Juanjo intentaba mantener la calma mientras preparaba su cena, de verdad que sí, pero tener a la pesada de su hermana molestándole a su lado no lo ayudaba para nada. Ambos intentaban buscar lo que querían en el frigo, chocando sus hombros mientras discutían sobre quien lo había abierto primero.
Él solo quería hacerse un sándwich de pavo antes de que Denna, Bea y el resto llegasen, nada más.
Y esa era otra, claro. Que era viernes y que, aprovechando que sus padres se habían ido de cena de empresa, los dos hermanos habían aprovechado para invitar de manera respectiva a su grupo de amigos, y ahora tenían el conflicto de que parte de la casa le pertenecía a cada uno.
De hecho, Chiara y Paul llevaban observando esa escena en silencio desde el salón un buen rato.
"Que me la pela, yo soy el mayor. La planta de arriba es mía."
Ruslana no se hubiera enfadado tanto si no existiera la habitación de invitados, que era en dónde guardaban todos los juegos de mesa y, entre otras cosas útiles, la mayoría del alcohol. Estaba ambientada con un par de sofás y una televisión para ver películas.
"¿Pero tú de qué coño vas? Eres un puto pringado."
"Y tú menor de edad, que como se enteren los papás de que quieres beber se te cae el pelo de rata que llevas."
"Y como a mí me dé por chivarme a tu querido entrenador te quedas sin huevos."
"¿Al que te follaste o al suplente?"
Ruslana estuvo a punto de pegarle un puñetazo en la cara, pero la vibración de su móvil en el bolsillo trasero de su pantalón acabó por distraerla.
El nombre de Martin iluminó la pantalla.
Pero ese era otro que no se libraría de su furia incontenible. Se suponía que su clase de interpretación había acabado hacía una hora, y aún no se había presentado a la quedada. La chica estaba tan estresada que podría recitarle todo un poemario sobre lo harta que estaba de su impuntualidad, y aun así seguiría insatisfecha.
"Cállate estúpido, que es Martin." La pelirroja extendió la palma de su mano en su dirección, indicándole silencio mientras descolgaba la llamada, dándole la espalda para conseguir algo más de privacidad.
Juanjo rodó los ojos, terminando de preparar su comida. No entendía por qué su hermana estaba tan obsesionada con ese chico tan friki.
Pero el timbre sonó, y no tuvo tiempo de darle más vueltas. Al otro lado de la puerta, sus amigas se abalanzaron para darle un abrazo de oso. Alex, el nuevo novio de Denna, fue el siguiente en pasar, estrechando su mano de manera amistosa. Juanjo solo lo había visto un par de veces antes, pero le caía bastante bien. Y por último, Álvaro, que tuvo que hacer malabares con la bolsa de refrescos que cargaba para poder inclinarse y depositar un beso sobre su mejilla. Tal vez lo hizo algo más cerca de la comisura de sus labios de lo que era considerado normal, pero Juanjo no le dio importancia, y nadie más pareció notarlo.
Subieron las escaleras entre risas, pasando de largo a una Ruslana a punto de trepar las paredes.
"También he invitado a Violeta, ¿vale?" Denna enganchó sus brazos, sincronizando sus pasos con los de Juanjo.
"Genial, hace mucho que no la veo."
"Si, es que anda liada con el tema del teatro. Creo que me dijo algo de que tenía una obra en mayo, pero no me enteré mucho. Ahora le preguntamos."
La primera mezcla de ginebra con Fanta de limón no tardó en evaporarse más de veinte minutos, y cuando más ingería Juanjo, más relajados se sentían sus hombros. Al fin y al cabo, era a lo que llevaba adoctrinando a su cuerpo desde hacía dos años.
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Guilty as Sin?
FanfictionDonde Martin, un chico distraído y callado, descubre algo que no debería de haber visto o... Donde Juanjo, el hermano mayor de su mejor amiga, no soporta a la gente entrometida
