Capítulo 22

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ɴᴏ, ᴘᴏʀ ꜰᴀᴠᴏʀ, ɴᴏ ʜᴀɢᴀꜱ ᴇꜱᴛᴏ

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ɴᴏ, ᴘᴏʀ ꜰᴀᴠᴏʀ, ɴᴏ ʜᴀɢᴀꜱ ᴇꜱᴛᴏ.

ɴᴏ, ᴘᴏʀ ꜰᴀᴠᴏʀ, ɴᴏ ʜᴀɢᴀꜱ ᴇꜱᴛᴏ

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Tengo muy pocos malos recuerdos contigo, pero este es algo que simplemente no logro olvidar

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Tengo muy pocos malos recuerdos contigo, pero este es algo que simplemente no logro olvidar.

-Hokage-sama -dije mientras me arrodillaba frente al Tercer Hokage. Él revisaba algunos documentos, pero al levantar la vista, me encontré con una expresión seria, mucho más sombría de lo que estaba acostumbrado a ver en él. Ese tipo de mirada que advertía que algo estaba a punto de cambiar.

-Jin -su voz era grave, con un tono que hacía que el aire en la sala se sintiera denso-. Se acaba de unir a ANBU. Ella estará en tu escuadrón. Tienen una misión. Búscala e infórmale, salen en dos horas.

Mi corazón dio un vuelco al escuchar esas palabras. El mundo shinobi, siempre impredecible, había decidido unirnos de una manera que nunca imaginé. Tú, en ANBU... Nunca creí que ese día llegaría. Me quedé en silencio por un momento, intentando procesar la información. Por un lado, sabía que esto era un paso importante para ti, pero al mismo tiempo no pude evitar sentir una profunda inquietud en el estómago.

-Entendido, Hokage-sama -respondí, inclinando la cabeza con respeto antes de levantarme lentamente.

Salí de la oficina, pero el peso de sus palabras seguía sobre mí. *Ella estará en tu escuadrón.* Durante tanto tiempo, habíamos luchado en caminos paralelos, pero ahora esos caminos se entrelazaban de una forma peligrosa. ANBU no era como cualquier otro equipo. Aquí, no solo se necesitaba fuerza y habilidad, sino una mentalidad fría, implacable, algo que temía que tú no estuvieras preparada para enfrentar. Recorrí los pasillos rápidamente, mi mente dando vueltas en torno a la misión que nos esperaba. No sabía los detalles aún, pero si el Hokage nos daba un plazo tan corto para prepararnos, seguramente era algo delicado. Pero más allá de la misión, lo que me atormentaba era lo que vendría después.

Finalmente te encontré en uno de los campos de entrenamiento, como si ya anticiparas que alguien vendría a buscarte. Tus movimientos eran fluidos, calculados, pero había algo en tu postura, una ligera tensión, que delataba que sabías que algo estaba por suceder.

-Jin -te llamé, mi voz más seria de lo que pretendía. No quería que notaras la inquietud que llevaba dentro.

Te detuviste, tus ojos se clavaron en los míos, llenos de determinación. Pero detrás de esa determinación, vi algo más. Una chispa de duda, tal vez miedo. Sabías lo que significaba unirse a ANBU. Sabías lo que implicaba.

-Kakashi -respondiste, limpiándote el sudor de la frente con el dorso de la mano. Te veía lista, pero también vulnerable en ese momento-. ¿Cuál es la misión?

-Saldremos en dos horas -dije, sin rodeos-. El Hokage ya te ha asignado a mi escuadrón. Esto no será sencillo, Jin.

Asentiste, sin parpadear, pero noté el leve temblor en tus manos. Sabía lo que estabas sintiendo. Había pasado por lo mismo cuando me uní a ANBU. La expectativa, la presión, el miedo de no estar a la altura. No era solo una prueba física, era mental, emocional.

-Lo sé -respondiste con un tono de voz bajo pero firme, como si intentaras convencerme, pero también a ti misma.

Me acerqué un poco más, bajando la guardia por un instante. A pesar de todo lo que se esperaba de nosotros, tú no dejabas de ser Jin, la persona que había estado conmigo en los momentos más oscuros y más felices. Quise decirte algo, darte algún tipo de consuelo, pero las palabras se atascaron en mi garganta. Sabía que no podía protegerte de lo que venía, y eso me carcomía por dentro. Nos quedamos allí en silencio, mientras el viento soplaba suavemente a nuestro alrededor. Sabíamos que estábamos al borde de algo grande, algo peligroso, y que nuestras vidas podrían cambiar para siempre después de esa misión. Pero en ese instante, lo único que importaba era que estábamos juntos, enfrentando lo que viniera, sin importar lo que el destino tuviera preparado.

-Nos vemos en dos horas -dije finalmente, rompiendo el silencio, sabiendo que pronto todo se transformaría.

Asentiste, sin necesidad de más palabras, y nos separamos, cada uno con sus pensamientos a cuestas.

Asentiste, sin necesidad de más palabras, y nos separamos, cada uno con sus pensamientos a cuestas

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My Electric Love; Kakashi HatakeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora