Orfanato Wool.
Londres-
—El sonido amortiguado de los pasos de Hermione resonaba en los pasillos silenciosos del orfanato mientras ambos se acercaban a la salida.
La tarde ya se estaba despidiendo, y las primeras sombras de la noche nevada comenzaban a cubrir las paredes del lugar, impregnando el ambiente de una extraña calma. Donker caminaba junto a ella, las manos en los bolsillos, el ceño apenas fruncido como si estuviera ensimismado en algún pensamiento.
Cuando alcanzaron la puerta principal, Donker se detuvo y giró para mirarla. Hermione también se detuvo, mirándolo de vuelta, esperando sus palabras. Un destello divertido iluminó los ojos de él-
Donker: Aún no se me olvida que te aprovechaste de mi confianza para obtener información. -le dijo, medio en broma, medio en serio- No creas que te he perdonado por eso.
-Hermione se cruzó de brazos y le dedicó una sonrisa burlona-
Hermione: Oh, vamos, Riddle. -respondió, fingiendo un tono inocente- ¿Aún sigues con eso? Además, no fue tan grave, ¿o sí?
-Donker la miró, aparentemente ofendido-
Donker: ¿No tan grave? -replicó, alzando una ceja- Estamos hablando de traición en su forma más pura, Granger. No es algo que pueda dejar pasar tan fácilmente. -comentó, logrando que la castaña dejará escapar una risa-
Hermione: Bueno, creo que exageras un poco. -su voz adquirió un tono juguetón cuando respondió- Además, no pareció molestarte demasiado esta tarde. Te la pasaste riendo más de lo que he visto en toda tu vida.
-Donker esbozó una pequeña sonrisa, inclinando ligeramente la cabeza, como si admitiera la verdad de sus palabras sin querer reconocerlo-
Donker: Tal vez, solo tal vez, me haya divertido un poco. -confesó, quitándole importancia con un gesto- Pero no te emociones demasiado, Granger. Solo me reí porque estaba de buen humor. Es algo poco común, como ya sabrás.
-Hermione rodó los ojos, sin dejar de sonreír-
Hermione: Oh, claro, ahora resulta que tengo que agradecer por el privilegio de verte sonreír. Todo un honor, Donker.
-Él rió suavemente, y por un momento, ambos se quedaron en silencio, mirándose. Había algo en el aire, una tensión que ninguno de los dos parecía querer romper.
Hermione sintió una punzada en el pecho, una extraña mezcla de emoción y nerviosismo. Sabía que era el momento de irse, pero no quería romper el encanto de esa tarde.
Suspiró, decidida a despedirse de una forma especial, así que se inclinó hacia él, planeando darle un beso en la mejilla.
Sin embargo, su corazón traicionero, o tal vez el nerviosismo, la llevó a acercarse un poco más de lo que pensaba, y al final sus labios rozaron la comisura de los labios de Donker.
El tiempo pareció detenerse.
Hermione sintió cómo el calor subía hasta sus mejillas, y se alejó rápidamente, tan sorprendida como él. Su intención no había sido esa, pero el beso accidental quedó suspendido en el aire, como si el eco de ese roce se negase a desaparecer.
Donker, por su parte, se quedó inmóvil, mirándola con una mezcla de sorpresa y algo más que ni él mismo entendía.
Durante un instante, la idea de que Hermione no fuera solo una amiga o una enemiga en algunos casos, se hizo demasiado evidente.
Algo en él despertó, algo que nunca había sentido antes. No era exactamente amistad, pero tampoco podía definirlo como algo romántico porque no conocía esa palabra; simplemente era… algo nuevo y desconcertante.
ESTÁS LEYENDO
OSCURO
FanfictionDonker Tomas Riddle, el último heredero de aquel legendario fundador de la casa Slytherin. Vida parecida a la de su padre, infancia con soledad, pero, ¿tendrán destinos diferentes?
