Lo primero en lo que pensó Martin al separar a Juanjo de él fue en que quería besarlo, lo segundo, justo después de que Álvaro abriese la puerta, que debía huir. Y como el tiempo de los siete minutos se había agotado y nunca sabrían que hubiera pasado si hubiera durado un poquito más, prefirió no mirar atrás y salir corriendo lo más rápido que pudiera. No estaba preparado para un posible rechazo o para una nueva pelea, más después de haber sido él el idiota que dio el primer paso. Aún no sabía ni porqué, no entendía que era lo que lo había impulsado a acercarse tanto. Supuso que simplemente no había podido resistirse más a probar de primera mano el aroma del cuello de Juanjo y punto. Llevaba demasiados años obsesionado con su colonia como para haberse sabido controlar estando encerrados en una habitación tan pequeña y con tan poca luz.
La primera persona con la que se chocó fue Ruslana, y a penas pudo ser capaz de mirarla a la cara de lo culpable que se sentía. Porque siendo sinceros, minutos atrás Martin hubiera sido capaz de hacer cualquier cosa que su hermano le pidiese, y tener que mirarla a la cara y mentir después del momento tan intenso que acababa de vivir era una completa mierda.
Porque lo peor estaba en que el vasco jamás había hecho algo que se asemejase a la intimidad que acababa de vivir con Juanjo. Y probablemente tu se lo contarías a personas de tu edad y te dirían que un par de besos en el cuello no eran para tanto. Pero Martin juraba, pensándolo totalmente en serio, que solo la manera en la que el mayor lo había sujetado de las caderas había sido mil veces más especial que cualquier cosa que hubiera vivido antes. Nunca nadie lo había mirado de esa manera, tan confusa pero intrigada, y desde luego que tampoco alguien le había puedo tan cachondo con tan solo unos besos.
"¿Que tal ahí dentro con mi hermano? Una mierda, ¿no?"
"No se. Apenas y hemos hablado, la verdad."
"Es que no se cómo has aguantado, yo me hubiera lanzado encima al primer minuto."
Mira tu por donde...
"Ya... jaja."
"Me ha dado una pena cuando te ha tocado con él. Sabía que iba a ser súper incómodo para ti, por poco y entro a mitad del tiempo para rescatarte, te lo juro. Pero justo cuando estaba por levantarme y abrir la puerta el cabrón de Álvaro me lo ha impedido."
El estómago de Martin dio un vuelco, porque a saber que hubiera pasado si eso se hubiera cumplido.
Captó por el rabillo del ojo cuando Juanjo y Álvaro se dejaron ver por el pasillo, el primero con una mueca totalmente seria, y el segundo dando ya indicaciones sobre cómo iban a repartirse en los coches. Sería el mayor quien llevaría a Ruslana y a sus tres amigos, y Alex quien se encargaría de los cuatro restantes.
Martin hizo todo lo que pudo para esquivar su mirada, pero una vez estaba sentado en su sitio de siempre, justo detrás del asiento del piloto, sus ojos no pudieron evitar encontrarse con los de Juanjo por el espejo retrovisor, mientras intentaba colocarse el cinturón de seguridad. No duró ni dos segundos antes de que los dos rompieran el contacto, demasiado paralizados aún como para intentar hacer otra cosa.
A Juanjo le había jodido que su mejor amigo hubiera abierto esa puerta, porque estaba seguro de que si hubieran tenido un poco más de tiempo habría sido capaz de dejar que Martin hiciese cualquier cosa con él. Porque lo había tratado con tanto cuidado que tan solo con un roce ya se sentía adicto. Y hubiera tomado todo lo que vasco le hubiera querido dar, no tenía duda ninguna.
"¿Estás bien?" le había dicho Álvaro, después de que Martin hubiera salido corriendo.
"Sí, sí. Por supuesto."
"Joder, ¿tan malo ha sido? Pareces ido. Que yo ya sabía que iba a ser incómodo, eh, pero no tanto como para que tengas esa cara. Si lo hubiera sabido no hubiera añadido un minuto más."
ESTÁS LEYENDO
Guilty as Sin?
FanfictionDonde Martin, un chico distraído y callado, descubre algo que no debería de haber visto o... Donde Juanjo, el hermano mayor de su mejor amiga, no soporta a la gente entrometida
