La mañana de la boda comenzó con un ambiente tenso en la mansión de los Díaz. Nicole estaba en su habitación, sentada frente al gran espejo de su tocador, mientras un equipo de estilistas trabajaba en su cabello y maquillaje. El vestido colgaba en un perchero cercano, un diseño exquisito de encaje y seda que parecía sacado de un cuento de hadas, pero que a ella le pesaba como si fuera una cadena.
Mientras los estilistas se retiraban para darle espacio, su madre entró en la habitación, vestida con un elegante traje de gala en tonos perla. Cerró la puerta tras de sí y se acercó a Nicole, colocando suavemente sus manos sobre sus hombros.
—Estás preciosa, mi niña —dijo con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos.
Nicole la miró a través del espejo, sintiendo un nudo en la garganta. No quería discutir, no quería causar otra escena como la del día anterior, pero tampoco podía aceptar con tranquilidad lo que estaba sucediendo.
—Mamá... —comenzó a decir, pero su madre la interrumpió.
—Shh, no quiero oír tus dudas ahora —dijo suavemente, arrodillándose frente a ella y tomando sus manos—. Sé que no entiendes por qué hacemos esto, pero algún día lo harás. Esto no es solo por nosotros, es por tu futuro. Alexander es el hombre ideal para ti. Juntos tendrán una vida estable, segura... llena de cosas buenas.
Nicole apartó la mirada, sus manos temblaban bajo el agarre de su madre.
—No puedo amar a alguien solo porque es "ideal", mamá. Esto no está bien...
La madre de Nicole suspiró, apretando ligeramente sus manos.
—No quiero que sufras, Nicole. Lo que pasó ayer fue un error. Ese hombre, Richard, no tiene nada que ofrecerte. Podrá ser atractivo o carismático, pero no te dará la vida que necesitas. Solo te traerá problemas, mi amor.
Nicole sintió que las lágrimas se acumulaban en sus ojos, pero no las dejó caer.
—Richard me hace feliz, mamá. ¿Eso no cuenta para ustedes?
La madre de Nicole negó con la cabeza lentamente, sus ojos llenos de una mezcla de tristeza y determinación.
—La felicidad, mi amor, a veces no es suficiente. Esto es amor, aunque no lo veas ahora. Y con el tiempo lo entenderás.
Se levantó y le dio un beso en la frente antes de caminar hacia la puerta. Antes de salir, se volvió hacia Nicole con una sonrisa forzada.
—Eres mi hija, y te quiero más de lo que puedes imaginar. Pero te prometo que esto es lo mejor para ti. Algún día me darás la razón.
La puerta se cerró, dejándola sola con sus pensamientos. Nicole respiró hondo, tratando de calmar el temblor de sus manos. La imagen de Richard cruzó su mente, su sonrisa cálida y la intensidad de su mirada. No podía dejar que esto terminara así.
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En la iglesia, mientras los invitados llenaban los bancos y la música suave resonaba en el ambiente, Nicole caminó por el pasillo hacia el altar, del brazo de su padre. Las cámaras la seguían, capturando cada detalle del evento que prometía ser el acontecimiento del año. Sin embargo, todo era una fachada. Por dentro, su corazón estaba a kilómetros de distancia, esperanzado en que Richard estuviera afuera, esperando por ella como habían planeado.
Alexander, de pie junto al sacerdote, la observaba acercarse. Su rostro era una mezcla de nerviosismo y falsa calma. Todo debía salir como lo habían ensayado; él debía actuar indignado cuando llegara el momento.
Mientras el sacerdote comenzaba a hablar, Nicole se obligó a mantener la compostura. Sin embargo, su mirada seguía desviándose hacia la entrada. Sabía que Richard estaba allí, esperando el momento para que todo terminara.
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11 pm - Richard Rios
Fanfictionbasada en la cancion 11pm de maulma Donde nicole tiene una relacion toxica y se aleja de richard , pero richard le hara ver que con el se ve mucho mejor.
