Narra Gaby
Conduje hacia el apartamento de Richard con el corazón en la garganta. Alexander me había puesto los pelos de punta con su actitud; ¿por qué diablos estaba tan molesto? ¿Qué derecho tenía de venir a increparme después de todo lo que me hizo pasar? Solté un resoplido y subí el volumen de la música para intentar distraerme.
Estacioné frente al edificio y esperé unos minutos, observando la entrada. Richard aún no llegaba. Bajé la ventana para sentir el aire fresco mientras revisaba mis redes sociales. Justo en ese momento, mi teléfono vibró. Era un mensaje de Richard:
"Ya casi llego. ¿Te gustaría algo de comer? Estoy en un lugar que tiene empanadas brutales."
Sonreí un poco y le respondí rápido:
"No te preocupes, solo tráete a ti mismo y tus historias locas."
Guardé el celular y me quedé mirando el cielo. El atardecer pintaba todo de tonos anaranjados y rosados. Por un momento, sentí algo parecido a la paz.
Unos minutos después, el sonido de un motor familiar me sacó de mis pensamientos. Era Richard, estacionando su carro como siempre: torcido pero seguro. Lo vi bajar con algo en las manos, y mi corazón dio un pequeño vuelco.
No podía creerlo. Era un ramo de tulipanes rosados y blancos, simples pero hermosos.
—¡Muñeca! —dijo Richard mientras se acercaba, extendiéndome las flores—. Esto es para ti.
Al principio no supe qué decir. Me quedé mirando las flores y luego a él, que sonreía con ese aire despreocupado pero sincero que siempre tenía.
—¿En serio? —pregunté, sintiendo un nudo en la garganta—. Richard, no tenías que hacerlo.
—Claro que sí, Gaby. Tú te mereces esto y más.
Tomé el ramo con cuidado, acariciando los pétalos. Me sentí tonta, pero no pude evitar sonreír.
—Gracias. Son hermosas.
—Como tú —respondió él con una media sonrisa, guiñándome un ojo.
Subimos juntos al ascensor, caminando hombro a hombro. Mientras ascendíamos, sentí una calma extraña. Después del caos del día, estar con Richard siempre lograba tranquilizarme de una manera que no podía explicar.
Cuando llegamos a su apartamento, me recibió ese aroma familiar de madera y colonia fresca. Dejé las flores sobre la mesa y lo vi sacar una botella de vino de la cocina.
Richard se sentó frente a mí con su copa en la mano, mirándome con una mezcla de curiosidad y seriedad.
—Bueno, muñeca, ahora sí, ¿me vas a contar qué fue lo que pasó?
Tomé un sorbo de mi copa y suspiré antes de empezar. Le conté todo: cómo había llevado al perro a la clínica, cómo había visto a Alexander con la doctora y la forma descarada en la que actuó frente a mí. Le describí el momento en que salió detrás de mí y golpeó la ventana de mi carro, exigiendo que hablara con él.
Mientras hablaba, Richard me escuchaba con atención, apretando la mandíbula en algunos momentos. Cuando terminé, dejó su copa sobre la mesa y se inclinó hacia adelante.
—Ese man es un malparido, Gaby. Se cree con derecho a manejarte la vida como si fueras una de sus propiedades. Me da una rabia que no te haya valorado, porque si hay alguien que merece ser cuidada y respetada, eres tú.
—Ya no me importa lo que haga —respondí, encogiéndome de hombros—. Lo que me dolió fue darme cuenta de que a alguien más sí la trata como a un ángel. Me hace pensar que, de pronto, el problema era yo.
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11 pm - Richard Rios
Fanfictionbasada en la cancion 11pm de maulma Donde nicole tiene una relacion toxica y se aleja de richard , pero richard le hara ver que con el se ve mucho mejor.
