C25

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Omnisciente

Después de unas tranquilas semanas, Toji finalmente informó a Sukuna que quería ver a su hijo.
Al pelirosa no le quedó de otra más que aceptar, ese era su trato, para su suerte los moretones y golpes en el cuerpo de Megumi ya habían desaparecido así que su violencia no era evidente.

Pero claro que no dejaría al omega ir solo, él mismo lo acompañó hasta la casa de Toji donde al llegar y por suerte, encontraron al alfa que justo iba saliendo.

Megumi soltó el brazo de Sukuna y corrió hacia su padre para abrazarlo con fuerza, solo con él podía sentir ese tipo de protección especial.

Toji lo abrazó con cuidado y cariño, le había extrañado y estaba preocupado por él, quería quedarse abrazándolo por mucho tiempo.

— ¿Cómo estás? — se separó para agarrarlo de la barbilla con una de sus manos, Megumi le sonrió.

— Estoy bien... — respondió en voz baja pero el mayor no le creía ni un poco.

— Entra — se separó moviéndose de la puerta para dejarle pasar y eso fue lo que el omega hizo.

Toji se quedó viendo a Sukuna y este comprendió, les dejaría solos por el momento.

— ¿Quieres que te haga algo de comer? — preguntó apenas vio entrar a su papá a la casa, el mayor le respondió negando con la cabeza y ya — ¿Te hace falta algo? — Megumi tenía tanto sin ver a su papá que estaba preocupado por él, quería estar seguro de que está bien.

Sabe que no es como que Toji necesite el cuidado de alguien más, pero solo se tienen el uno al otro, le era imposible no sentir preocupación por él.

— No — Megumi apenas iba a seguir con sus preguntas pero no pudo — ¿Qué te hicieron? — el omega se quedó en silencio poniéndose nervioso.

— ¿Q-qué? —

— ¡¿Qué te hizo?! — subió la voz perdiendo la paciencia, sabía que le había pasado a su hijo pero quería escucharlo de su voz.

— Él... — se comenzaron a formar lágrimas en sus ojos — él fue bueno conmigo — se controló a sí mismo aunque quería ir corriendo a llorar en los brazos de su padre — de verdad estoy bien — Toji se quedó viéndolo con decepción.

De alguna forma sentía que su hijo estaba perdido.

— No quiero que vuelvas a esa casa — Megumi negó rápidamente.

— N-no... estoy bien y-y con la ayuda de Sukuna estamos bien — sonrió con la intención de tranquilizar al mayor — él ha sido gentil conmigo — se le acercó al alfa — solo... tengo que darle algo a cambio — Toji frunció el ceño y ante la mirada de Megumi no tardó en entender.

No pudo aguantar más.

Dio la vuelta y como si lo llevara el diablo salió de la casa — ¡Papá! — fue detrás de él casi corriendo.

Toji fue hasta Sukuna y sin previo aviso le atinó un fuerte golpe en el rostro para después agarrarlo de la ropa.
El pelirosa no se defendió, solo se quedó con una pequeña sonrisa de cinismo viendo a los furiosos ojos del mayor.

Megumi intentaba separar a Toji pero no podía, el alfa se mantenía fuerte.

— Sigues vivo gracias a mi hijo — gruñó — hoy te perdoné la vida... pero no prometo nada — le soltó de un empujón haciendo retroceder al otro que limpió la sangre que salía de su labio inferior — Váyanse a la mierda de aquí — comenzó a caminar de vuelta a la casa con los hombros tensos.

Loyal (SukuFushi)(omegaverse)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora