—No sabía que cantabas.
Connor levantó la mirada de la niña y observó a su amigo.
—¿Qué padre no canta por su bebé?—Él aún tenía mano dentro de la incubadora, dándole la manita a su pequeña. Le gustaba sentirla.
—Tengo tres muy buenos ejemplos para darte.—Liam soltó e hizo reír a Connor.—Tu padre, el mío, el de Christian...
Connor negó, divertido.
—Cierto. Has ganado.—Señaló.—Pero eso no son ni considerados padres, ni debería contar.
—Hum.—Se encogió de hombros y se asomó a ver a la bebé.—Hola, niña.
Connor le miró mal.
—Háblale mejor a mi hija.
—No tiene nombre. Es una niña. Por lo tanto: Hola, niña.
Connor se quedó en silencio. Christian y él habían hablado sobre los nombres pero aún no habían decidido ninguno. Sobre todo de niña, consideraban que era bastante difícil acertar en eso. Tenía que ser un nombre digno, de princesa, precioso, perfecto así como ella.
—¿Cómo está Christian?—Le preguntó por fin.
Connor suspiró antes de responder.
—Estable, perdió mucha sangre.—Connor parecía devastado, llevaba días así. —Solo es cuestión de tiempo que despierte.
Liam se sentó a su lado.
—Te vi a ti en una cama sin saber si despertarías, y ahora...Él está en el mismo estado.—Siguió el moreno.
—Es diferente, Connie. Él va a despertar. De hecho, el milagro fue que yo lo hiciera, Christian lo hará.
—Su cuerpo sufrió un shock importante.—Dijo, intentando no hacerse falsas ilusiones.
—Despertará, deja de hablar así.
Connor asintió, sin dejar de ver a su bebé.
—Es pequeñita. Tan pequeña.—Él la miró de nuevo, incapaz de Alejar su mirada de su bebé.—Ahora que la conozco...Siento que podría hacerlo. Por ella.
Liam asintió.
—Si Christian no sale de esta...—Su voz se cortó por un momento antes de tragar el incómodo nudo en su garganta.—Lo haré por ella. Por nuestra hija. Es una parte de él y mía, es una muestra de nuestro amor.
Connor sonrió a su bebé. Esperaba que se pareciera a Chris.
—Eres un idiota dramático. Perdió sangre, está estable, no se va a morir, simplemente su cuerpo está descansando, probablemente despierte en breves.
Connor no respondió. No podía imaginarse escenarios de más. Su corazón no aguantaría si sus falsas ilusiones se hicieran añicos, y él debía ser fuerte, por su hija.
—Señor Worren.—Una enfermera a cargo de Chris apareció. Su rostro no mostraba ninguna emoción así que Connor no era capaz de decir qué mirada le estaba dando.—Su marido se ha despertado, puede a pasar a verlo. Está preguntando por usted y la bebé.
Connor se puso de pie, miró a hija con duda.
—¿Puedo llevármela conmigo? Es para que la vea.
La mujer sacudió la cabeza antes de darle una mirada compasiva.
—Me temo que no, la niña necesita estar en esta sala y ser monitoreada. Cuando su pareja se encuentre mas fuerte, pueden visitarla juntos.
Connor miró de nuevo a su bebé. No quería dejarla sola. Pero debía ir corriendo a ver a Christy. Mierda.
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No somos pecadores (2.5)
Ficción GeneralHistoria de Connor Esta historia no influye en absoluto con las anteriores ("Besos indecentes" y "Juguemos a ser heteros"). Es una historia aparte. +Embarazo masculino #1 en amorgay 19/08/21
