SOMMER
Él corazón me late a una velocidad vertiginosa. Sigo mirando hacia la dirección por donde el hombre que amo se ha marchado. Nunca se dio la vuelta para darme una última mirada.
La realidad de lo que acaba de suceder me golpea como un mazo en mi pecho, el dolor de la perdida, de la traición y de decepción son un veneno que se esparce por mi torrente sanguíneo. Las ganas de gritar, de revolcarme en mi desesperación me abruman.
Tengo el corazón hecho trizas, pero sé que podré salir de esta. Así como he salido de toda la mierda que me ha lanzado la vida. Una vez mas he caído, pero una vez mas me levantaré y seguiré mi camino.
Le pido a Izan el favor de que me lleve a casa, no quiero estar ni un segundo más aquí, me repito mil veces que soy una estúpida, he venido a este lugar para arreglar las cosas, estaba dispuesta a ceder en sus deseos, iba aceptar ser su sumisa, estaba dispuesta a cambiar mi vida por él y mira como resultó todo.
Camino hacia el auto que me indica Izan, lo dejo abrirme la puerta, tomo asiento y me quedo allí en silencio. Es como si estuviera en piloto automático. Mi cabeza está en otro lugar, quizás en el poso de los recuerdos, donde alguna vez fui feliz.
Eres mi mundo Bambola.
Mi corazón estaba muerto y tu lo hiciste latir nena. Es preciso decir entonces que ahora eres el latido de mi corazón.
Soy un hijo de puta Sommer, pero soy el hijo de puta que mas te necesita y te quiere en este mundo.
Nunca pienses en dejarme. No lo voy a permitir.
¿Cómo puedes creer que puedo dejarte? Si eres el puto oxigeno de mi vida. Eres el latido de mi corazón.
Palabras que en su momento significaron todo, pero que ahora son solo dagas envenenadas que lastiman mi corazón.
En todo el camino hay un silencio, Izan no me pregunta nada y realmente se lo agradezco, no quiero hablar del tema.
- ¡Llegamos hermosa! – La voz de Izan me hace abrir los ojos ya que los traía cerrados, quería descansar un poco.
Me siento agotada, física y mentalmente.
Quiero un baño de agua caliente y mis cobijas.
Solo unos días, me dejare caer solo por unos días.
-¡Gracias por traerme! Y también gracias por no preguntarme nada – Agradezco agotada por todo lo que ha pasado hoy.
Izan me da una sonrisa, toma mi rostro entre sus manos y lo acuna. Lo mira a los ojos, azul grisáceo. Un tono hermoso, pero no es el tono de azul que me gusta. Cada vez que veo esos ojos, mi cabeza sigue evocando el mismo pensamiento.
No es el tono que me seduce.
No es el tono del que me enamoré.
No es el tono de azul tormentoso, por el que perdí la cabeza.
Izan posa sus cálidos labios en mi frente. Un tierno beso, que solo hace que se me escuezan los ojos.
Soy fuerte.
Soy fuerte.
Puedo con esto.
Cierro los ojos por un momento. Dejándome consolar, dejando que su presencia silencie todos mis pensamientos porque sé que cuando esté en la soledad de mi habitación atacaran con todo lo que tienen.
– Sabia que no querías hablar del tema, si lo hubieses querido, no hubieses parado de hablar en todo el camino. Quiero que estés bien, por eso decidí no preguntar nada, sé que cuando te sientas mejor me hablaras de lo que paso hoy – Toma mis manos entres las suyas – Sabes que puedes contar conmigo, estaré aquí para lo que necesites.
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ENAMORADA DE MI AMO
RomansaUn italiano arrogante, exasperante, sexy e irresistible. Alessandro Greco es el dueño de un prestigioso conglomerado en el día y por la noche le encanta ser el amo y adueñarse de todas las mujeres, para someterlas a sus más perversos deseos. Sommer...
