"Mi hermano me dijo el otro día que también le molan los tíos."
Ruslana había decidido que el momento idóneo para decir aquello iba a ser en el cambio de clase de literatura a dibujo, y lo había soltado tan de sopetón mientras Martin recogía sus cosas que al vasco realmente se le había dificultado fingir sorpresa, como si no lo llevase sabiéndolo meses y como si no lo hubiera tenido durmiendo en su cama esa misma noche. Le costó volver a aquellos momentos en dónde ellos no eran absolutamente nada, y reaccionar de esa manera tan exagerada pudo haberse visto incluso divertido desde fuera.
Ruslana entrelazó sus brazos mientras caminaban por el pasillo, tapándose la cara con la mano que le quedaba libre en un gesto frustrado a la par que negaba con la cabeza, casi sin creérselo aún ella misma.
"Es que no me lo creo, llevo desde ayer flipando."
Le jodió un poco escucharla decir aquello, porque no era algo con lo que dudar o flipar. Tenía que aceptarlo y punto, sin darle más dramatismo a la cosa. Decirlo en voz alta hubiera dido raro, claro, porque se suponía que ellos eran mejores amigos y que Martin debería estar de su lado siempre. El instinto protector que le salía con cualquier tema que envolviese a Juanjo era difícil de ignorar, en cambio. Era algo natural, el querer defender la posición en la que se encontrase el mayor por encima de muchas otras cosas que en teoría deberían de ser más importantes, como la amistad de años que tenía con la pelirroja.
Poniéndose en su situación, entendió que estuviera así que impactada. Debió haber sido raro para ella escucharle decir aquello, pero eso no significaba que el vasco siguiera opinando que había hecho las cosas mal. Debería de estar intentando ponerle las cosas más fáciles a su hermano mayor, no contándoselo a él en mitad de un pasillo lleno de gente.
Estar tan ofendido por eso le sorprendió, porque meses atrás no hubiera estado tan enfadado con la situación, no al punto de sentirse tan a la defensiva.
"¿Y que le dijiste?" preguntó, haciendo ver como que no sabía la respuesta.
"Nada, no supe que responder. Luego se largó a dios sabe donde y no volvió hasta tarde. O eso supongo, porque me quedé dormida y no lo oí llegar"
"Deberías hablar con él."
"¿Pero no te parece raro? Si hace poco se fue de la casa de Naira para estar con una tía... Y se fue con Vicky durante el botellón hace poco. Te juro que no me entra en la cabeza."
"Rus, ese es el punto de la bisexualidad" destacó, como si no fuera muy consciente de que una de esas dos veces en realidad se había escapado con él y no con ninguna chica inventada.
"Es que no le pega."
"Oye, deja de asumir cosas. Que te haya pillado de sopetón no significa que debas ir diciendo nada de eso."
Se detuvieron en la puerta de su siguiente clase, aguantando un poco más de tiempo hasta que llegase la profesora. Tuvieron que bajar un poco el tono de la voz al quedarse fijos en ese sitio, siendo que el barullo de gente comenzaba a disiparse por momentos y cada vez había menos ruido que interrumpiera su conversación. Sabían que Chiara y Paul los estaban esperando a dentro, pero no sentían prisa ninguna por entrar y hacerles compañía.
Si bien Martin ya había estado malhumorado desde el principio Ruslana no tardó en alcanzar su mismo punto. Pareció confusa cuando se frenaron, mirándolo con algo de duda ante lo aparentemente ofuscado que parecía estar el chico. Tardó un rato en volver a hablar, como si no terminase de creerse lo que Martin le estaba diciendo.
"No estoy haciendo nada de eso, tampoco me mal interpretes. Simplemente no me imaginaba que Juanjo pudiera ser bisexual, y ni siquiera sé que coño decirle porque mi hermano es difícil de cojones. Me odia, y dudo siquiera que necesite que yo vaya a darle palmaditas en el hombro" chasqueó la lengua, encogiéndose de hombros con desdén. "¿Por qué pareces defenderlo?"
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Guilty as Sin?
FanfictionDonde Martin, un chico distraído y callado, descubre algo que no debería de haber visto o... Donde Juanjo, el hermano mayor de su mejor amiga, no soporta a la gente entrometida
