C27

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Omnisciente

— Sukuna... — Megumi se levantó casi de un salto de la cama cuando el alfa cruzó la puerta — ¿Por qué hiciste eso? —

El mayor no había vuelto a casa hasta en la noche, todos notaron que regresó sin Yuuji, nadie preguntó nada, mientras tanto, Megumi había pasado todo el día en la grande habitación.

Aún se sentía extraño cuando las miradas de los sirvientes se posaban en él por tanto tiempo, esperando una orden o estando atentos a él en cada momento.
Prefería estar encerrado en la habitación, solo él, los sirvientes que le atienden cuando lo necesita, y quien más pasaba tiempo junto a él, Sukuna.

— ¿En serio preguntas, eres tonto?  — usualmente Megumi se quedaría callado después de esa respuesta, hoy no era cualquier día — ese té — rio con coraje — obviamente no iba a funcionar, lo hizo solo por joderme —

— ¿Dónde está Yuuji? — insistió sin ser demandante, sabía que su alfa terminaría enojado pero tenía que saber.

Se siente culpable, tiene un vacío en el estómago desde lo que ocurrió esa mañana, creyó que Sukuna solamente se enojaría como siempre y aún que la situación sea violenta, no pasaría a mayores.
Pero la confesión de Yuuji simplemente fue una explosión.

— Está donde quiere estar, siendo la puta de Satoru — dijo con un gruñido de molestia.

Claro que el ego de Sukuna está herido, socialmente, era un trato perfecto casar a Yuuji con Satoru, ambas familias importantes, adineradas y con poder político, pero Satoru y Sukuna es la eterna batalla del objeto inamovible y el objeto imparable, eran todo lo contrario, no se soportaban ni un poco.
Así que si, a pesar de que fuese algo conveniente, el alfa estaba enojado.

— ¿Y... como sabes que estará bien? — Yuuji parecía amar a Satoru, sin embargo, dejarlo solo en una casa desconocida para él, con nadie en quien apoyarse más que en ese alfa que aún que haya sido su amante, no lo conoce en su día a día.

Conoce bien ese sentimiento, la inmensa soledad y como esto simplemente nubla tu mente.

— Mmh... ¿Crees que me importa si está bien? — negó con la cabeza — ese imbécil podría morir dando a luz y me haría feliz —

Una vez Sukuna dijo eso, Megumi no quiso seguir hablando, sus ojos se llenaron de lágrimas mientras caminaba de vuelta a la cama.

El alfa escuchó al omega limpiar su nariz — Megumi — el mencionado levantó la cabeza aún en silencio, no hizo ni una pregunta más, ni una palabra salió de sus labios, solo tenia un leve gesto de tristeza y los ojos cristalizados.
Sukuna levantó una ceja esperando una explicación ante esas lágrimas — Deja de llorar, no te hice nada, ¿Cual es el maldito problema ahora? — el omega negó con la cabeza limpiando sus ojos rapidamente — habla — ordenó ante el silencio.

— Solo... me sentire algo solo sin él aqui — respondio evitando la mirada del mayor  — era mi amigo — Sukuna endurecio la mandibula.

— Te haré una pregunta... — se acerco con pasos lentos hasta estar frente al omega que lentamente conecto su mirada con la del otro, no queria hacerlo, no importaba la situacion, no importaba el momento, incluso aquellas veces que Sukuna se comportaba "lindo", Megumi se sentia intimidado ante la sola mirada del alfa, sin embargo, se tragaba el miedo con tal de no hacerle enojar mas — Antes de venir aqui, ¿Tenias amigos? — Megumi no tuvo que pensarlo para responder negando con la cabeza.

Siempre fue solitario, nunca sintio interés en comunicarse con otros niños, siempre serio y reservado, casi timido — ¿Entonces? — Sukuna levantó los hombros — ¿Cual es la diferencia? ¿Por qué te quejas? —

Loyal (SukuFushi)(omegaverse)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora