A la mañana siguiente, me desperté con una sensación de ligereza que no había sentido en días. La conversación con Alexander había sido inesperada, pero también necesaria. Por primera vez, sentía que podía enfrentar lo que venía sin tanta presión, aunque todavía quedaba el desafío de lidiar con mis padres.
Mientras me vestía para el desayuno, noté que Alexander ya estaba en la cocina, preparando café. Parecía más relajado, incluso tarareaba una canción.
—Buenos días —dije, sorprendida por su buen humor.
—Buenos días, Nicole. Espero que no te moleste, pero hice café para los dos.
—Gracias. No te reconocí, tan amable y todo. —Sonreí con sarcasmo, pero él solo rió.
Nos sentamos a desayunar, conversando de manera casual, casi como si volviéramos a ser los amigos que alguna vez fuimos antes de que nuestras familias decidieran que debíamos casarnos.
Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que los problemas comenzaran. Alrededor del mediodía, el timbre sonó, y ambos supimos quiénes eran.
Mis padres habían llegado.
Mi madre, siempre impecable, entró con una sonrisa deslumbrante, pero con un aire de autoridad que me hizo sentir como una niña de nuevo. Mi padre, por su parte, traía su semblante serio habitual, evaluando cada detalle del lugar.
—¡Nicole, mi niña! —exclamó mi madre, abrazándome con fuerza.
—Mamá, papá, bienvenidos —dije, intentando sonar natural.
—Alexander, hijo, ¿cómo estás? —dijo mi padre estrechándole la mano con firmeza.
—Muy bien, señor. Es un placer tenerlos aquí —respondió Alexander con una amabilidad impecable.
Durante la tarde, intentamos mantener la conversación en temas superficiales: el viaje, el clima, y cualquier otra cosa que no implicara hablar del matrimonio. Sin embargo, sabía que esa charla era inevitable.
Después del almuerzo, mi madre aprovechó un momento a solas para llevarme al balcón y hablar conmigo.
—Nicole, ¿estás feliz con Alexander? —preguntó, sosteniendo mi mirada.
—Claro, mamá —respondí automáticamente, aunque mi tono sonaba poco convincente.
—Eso espero, porque este matrimonio no es solo sobre ustedes dos. Es sobre las familias, sobre el futuro. Tienes que entender que esto es lo mejor para todos.
—¿Y si no lo es para mí? —pregunté, tratando de mantener la calma.
—Nicole, a veces el deber está por encima de los deseos personales. Tu padre y yo queremos lo mejor para ti. Alexander es un buen hombre, y juntos pueden lograr grandes cosas.
Suspiré, incapaz de discutir con ella en ese momento.
Mientras tanto, en la sala, Alexander estaba teniendo una conversación similar con mi padre. Por su expresión tensa cuando regresé, supe que no había sido fácil.
Esa noche, después de que mis padres se retiraran a descansar, Alexander y yo nos sentamos en el sofá, exhaustos.
—Esto va a ser más complicado de lo que pensé —dije, recostándome en el respaldo.
—Sí, pero al menos estamos juntos en esto, como amigos —respondió él, dándome una sonrisa de apoyo.
Esa palabra, amigos, me reconfortaba más de lo que esperaba. Alexander había cambiado, y aunque aún había mucho que resolver, al menos ya no sentía que estaba luchando sola.
ESTÁS LEYENDO
11 pm - Richard Rios
Fiksi Penggemarbasada en la cancion 11pm de maulma Donde nicole tiene una relacion toxica y se aleja de richard , pero richard le hara ver que con el se ve mucho mejor.
