Pero hubo algo que le impidió salir de esa casa. Juanjo no pudo llegar ni a abrir la puerta, se quedó totalmente paralizado con el pomo en la mano. Había algo en la idea de largarse así y dejar a Martin en ese sofá que se sentía muy mal, y por extraño que pareciese, quería quedarse con él. Y fue un pensamiento tan intrusivo y arrollador que al único a quién pudo culpar fue al tiempo, porque era de madrugada y seguramente su cerebro llevaba un rato haciendo cosas que normalmente no hubiera hecho. No había otra explicación posible al caos que sentía en su interior.
Juanjo miró sobre su hombro para buscar a Martin con la mirada. Estaba sentado en el sofá, aún con la manta cubriéndole los hombros. Parecía igual de confuso y asustado que él.
Comenzó a andar en su dirección como si algún tipo de fuerza le estuviera obligando, sin entender muy bien que estaba haciendo.
Se detuvo unos segundos cuando estaba a punto de llegar a su posición, dudando si debería irse por el bien de los dos o no. Pero luego siguió avanzando sin poder controlar su propio cuerpo, sentándose a una distancia prudente de Martin, por mucho que le chispasen los dedos de volver a tocarlo aunque fuese una última vez.
En cambio, todo lo que pudo hacer Juanjo fue quitarle de entre las manos la camiseta que él mismo le había quitado y recogido del suelo, viendo como el vasco no hacía el más mínimo amago de moverse para volver a ponérsela. Se la pasó por la cabeza, despeinando aún más su pelo, y luego, tomándolo por la muñeca, le ayudó a meter el primer brazo por una de las mangas, haciendo después lo mismo con el otro. Siguió el mismo mecanismo que cuando le había arropado aquella vez, después de encontrárselo congelado bajo el umbral de su puerta.
Martin parecía negarse a mirarlo, y el castaño no sabía si debía tomárselo como una mala señal o agradecerlo, sin saber que hubiera pasado si sus ojos volvían a encontrarse después de todo lo que habían hecho.
Tardó un buen rato en buscar algo que poder decir.
"La verdad es que no sé porque he dicho eso, no quería irme" le dijo, afligido.
Su voz pareció despertar a Martin, que levantó un poco la cabeza, dejando el rostro a la vista. Parecía mucho más sereno que la última vez que se habían mirado, o al menos eso era lo que reflejaba con su respiración, que ahora funcionaba a un ritmo aparentemente normal. Pero seguía teniendo algo en sus iris que mostraba lo nervioso queen realidad todavía estaba, y Juanjo no sabía que hacer para remediarlo.
"Podemos hablar, si quieres." volvió a decir, ansioso ante el silencio del más pequeño.
Hacer el esfuerzo de ser él quien propusiera aquello, siendo un experto en evitar conversaciones o encerrarse en sus propias cosas, significó mucho más de lo que en el momento pudo darse cuenta. Ni siquiera sabía que quería decirle a Martin, pero tenía la necesidad casi ambiciosa de saber que estaba pasándole por la cabeza.
Juanjo se encontraba confuso. Quería salir corriendo de ahí, quedarse por siempre, volver a besarlo y no tocarlo nunca más. Todo a la vez. Y, casualmente, no se veía capaz de hacer ninguna de las opciones.
"No se que decirte" murmuró por fin su vecino, captando toda su atención y obligándole a bajar la mirada a sus labios para poder entender las palabras que acababa de pronunciar.
"Puedes empezar por contarme que ha pasado, si tu quieres. Pensaba que todo estaba bien y de repente me has asustado."
Sus pensamientos fluían a través de su boca como nunca antes lo habían hecho. El mayor se sentía sorprendido por lo fácil que le resultaba, una vez más, soltarse con él. A lo mejor era por la preocupación que aún seguía teniendo, o por ese regustillo a culpabilidad que sentía en la garganta. Tan solo quería entender todas las emociones que le corrían por los ojos a Martin. Quería poder comprender de una vez que estaba ocurriendo. Y como nunca antes había tenido esa sensación por nadie, se sentía totalmente intimidado por el chico que tenía a su lado.
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Guilty as Sin?
FanfictionDonde Martin, un chico distraído y callado, descubre algo que no debería de haber visto o... Donde Juanjo, el hermano mayor de su mejor amiga, no soporta a la gente entrometida
