CAPITULO 28

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La mañana siguiente comenzó con una tranquilidad engañosa. Nicole estaba en la cocina preparando un café mientras el cachorro jugaba cerca de sus pies, y Alexander seguía en su habitación, probablemente revisando correos antes de comenzar el día. Todo parecía normal hasta que un golpe firme en la puerta interrumpió el momento.

Nicole frunció el ceño, dejando la taza en la encimera. Antes de abrir, escuchó pasos detrás de ella; era Alexander, quien también había oído el sonido.

-¿Esperas a alguien? – preguntó él mientras se acomodaba la camisa.

-No... – respondió Nicole, abriendo lentamente la puerta.

Lo que vio la dejó helada: frente a ella estaban sus padres y los padres de Alexander, ambos luciendo rostros serios. El corazón de Nicole dio un vuelco.

La tensión se hizo palpable en el momento en que los padres de ambos entraron al apartamento. Nicole y Alexander intercambiaron una mirada preocupada, pero sabían que no tenían escapatoria. Los invitados no esperaron a que los invitaran a pasar; avanzaron directamente hacia la sala, como si tomaran posesión del espacio.

-Siéntense – dijo el padre de Alexander con un tono autoritario, señalando el sofá frente a ellos.

Nicole tomó asiento al lado de Alexander, quien mantenía una expresión seria, aunque en sus ojos se podía notar el cansancio de lidiar con todo esto.

-No vamos a andarnos con rodeos – comenzó la madre de Nicole, cruzando los brazos mientras lanzaba una mirada severa hacia ambos. – ¿Qué está pasando entre ustedes? ¿Por qué están exponiendo nuestras familias al escándalo?

-El escándalo – añadió el padre de Alexander, golpeando la mesa con su dedo índice – está afectando nuestra reputación. ¿Han visto las redes sociales? Hay miles de comentarios, especulaciones, ¡y fotos! No podemos permitir que sigan actuando como si nada estuviera pasando.

Nicole suspiró, tratando de mantener la calma. – Mamá, papá, ustedes saben perfectamente que Alexander y yo no estamos juntos de verdad. Este matrimonio no tiene sentido.

-La gente no lo sabe – interrumpió su madre con dureza. – Todo esto se organizó para garantizar estabilidad en ambas familias, no para que ustedes anden dando de qué hablar.

-El matrimonio se llevará a cabo – sentenció el padre de Alexander, mirando fijamente a ambos. – No nos importa lo que estén sintiendo. Esto va más allá de ustedes.

Alexander se enderezó en su asiento, sin esconder su incomodidad. – Con todo respeto, esto sí tiene que ver con nosotros. Porque somos nosotros quienes estaríamos atrapados en una mentira.

-La mentira ya existe – espetó su madre, con el rostro endurecido. – Y ahora es su deber mantenerla. ¿Acaso no piensan en cómo esto afecta a sus familias? Alexander, no podemos permitir que sigas viéndote con esa chica, Sara. Y tú, Nicole, lo de Richard es inaceptable.

Nicole abrió los ojos sorprendida, el corazón acelerándose al oír el nombre de Richard salir de los labios de su madre. – ¿De qué estás hablando? ¿Qué tiene que ver Richard con esto?

-No te hagas la desentendida – replicó su padre. – Esa foto que publicaste en tus redes sociales, con el brazo de ese hombre a tu lado, fue suficiente para encender los rumores. ¿Qué clase de mensaje estás enviando al mundo?

Alexander intervino, alzando una mano para calmar los ánimos. – Con todo el respeto, no tienen derecho a meterse en nuestras vidas personales. Ya estamos cumpliendo con su teatro social, pero no podemos sacrificar nuestra felicidad.

La madre de Nicole se puso de pie, visiblemente furiosa. – ¿Te atreves a llamarlo teatro? Esto es una alianza entre nuestras familias. No se trata de felicidad, se trata de responsabilidad. Y ustedes dos no tienen opción. La boda seguirá adelante.

11 pm - Richard RiosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora