Edad: 27 años.
—Él...Él...Oh...—Connor se derrumbó.
Christian tragó saliva, no sabía cómo actuar en estos momentos pero odiaba ver cómo la persona que más amaba en el mundo estaba dolida y sin saber qué hacer.
Él no conocía mucho a Liam pero las veces que entabló conversación con él en su casa, fue encantador. Era un hombre educado, fino, culto y guapo. Era agradable estar en la misma sala que él. Entendía por qué era amigo de Connor, además, Christian y Liam tenían la misma edad.
Fue un poco gracioso saberlo, porque Christian se puso a comparar y Liam a sus treinta y dos años era un CEO millonario, con varias propiedades, muchas inversiones con futuro, premios de inteligencia, conciertos asistidos, una larga lista de acciones filantrópicas y un apellido que abría muchas puertas .
Christian...Bueno, era Christian. Había sido la mayor parte de su vida un cura, había enamorado al heredero millonario de una cadena de internados y se iba a convertir en dueño de todo eso. Oh, y estaba a punto de terminar la carrera de fisioterapia. Él sonrió. Cada uno era diferente a su modo.
No obstante, ¿de qué servía tener todo aquello? El CEO de Liam estaba en coma y el millonario heredero de Connor estaba angustiado porque no sabía qué hacer. Ni los montones de billetes podía cambiar tal hecho.
—Intenté contactar con la familia Michelson.—Habló Connor.—Me dijeron que Rubén se fue a España. No le dijeron nada. ¡Nada! Dicen que es lo mejor para él.
Christian apretó los labios.
—Yo sabía que eso iba a acabar mal...—Continuó Connor.—Pero le animé a no rendirse.—Connor le miró al borde de llorar.—Porque yo luché por ti, me enfrenté a Dios y toda la jodida Iglesia y a la ley, les robé un fiel. Y no me arrepiento, y por un demonio, sé que Liam tampoco se arrepentirá de haberse enamorado de Rubén Michelson.
Christian apoyó la cabeza en su hombro. Quería hacerle saber que estaba cerca.
—Pero...—Connor sacudió la cabeza.—Amarlo le he llevado a ese estado...Podría morir. ¿Por qué el amor es tan difícil? ¿Por qué a nosotros? Connor y yo solo queríamos amar y ser amados, formar una familia amorosa y normal, así como lo que nunca tuvimos, ¿entonces por qué tiene que pasar esto?
—Cariño...—Christian le agarró el rostro.—No pienses en eso. Son pruebas, lo sabes perfectamente. Dios aprieta pero no ahoga.
—Christian...—Él lucía agotado.—Sabes que no me gusta que metas a Dios cuando estoy a punto de colapsar.
—Lo sé, pero yo me aferro a él. Así como tú te aferras a mí. Que lo hagas me da más fuerza para seguir teniendo fe en él. Así puedo trasmitirte mi confianza y mi amor.—Él sonrió.—Liam es un buen hombre, va a salir de esta. Ya lo verás.
Connor asintió.
—Solo espero...Que nunca llegue el día de que tú estés ahí, dentro, y yo aquí fuera.—Él cerró los ojos.—Entiendo que no le digan nada a Rubén, si yo fuera él y tú fueras Liam...Podría morir si eso llegase a ocurrir.
Christian sonrió dulcemente, eso siempre alegraba a Connor, así que lo hizo.
—Eso no llegará a ocurrir, cariño.—Él ladeó la cabeza.—Así que también te prohibo entrar inconsciente en una sala de urgencias.
Connor rio.
—Tenemos que ser positivos...Por lo menos está estable. Tendremos que ver cómo avanza y...Estar con él.
Christian asintió.
—Por supuesto.
—Gracias por estar aquí conmigo, amor. No sé hubiera hecho sin ti. Liam es como un hermano para mí.
—Lo sé.
ESTÁS LEYENDO
No somos pecadores (2.5)
Genç KurguHistoria de Connor Esta historia no influye en absoluto con las anteriores ("Besos indecentes" y "Juguemos a ser heteros"). Es una historia aparte. +Embarazo masculino #1 en amorgay 19/08/21
