CAPITULO 44

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Después de que Nicole cerrara el álbum, lo miró con emoción y una chispa de expectativa en sus ojos. Era el momento de empezar con los arreglos de la boda.

—Bueno, mi amor, ahora sí tenemos que ponernos serios. ¿Por dónde empezamos con todo esto? —dijo Nicole, dejando el álbum a un lado y apoyándose en el pecho de Richard.

—Mami, lo único que tengo claro es que quiero verte feliz. Pero, eso sí, vamos a necesitar ayuda porque yo de decoraciones y esas cosas no sé un carajo —respondió Richard, soltando una pequeña carcajada.

Nicole rió también, dándole un suave golpe en el hombro.

—Ay, Richard, ¿qué harías sin mí? Bueno, la verdad es que me encantaría que Juvena nos ayudara. Ella tiene buen gusto y siempre ha sido súper organizada.

—De una. Yo sé que a mi prima le va a encantar meterse en este rollo —dijo Richard, acomodándola mejor sobre su pecho—. ¿Y qué pensás de la fecha?

Nicole se quedó pensativa, jugando con los dedos de Richard.

—Pues, no sé… algo no tan lejos, pero tampoco tan rápido. Quiero que todo salga perfecto. ¿Qué te parece en tres meses?

—Tres meses está perfecto —respondió Richard, acariciando su rostro—. Y ya que estamos hablando de esto, ¿en dónde querés hacerlo? En Medellín me suena chévere, pero si preferís otra ciudad, también se puede.

—No, Medellín está bien. Es nuestra casa ahora, tiene sentido hacerlo aquí —dijo Nicole con una sonrisa cálida.

—Listo, entonces ya tenemos ciudad, fecha aproximada y una organizadora de bodas amateur. Vamos avanzando, mami —dijo Richard con una sonrisa triunfante.

Ambos rieron mientras Richard sacaba su celular para llamar a Juvena. Cuando ella contestó, su emoción fue inmediata al enterarse de que querían que ayudara con los arreglos de la boda.

—¡Ay, obvio que sí! Esto va a ser espectacular. Ya tengo varias ideas en mente. Déjenme buscar un lugar, y luego nos reunimos para hablar de los detalles —respondió Juvena emocionada.

Cuando Richard colgó, miró a Nicole con complicidad.

—¿Ves? Eso salió más fácil de lo que pensaba. Ahora, princesa, nos toca escoger el tema. ¿Algo clásico, algo moderno o algo más loco?

Nicole se acercó para sentarse en sus piernas, mirándolo con ternura.

—Algo que sea nosotros. Que cuando la gente entre diga: “Esto es tan Nicole y Richard”.

—Entonces va a ser una mezcla de elegancia, un poco de fiesta loca y, por supuesto, algo de fútbol por ahí escondido —respondió Richard, con una sonrisa traviesa.

—¿Fútbol? —preguntó Nicole, levantando una ceja.

—Pues claro, amor. ¿Qué sería una boda nuestra sin algo de fútbol? Aunque sea unas tarjeticas en forma de balón —dijo Richard, riendo.

Nicole soltó una carcajada mientras lo abrazaba.

—Esto va a ser la boda del año, mi amor. Te lo prometo —dijo Richard, besándola en la frente.

Nicole sonrió, sintiéndose completamente feliz. Su boda sería el inicio perfecto para su nueva vida juntos.

Esa noche, Juvena llegó puntual al apartamento de Richard y Nicole, cargando una libreta y varios catálogos bajo el brazo. Llevaba una sonrisa radiante, lista para sumergirse en los preparativos de la boda.

—Bueno, pues llegué, par de tortolitos. ¿Listos para empezar a planear la fiesta del año? —dijo Juvena entrando con energía.

Richard rió mientras se levantaba del sofá.

11 pm - Richard RiosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora