Caminaba por los pasillos de las oficinas de los Linces con el corazón apretado, como si alguien hubiera decidido usarlo para practicar nudos marineros. Había un vacío en mi estómago que no me había abandonado desde que crucé la puerta del rancho para subirme al avión de vuelta. Todo se sentía... distinto. Las luces de la oficina parecían demasiado brillantes, el aire acondicionado demasiado frío y las sonrisas de mis compañeros demasiado ruidosas.
Era mi primer día de regreso. Y sabía que él estaba ahí.
Podía sentir la presencia de Christopher Slora incluso antes de verlo. Era como una perturbación en el campo magnético de la habitación; un tirón en la nuca que me decía exactamente dónde estaba. Y cuando finalmente nuestros caminos se cruzaron en el pasillo que llevaba a la sala de conferencias, el impacto fue peor que cualquier choque en el campo de juego.
Fue como si yo no existiera.
Ni una mirada. Ni un gesto de reconocimiento. Ni siquiera ese endurecimiento de la mandíbula que solía dedicarme cuando estaba molesto. Nada. Chris pasó por mi lado como si yo fuera una mancha en la pared, bajando la mirada hacia unos papeles que probablemente no estaba leyendo.
Me quedé allí, de pie, sintiendo cómo el oxígeno abandonaba mis pulmones. Durante la mañana, nos cruzamos tres veces más. En la fotocopiadora, en el pasillo central, cerca de la oficina del coach. En cada ocasión, él se giraba o desviaba la vista hacia su teléfono con una eficiencia quirúrgica. Era como si todo lo que habíamos vivido —la lluvia, las risas, el calor de su cuerpo contra el mío en la oscuridad de mi habitación— hubiera sido una fantasía que yo me había inventado sola. O un error garrafal que él ya había archivado en la carpeta de "cosas que olvidar para siempre".
Yo fingía que no me importaba. Me puse mi mejor máscara de "mujer de negocios imperturbable". Me esforcé al máximo: sonreí a los becarios, atendí llamadas con una eficiencia aterradora y mandé reportes antes de que me los pidieran. Pero por dentro, cada vez que lo veía alejarse, sentía que un hilo invisible se tensaba un poco más, rompiendo algo pequeño y vital en mi pecho.
—¿Todo bien, Liv?
Me sobresalté, casi derramando el café sobre mi blusa de seda. Rob me miraba con cautela, apoyado en la encimera de la sala de descanso. Tenía esa expresión de "sé que algo pasa, pero no sé si tengo el equipo de protección necesario para preguntar".
Levanté la vista, forzando una naturalidad que probablemente no engañaba a nadie.
—Sí, Rob. Perfectamente. ¿Por qué lo preguntas? ¿Tengo algo en la cara?
Él frunció el ceño, observándome con una atención que me puso nerviosa.
—No sé... es solo que el ambiente está raro. He notado que tú y Chris... bueno, que ya no se hablan. Ni siquiera se miran. ¿Pelea de amigos?
Le dediqué una sonrisa forzada, de esas que no llegan a los ojos ni por error.
—Algo así. Ya sabes cómo son las cosas durante la temporada, Rob. Mucho estrés, poco tiempo para charlas.
Rob asintió, aunque no parecía convencido. Agradecí infinitamente que no insistiera. Si me preguntaba una sola cosa más, corría el riesgo de empezar a llorar sobre los granos de café de tueste oscuro.
No podía seguir fingiendo. La oficina se estaba convirtiendo en una celda. Así que, esa misma tarde, en cuanto el reloj marcó las cinco, salí disparada hacia la casa de Briana. Necesitaba verla. Necesitaba a alguien que me conociera lo suficiente como para saber que mi "estoy bien" era en realidad un "estoy a un paso del colapso mental".
Cuando Briana abrió la puerta, me recibió con una sonrisa que casi me hizo retroceder por el brillo que emanaba. Tenía el cabello recogido en un moño alto perfectamente despeinado, llevaba una blusa roja que le hacía resaltar el brillo en los ojos... y estaba distinta. Irradiaba una felicidad tan genuina que me hizo sentir aún más gris por contraste.
ESTÁS LEYENDO
LA FORMA EN QUE TE AMO
Ficção AdolescenteOlivia es una recien egresada de la universidad de Chicago, su sueño siempre ha sido trabajar como publicista para las mejores marcas del mundo. Le ofrecen la oportunidad de trabajar con uno de los equipos mas importantes de la NFL. Sin dudarlo, el...
