CAPITULO 32

2.9K 203 10
                                        


SOMMER

Despierto con una opresión en el pecho como ha sido en todos estos últimos días. Apenas abro los ojos, busco mi celular a ver si hay algún mensaje de Alessandro, pero como siempre no hay nada.

Siento como si ya hubiera vivido este momento. La historia se está repitiendo. Otra vez me hacen aun lado y no me dan ni una sola explicación. Mientras yo sigo esperando algo, alguna señal.

Tomo varias bocanadas de aire, estoy intentando con todas mis fuerzas que esto no me afecte, pero es imposible, me decepciona que no se comunique conmigo, que no me dé por lo menos una señal de vida.

No me merezco esto.

No merezco que me haga aun lado y construya muros a su alrededor.

Quiero estar con él viviendo este proceso.

Los ojos se me encharcan, el pecho me duele, y siento como se está llevando mi alma con él. Una parte de mi vida, y me está robando las ganas de seguir creyendo que podemos tener un final feliz.

Me levanto de la cama, camino hacia el baño, me doy una larga ducha de agua caliente, quiero despejar mi mente. Después de un largo rato allí, salgo, busco en mi armario lo que me pondré, cuando termino de alistarme bajo.

Debo verme como la mierda, pero intento siempre poner un gesto despreocupado y una sonrisa genuina.

-¡Hola hermosa! ¿Otro día de mierda? – La voz de Samantha llama mi atención.

Mi mirada se encuentra con la suya. Tiene unos pantalones cortos de pijama, una blusa que no deja nada a la imaginación. El cabello revuelto y una taza de café en las manos. Bajo la cabeza y asiento con la cabeza.

– Me tomaré esta tasa de café y me iré – Le digo, tratando de evitar que me ponga el tema de Alessandro.

He intentado huir de sus interrogaciones por todo este tiempo. Buscando los medios para que no me pregunte que pasó y porque el hombre después de ser tan posesivo y controlador no ha dado señales de vida.

-¿Hoy te viene a recoger otra vez Izan? Se le nota que está muy interesado en ti – Su tono trata de parecer divertido, pero sé que lleva un dejo de preocupación.

Desde aquel recuentro con Izan en el centro comercial, no ha dejado de venir a buscar y traerme del trabajo, me manda mensajes cada rato para ver como estoy, si ya comí, no podía creer, pero pude contarle lo que había pasado con Alessandro, con él me desahogaba, reía, me divertía y en cierto modo, me hacía olvidar un poco toda esta situación con Alessandro.

No me voy a mentir, puede que me sienta bien en la presencia de Izan, pero solo lo veo como un hermano mayor, como un confidente, con aquel que puedo desahogarme y simplemente me escucha sin reproches, sin juzgarme, me tiende la mano cuando lo necesito y me deja sacar lo que me asfixia.

Pero no es la persona que deseo que esté a mi lado, no es la que quiero que me recoja, me lleve a cenar y me escuche interminables horas hablar del nuevo libro que estoy leyendo.

Cielo, como me gustaría hablarte del nuevo libro que comencé hace unas semanas. Es de otro mafioso sexy, el tipo de personaje literario que odias, porque me hace desear tener uno en mi vida, pero que igual me escuchas hablar de él por horas, porque es algo que me gusta.

– Si, ya debe estar esperándome – Respondo restándole importancia a las palabras de Samantha, estoy siendo egoísta lo sé, porque aun sabiendo los sentimientos que tiene Izan por mí, yo los ignoraba y seguía nuestra amistad como si nada.

Por una vez en mi vida quiero ser egoísta. Siempre estoy pensando en los demás, y deseo tener una distracción del caos que es ahora mi vida.

Ahora después de estos días, he llegado a pensar que su amor por mi solo era una dulce mentira en la que solo me obligaba a creer por mis estúpidas ganas de querer sentirlo como mío. Ahora me pregunto si sus risas eran fingidas, y que usaba los orgasmos que me daba como una presiona arma de seducción, pero con solo rozar su piel, me trasportaba a otro universo.

ENAMORADA DE MI AMOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora