C: 23 - EL CHISME DEL AÑO

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Estación de Hogsmeade-



—Era una tarde lluviosa cuando los estudiantes de Hogwarts empezaban a llegar al andén de la estación de Hogsmeade. El cielo gris y el aire frío de septiembre anunciaban el inicio de un nuevo año escolar. Donker Riddle, vestido con su túnica de Slytherin, se acercaba al carruaje junto a Percy Weasley y Penny Clearwater, quienes por fin habían terminado su junta para los premios anuales.

Mientras las gotas de lluvia caían sobre el suelo empapado, Donker se detuvo en seco al ver, por primera vez en ese nuevo año escolar, a las extrañas criaturas que tiraban del carruaje: Thestrals, seres oscuros con piel translúcida y alas huesudas.

Seres que hacían a Donker quedar perplejo y lleno de curiosidad-

Donker: Son fascinantes, ¿no? -murmuró, sonriendo y girandose por unos segundos para ver a sus amigos-

-Percy y Penny intercambiaron miradas confundidas al escucharlo y ver hacia donde miraba-

Penny: ¿De qué hablas, Tomi? -preguntó, ajustándose su bufanda de Ravenclaw- Los carruajes siempre se han movido solos.

Donker: No... -frunció el ceño- Siempre han estado ahí, tirando de ellos. -señaló a aquellos animales-

-Percy sacudió la cabeza, incrédulo, literalmente solo veía vacío frente al carruaje, no había nada-

Percy: Estás seguro de eso, Donker? Nunca hemos visto nada.

-El silencio invadió el ambiente mientras los tres subían al carruaje. Donker no podía quitarse la visión de los Thestrals de la mente. Había algo inquietante en esos animales, algo que resonaba con una oscuridad que siempre había sentido cerca de él, pero que hasta ahora no había podido identificar.

Durante el trayecto a Hogwarts, Donker apenas dijo una palabra. Penny y Percy intentaron distraerlo con comentarios ligeros sobre el verano y las clases que estaban por comenzar, pero la mente de Donker seguía dándole vueltas a lo que acababa de presenciar. ¿Por qué él podía verlos y no ellos? ¿Qué significaba eso?

Al llegar al castillo, el ambiente dentro del Gran Comedor era cálido y acogedor. Las velas flotantes iluminaban el techo encantado, que reflejaba el cielo tormentoso del exterior. Hermione se sentó junto a Harry, Ron y Ginny, con quien había cultivado una amistad sincera y cercana durante el verano.

A pesar de la energía que impregnaba la sala, Hermione no podía evitar sentir una cierta tensión en el aire. Los ojos de muchos estudiantes seguían a Harry, quien había sufrido un desmayo en el tren y era objeto de burlas de Draco Malfoy-

Draco: ¿Ya te has recuperado del desmayo, Potter? -se burló desde la mesa de Slytherin, provocando risas entre sus compañeros-

-Hermione notó la forma en que Harry apretó los puños, pero Ron lo calmó con una mirada severa.

Dumbledore, con su larga barba plateada, se puso en pie y levantó las manos, captando la atención de todos mientras Donker se sentaba, como siempre al fondo y al final de su mesa de Slytherin, apartado de la mayoría de su propia casa-

Dumbledore: Bienvenidos, estudiantes, a otro año en Hogwarts. -comenzó, con una sonrisa cálida- Me complace anunciar que nuestro nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras será el profesor Remus Lupin.

-Un aplauso tímido se escuchó en todo el Gran Comedor, aunque algunos miraron con curiosidad al nuevo profesor, quien se veía algo desaliñado pero transmitía una extraña confianza.

Mientras la ceremonia de selección de casas transcurría, Donker observaba desde la mesa de Slytherin, su mirada distraída, y cuando la cena terminó, Percy y Penny se levantaron antes que toda sus mesas para buscar al castaño-

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