N U E V E

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Por fin era jueves. Estábamos en el avión rumbo a Billings Montana, para el gran juego del fin de semana, y mientras miraba por la ventanilla, no podía evitar pensar en lo agitada que había sido esta semana. A pesar de lo cansada que estaba, no podía quejarme: había sido una buena semana.

El lunes por la noche. Aproveche para descansar al maximo  y despejar la mente, especialmente después de la llamada con Christopher. Aunque las cosas habían sido cordiales entre nosotros, seguía sintiendo una ligera incomodidad cuando pensaba en el beso del viernes y, por supuesto, en la foto de su ex prometida en su departamento. Algo seguía removiéndose en mi interior cuando recordaba esos momentos, pero me esforcé por dejarlos a un lado. Después de todo, él y yo éramos solo amigos, y tenía que recordármelo cada vez que esa sensación extraña volvía.

El martes volví a verlo y le agradecí personalmente por haber arreglado mi coche y por todos los gestos que había tenido conmigo. Fue un momento agradable; realmente se sentía como si fuéramos amigos de toda la vida. Ese día, Bri y yo trabajamos muy de la mano con él. Nuestra amistad surgía de manera natural. Bri nos observaba con una mezcla de extrañeza y confusión, pero no dijo nada. A lo largo del día, seguimos mensajeándonos, hablando de todo y de nada, haciéndonos compañía a través de nuestras conversaciones.

Por otro lado, estaba Jason, quien parecía odiarme un poco más cada día. Finalmente me habló el martes, aunque de forma grosera y tajante. No esperaba mucho más de él, sinceramente. Sin embargo, ese breve intercambio me dejó un sabor amargo, y decidí que no lo buscaría más para intentar arreglar las cosas.

El miércoles fue distinto. No tuve mucho contacto con los jugadores, ya que estaban completamente enfocados en el juego de hoy. Y yo... bueno, yo estaba a tope con las campañas publicitarias que se venían. Entre ellas, la más importante: la campaña con TJ Maaxx. Me emocionaba muchísimo, no solo porque sería un proyecto grande, sino porque el equipo de los Linces había sido seleccionado para representarlos. Tanto TJ Maaxx como el equipo tenían sus raíces en Massachusetts, así que era la combinación perfecta.

La campaña sería épica. Se grabaría en diferentes ciudades del país, con la idea de mostrar que, no importa dónde estés, siempre encontrarás un TJ Maaxx. Ellos eligieron a seis jugadores clave para protagonizar los anuncios: Jason, Daniel, Rick, Neil, David, y por supuesto, Christopher, nuestro  quarterback estrella. Nos reunimos con Jen para coordinar los detalles.

—Hay mucho dinero en juego —nos dijo Jen, seria—. Necesitamos que esta campaña salga perfecta. TJ Maaxx quiere que los seis jugadores graben en Boston primero, el sábado, y luego en distintas ciudades emblemáticas. Ustedes deberán acompañarlos. Yo también iré con uno de ellos, y Harriet irá con otro. Así cada jugador tendra un acompañante del equipo de publicidad. Las ciudades seleccionadas son Los Ángeles, Chicago, Miami, Nueva York, Dallas, y Las Vegas.

Cuando Jen mencionó Dallas, no pude evitar sonreír internamente. Pensé en mi familia, en cómo sería increíble poder visitarlos mientras trabajaba. Pero esa sonrisa duró poco.

—Por cuestiones de logística con los entrenamientos y la rehabilitación —continuó Jen—Dallas queda descartado. En su lugar, será Vermont, que está a solo un par de horas de aquí.

Demasiado bueno para ser verdad, pensé. Ya me veía volando a Texas y, de repente, todo se desmoronó. No pude evitar sentir una punzada de decepción.

Luego vino el momento de repartir las ciudades. Jen no dejó lugar a dudas de que ella misma iría a Nueva York.

—Por supuesto, yo iré a Nueva York —dijo con una sonrisa de satisfacción—. No solo para estar en las grabaciones, sino también para reunirme con el presidente de TJ Maaxx.

LA FORMA EN QUE TE AMOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora