Omnisciente
Platillo tras platillo, algunos errores, algunos aciertos, Panda enseñaba todo con paciencia, no solo porque Megumi sea un superior sino porque realmente no daba razones para hacer lo contrario.
Si, era demasiado preguntón pero podía aguantar eso, solo quería aprender y su trabajo era enseñarle. Entre tantas cosas había algo más que había notado.
Por momentos el omega solamente se quedaba viendo algunas hojas, pensando profundamente y haciendo ciertas preguntas "despistadas".
Megumi escabullía pequeños libros, cartas y hojas desperdiciadas de Sukuna para leer sin que lo noten, al menos eso intentaba.
Panda no hizo ni un comentario al respecto, sabe que desde un inicio el pelinegro tenía una pizca de ilusión por aprender a leer y él no era nadie para siquiera cuestionarlo.
Sus conversaciones se volvieron más cercanas, podían hablar con seriedad así como de cosas banales con sencillez, Panda no dejaba de lado la cordialidad por nada, no olvida su posición, aún así eso no fue impedimento para crear un puente donde Megumi ya hablaba con libertad.
Eso sí, nunca daba queja alguna de Sukuna, incluso cuando claramente estaba estresado o directamente marcado por su actitud no hablaba mal de su alfa.
Cabe mencionar que de mera "casualidad", luego de esos días que se ausenta anda visiblemente cansado y Panda ha llegado a ver una que otra marca en su cuello y parte de su pecho, labios hinchados o heridos por mordidas y alguna que otra cosa más, era obvio.
Sukuna iba en serio con eso de tener más sexo, ambos se encontraban exhaustos pero la verdadera resaca física era para Megumi.
Si, el alfa hace la mayor parte del trabajo, sin embargo aguantarlo era más que suficiente.
Ya había intentado hacerlo distinto pero no funcionó.
[pasado]
— E-espera... — Megumi justo terminaba de ponerse arriba de Sukuna que ya quería empujarse dentro del omega, hacerlo gemir y decir su nombre una y otra vez — yo l-lo quiero hacer... —
El alfa sonrió burlándose, ¿Megumi quería montarlo? No es la primera vez, pero sí la única que el omega ha pedido ser quien lleve las riendas, entre todo esto, Sukuna ya estaba más que desesperado, como siempre antes del sexo ya había tocado, mordido, lamido, pellizcado y acariciado, revisando cada parte de su precioso Megumi que siempre caía ante sus persistentes manos; no quería esperar más.
— No sabes, déjate de cosas tontas — el omega no era bueno en eso, era más de abrazarse de lo que pueda, la almohada o su alfa, y dejarse someter. Perfecto para Sukuna, controlador, agresivo y dominante.
Él no buscaba a un omega experto o alguien que intente tomar control, quería domarlo y hacerle luchar solo para doblegarlo.
— Sukuna — insistió — quiero hacerte sentir bien... — aparte, tal vez si tenía un poco más de control no sería tan demandante.
El alfa rodó los ojos y suspiró, así supo que podría continuar.
Usó el miembro del mayor para penetrarse, suave y lento, la sola calidez interna era suficiente para causarle placenteros escalofríos. Metió todo lo que pudo sin llegar a causarse molestia, pues apenas iban comenzando y no sería su propio verdugo desde el inicio.
Movía las caderas suavemente buscando acostumbrarse al tamaño, recargado en el torso del alfa sin siquiera verlo a los ojos. No era el mejor pero tampoco malo.
No era suficiente para Sukuna.
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Loyal (SukuFushi)(omegaverse)
FanfictionLos monstruos también aman, amor cruel y violento.
