponjado por haber sido cepillado, salió de su sala común; bajó las escaleras pensando en las posibles opciones con las que podía acercarse al hermano de Ron y preguntarle por Donker, pero no sabía exactamente cómo hacerlo, especialmente porque casi nunca le hablaba al pelirrojo mayor.

Y cuando llegó a la sala común, sentados en el sofá cerca de la chimenea, Harry y Ron ya esperaban a la niña con la misma expresión de pensamientos, y es que ellos coincidían sin saberlo, pero mentalmente, con ella: Donker era tan raro que tenían que acercarse a él cuidadosamente si no querían espantarlo-

Ron: Al fin. -expresó levantándose-

Hermione: Disculpa, pero las niñas sí nos preocupamos por nuestra apariencia. -lo miró mal apenas llegó al último escalón-

Ron: Sí, claro, sobre todo porque se nota.

Harry: Vamos ya, no tenemos tiempo que perder. -se acercó a ellos- Antes de que Percy o Penny puedan acercarse a Donker, debemos acercarnos a ellos y perderles consejos.

Hermione: ¿Estás seguro de que quieres ser parte de esto, Harry? -lo miró confundida- Digo, Percy y Penny ya saben que no eres del agrado de Donker, ¿crees que si te ven, querrán decirnos cómo acercarnos a él?

Ron: Odio admitirlo, pero Hermione tiene razón. -miró al azabache-

Harry: ¿Y entonces qué hago? -preguntó rendido-

Hermione: Tengo una idea. -los miró- Ron, tú ve con Percy. Al ser hermanos, creo que podría ser más sencillo que él te diga cómo acercarte a Donker.

Ron: ¿Y tú qué harás?

Hermione: Iré personalmente con Penny a preguntarle lo mismo, espero que de chica a chica pueda ayudarme.

Harry: ¿Y yo?

Hermione: Tú vigilaras que Donker no vea a Percy y a Penny hablando con nosotros. -lo miró- Si lo hace, puede que espere que vamos a hablar con él y quizás quiera huir o ignorarnos.

Harry: Pero, ¿cómo quieren que distraiga a Donker cuando soy yo al que no quiere ver ni en pintura? -frunció el ceño-

Ron: Tiene razón. -miró a la castaña-

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