Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

21. allanar alguna habitación

19K 618 444
                                        


Al día siguiente fue incluso más difícil aguantarse las ganas de tenerlo cerca. Nuevamente, volvía a cruzárselo por todas partes, y una vez más, era imposible acercarse a él sin que nadie los interrumpiera. Juanjo se sentía de muy mal humor, y se vio reflejado en sus acciones durante toda la mañana. Intentaba no dejarlo entrever mucho, pero Denna se había dado cuenta de que algo le pasaba a segunda hora, y pronto el rumor se había extendido al resto de sus amigos, que no habían dejado de incordiarle hasta que el horario escolar había terminado.

Salió de casa para irse al entrenamiento incluso una hora antes de lo que normalmente hacía, porque necesitaba tomar aire y estar solo durante un rato. Ni siquiera fue en coche, se decantó por mejor llegar andando. Sentía que la cabeza le latía como un tambor, y solo pedía poder parar de pensar en tonterías al menos hasta que llegase al campo.

Se cruzó con Lucas en los vestuarios y agradeció que alguien comenzase a darle conversación, por mucho en realidad no le apeteciese hablar sobre el próximo partido de la Eurocopa, porque ya suficiente tenia con tener que tragárselos siempre con su padre. No le prestaba atención a lo que decía pero el ruido de una voz le era suficiente para distraerse. Se sintió mal por su amigo, sobre todo porque era al único al que realmente consideraba cercano de ahí, pero por mucho que lo intentase le fue imposible aportar cosas útiles a lo que le comentaba.

Se quitó la ropa que había estado usando para ponerse la de entrenar. Haberle confesado en voz alta a Martin lo mucho que odiaba aquello solo consiguió que se sintiese más real, así que se sintió más decaído que de costumbre cuando se puso las botas especiales para el césped.

El resto del equipo fue llegando poco a poco, pero no fue hasta que llegó el entrenador que comenzaron a correr al rededor del campo. Consiguió mantener sus pensamientos a raya durante la siguiente hora y media.

Estaba completamente sudado cuando se metió a la ducha, procurando llegar de los primeros para poder conseguir una de las individuales. Solo había tres en todo el vestuario, el resto eran conjuntas. Juanjo pasaba de tener que soportar todo aquello, sobre todo porque el ambiente que se formaba ahí dentro era por excelencia incómodo. Ni de coña aguantaría a tantos hombres heterosexuales haciendo bromas sobre pollas en un ambiente lleno de tíos desnudos, suficiente tenía con el día que llevaba.

Se sentó en uno de los bancos con una toalla atada a la cintura. El pelo aún le goteaba y su piel olía a lo propio después de haberla frotado con jabón. Rebuscó entre las cosas de su mochila para dar con su ropa interior, que fue lo primero que se colocó.

"Wacho, ¿qué tienes planeado hacer este viernes?"

Juanjo fingió pensarme mucho la pregunta, tanteando por posibles opciones para evitar aquello.

"No lo sé, aún estamos a martes. Supongo que muchas cosas, estoy de exámenes." dijo, alterando un poco la veracidad de sus palabras. En realidad estos no comenzarían hasta dentro de una semana, pero el último plan que le había propuesto Lucas había sido ir a una fiesta con algunos de sus compañeros, y había acabado en un garaje ajeno con un pavo al que no conocía viendo vídeos de tetas a su lado. No estaba dispuesto a pasar por aquello de nuevo.

"Va, hombre. Es el cumple de Nai, y tenía organizado hacer algo en su casa. Me ha dicho que te invite también a ti, que hacía mucho que no os veíais. Va a ser muy tranquilo, lo juro."

"No sé, tío..."

"Venga, y te traes a Denna y los demás, que seguro le hace mucha ilusión verla también."

"La última vez fue horrible, Lucas, y también me dijiste que era un plan tranquilo."

"¿De qué hablas? Yo ni me acuerdo."

Guilty as Sin?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora