Omnisciente
Megumi seguía afligido y le tomó unos cuantos días salir de la habitación así como cruzar palabras con alguien que no fuese Sukuna. Reiji acostumbrado a ir a la cocina, al jardín o a las salas pronto se desesperó y se ponía berrinchudo al punto que por obligación de su bebé el omega tuvo que volver a la rutina.
Estaba en la cocina observando a Panda y platicando un poco, el cocinero lo notaba callado pero tuvo la prudencia de no preguntar mucho más que "¿Cómo está, amo?" todas las mañanas, la servidumbre tenía prohibido mencionar el tema del embarazo.
— ¿No has hablado con Yuuji? —
— No mucho, ojalá hubiese podido ver al joven amo el día que vino — Panda extrañaba la compañía de Yuuji por la cocina platicando lo que sea, le invité a almorzar juntos y que hasta bebieran un poco a escondidas, eran buenos amigos.
— ¿Ni una carta? — Panda empezó a recordar.
— Envié una hace una semana, no tuve respuesta pero no era de esas cartas que necesitaran eso — como siempre Panda informaba a su antiguo amo sobre la situación.
— ¿Cómo haces eso sin que sepan los demás? — el cocinero no se esperaba la pregunta y fue acorralado, vio a los ojos de Megumi dudando en confiar.
— Eh... — "Megumi es un buen chico" pensó la primer vez que lo vio y sigue opinando lo mismo, no lo haría sentir más excluido — el muchacho que entrega las cartas se llama Inumaki... es mudo y no sabe escribir, solo leer, el amo Sukuna confía la correspondencia con él por eso mismo, si se le ocurre leer algo de cualquier manera no podrá comunicarlo — rió nervioso — nos hicimos amigos... a veces no sé qué es lo que quiere decir pero bueno, pasamos buen rato... le entrego mis cartas y él las entrega sin que nadie sepa algo —
— Y... — sus labios se abrieron pero no salió nada por unos segundos — si yo quisiera hacer lo mismo, ¿Podría? — no tiene a nadie afuera más que Yuuji y Toji, aunque este último ha brillado por su ausencia, aun así le gustaría al menos ser él quien se comunique con ellos.
Panda no quería ser grosero o quitarle ilusión, sin embargo, la respuesta era un "No", involucrar a alguien más, siendo que esta persona es nada más y nada menos que Megumi, el omega de Sukuna, era riesgoso principalmente para Inumaki.
— ¿Qué le parece si me entrega las cartas a mí y yo se las doy a él? No creo que el joven Inumaki quiera meterse en más problemas — suficiente era entregando cartas a escondidas.
— Si... — el intento de consuelo de Panda no sirvió, sabe que no confían en él y no los culpa, varias veces la ha cagado ya sea por amor o miedo — Está bien —
— ¿Cómo está el amo Sukuna? — habló luego de un corto silencio buscando cambiar el tema — Ayer vino a la cocina y no se le veía muy contento — Megumi sonrió nervioso pero no tan apenado ahora.
Panda ya tenía la confianza de hacer más preguntas así como el omega sentía libertad de desahogarse un poco.
— Lo hice enojar un poco... pero no pasó nada, solo fue un regaño —
[El día anterior]
Megumi y Reiji estaban en el jardín sentados en una manta sobre en el verde y brillante pasto pasando el día. Luego de perder su embarazo se apegó todavía más a su bebé, no había momento del día en que no tuviera sus manos o mirada sobre él, cosa que el pequeño amaba.
Escuchó pasos y al voltear la cabeza miró a Sukuna acercarse a ellos.
— Ve a la habitación — su voz era seria y Megumi ya sabía identificar cada pequeña señal, seguro estaba molesto.
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Loyal (SukuFushi)(omegaverse)
FanficLos monstruos también aman, amor cruel y violento.
