Beomgyu frunció su entrecejo al ver aquellos cinco alfas en la oficina del director y les sacó la lengua, abultando sus labios realmente molesto con ellos.
Los odiaba por haber dañado a YeonJun.
—¿Estás seguro que son ellos?—. Repitió por milésima vez el director ocasionando que al omega le diera un tic nervioso.
—¡Si! Ellos fueron los que hirieron al joven Choi—. Bufó Beomgyu gruñendo hacia ellos quienes se mantenían completamente serios.
—Expulselos o retiraré todo apoyo que le doy a la facultad.—Sentenció la alfa mirando con su entrecejo fruncido al director quien suspiró—. No es justo que estos abusivos estén dañando a los demás alumnos y usted no tome cartas en el asunto, si no hace nada al respecto iré por lo legal.
Al escuchar aquello aquel hombre canudo se sobresaltó alzando sus manos intentando mantener a raya a la mujer quien se cruzó de brazos, por su parte Beomgyu se mantenía atento a todo pensando en que haría para animar aun más a YeonJun. Era lo que más le preocupaba en ese momento.
—Bien, los expulsaré, no permitiré que sigan lastimando a mis alumnos
Los alfas comenzaron a negarse a aquello pero Beomgyu los miró de mala manera, ocasionando que alguno de ellos se mantuvieran en silencio, sabían que este era capaz de llevarlos a prisión.
—Si no querían ser expulsados tenían que haberlo pensado antes de meterse con los más débiles a ustedes.
Beomgyu gruñó ante las palabras del señor pero no dijo nada, aliviado de que YeonJun no escuchara aquello.
—Y si los vuelvo a ver cerca de mi hijo haré lo posible para que vayan a prisión—. Amenazó Karina haciendo que estos se cohibieran en su lugar.
Después de algunas firmas y múltiples regaños hacia aquellos alfas, fueron expulsados, Karina y Beomgyu salieron de la oficina del director, victoriosos.
—Muchas gracias, Beomgyu, estaba volviéndome loca—. Karina suspiró acercándose a una máquina expendedora para comprar un par de botellas de agua. —No me gusta que dañen a mi cachorro...
—Nadie quiere que le hagan daño a sus hijos, pero aveces es inevitable—. Beomgyu le dio una pequeña sonrisa— Aveces los mismos padres en un intento de protegerlos... les terminan haciendo daño ellos mismos.
Karina lo miró y le sonrió un poco.
—Debes de tener problemas con tus padres.
No entendió.— pensó Beomgyu al notar como esta no había captado sus palabras, iba ser difícil hacerla ver que dañaba a YeonJun con su sobreprotección.
—Los tengo, no hay arreglo así que estoy bien—. Le sonrió a la alfa con todos sus dientes— ya casi sale YeonJun de sus clases, iré a esperarlo.
—Bajaré al auto, los espero ahí.
Beomgyu asintió yendo hacia el salón de YeonJun notando como este volteaba hacia él al percibir su aroma, sonrió feliz al saber que el alfa ya lograba encontrarlo con solo su aroma.
Sentía que estaba haciéndose aun más cercano a él, y eso le hacía muy feliz, un omega muy feliz.
Al tener a YeonJun en frente sonrió y lo saludó con calma pasándole la botella de agua para que se hidratara un poco.
—¿Te fue bien?—. Preguntó mirando como YeonJun tomaba del agua sin decir nada.
—Si, aprendí varias cosas nuevas —. YeonJun le sonrió regresandole la botella de agua— ¿Qué pasó con mi madre? Y eso alfas...
—Ya los expulsaron, y tu mamá nos está esperando en el auto, vamos, nos dejará en casa y se irá a trabajar—. Beomgyu comenzó a caminar junto al alfa quien caminaba con calma sintiéndose más relajado al tener al omega acompañándolo.—¿Te duele mucho? Tus golpes...
—Un poco, el dolor se alivió un poco pero por momentos regresa—. YeonJun suspiró y caminó siguiendo el aromo del omega.
—En casa te curare de nuevo, ¿Si?
YeonJun asintió con una pequeña sonrisa, bueno, al final de todo, no era tan malo ser cuidado por Beomgyu.
— ☆ —
Beomgyu le ayudó a quitarse la camisa y comenzó a quitarle las vendas, el omega se sonrojó al verle así, el día anterior no había prestado mucha atención pues estaba lleno de preocupación por el alfa, pero ahora estaba más tranquilo y podía apreciar mejor el abdomen levemente marcado del mayor.
—¿No dolió? —Preguntó por lo bajo, sintiéndose tímido mientras tomaba un poco de la pomada para colocarla en los golpes del alfa haciendo una pequeña mueca, preocupado.
—Por el momento no—. Respondió YeonJun cerrando un momento sus ojos notando el nerviosismo en las manos del omega, y con curiosidad llevó una de sus manos al rostro del menor sintiendo la calidez de su mejilla bajo la palma de su mano—. Estás sonrojado.
—Si, si... Un poco—. Murmuró Beomgyu colocando la pomada en el abdomen del mayor, cuidando el no lastimarlo.
—¿Porqué?
—Ah... porque... ¿Porqué? —Balbuceaba Beomgyu alejándose un poco del alfa admirando lo bien que se veía y tragó saliva—. No estoy acostumbrado a ver a los alfas sin camisa, la verdad.—Confesó con una suave risa.
Y YeonJun rió un poco dejando que el menor colocara la venda en su abdomen sonriendo por sus suaves toques, sintiéndose satisfecho al escuchar al omega tímido por verle sin camisa.
—No te rías—. Beomgyu abultó sus labios ayudando al alfa a ponerse una de sus camisas.
—Beomgyu eres muy lindo.— Rió YeonJun atrayendo al omega en un abrazo escondiendo su rostro en el pecho de este logrando escuchar el intenso palpitar de su corazón, pero no le sorprendió pues incluso su corazón latía con emoción.
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—Bibi_SADNESS (Mokka)
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DESTINY || Yeongyu
Fiksi Penggemar☆ YeonJun es un alfa ciego, autosuficiente, tiene una madre sobreprotectora que desea evitar cualquier daño a su hijo, y tiene que lidiar a todas sus locas ideas para cuidarlo, llegando a su limite cuando esta contrató a un omega para cuidarlo, ¿Aca...
