CAPITULO 54

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La cena continuó entre risas forzadas y charlas triviales. Nicole apenas probó bocado, su apetito eclipsado por la presión que sentía. Alexander, mientras tanto, parecía perfectamente cómodo, conversando con los abuelos sobre negocios y planes futuros como si todo estuviera decidido.

Cuando la velada terminó, Nicole se levantó, haciendo un esfuerzo por mantener la compostura mientras los familiares se despedían con besos en la mejilla y frases vacías de afecto.

-Descansa, querida - le dijo su abuela con un tono frío. - Ahora más que nunca necesitas cuidar de ti misma y del bebé.

Nicole asintió y murmuró un agradecimiento antes de retirarse. Subió las escaleras con pasos firmes, pero en cuanto estuvo dentro de su habitación, cerró la puerta y se dejó caer en el suelo. Las lágrimas, que había mantenido contenidas toda la noche, comenzaron a fluir incontrolablemente.

-No puedo más... - susurró para sí misma, abrazándose las rodillas.

Después de unos minutos, tomó una decisión. No iba a quedarse cruzada de brazos mientras otros intentaban decidir su futuro. Sacó su teléfono del bolso y escribió un mensaje a Richard:

"Tenemos que hablar. Estoy en la mansión de mis padres. No aguanto más."

Aunque sabía que su mensaje podía generar problemas, necesitaba el apoyo de Richard. No podía enfrentarse sola a todo esto.

De repente, alguien llamó a la puerta.

-¿Nicole? - era la voz de Alexander.

-¿Qué quieres? - preguntó ella, intentando sonar firme mientras se levantaba y se limpiaba las lágrimas.

-Solo quiero hablar - dijo Alexander desde el otro lado.

Nicole suspiró, sabiendo que no tenía otra opción.

-Entra - dijo con desgana.

Alexander abrió la puerta y entró con una expresión seria, pero algo en su mirada parecía más suave que antes.

-¿Estás bien? - preguntó, como si realmente le importara.

Nicole lo miró con incredulidad.

-¿De verdad me preguntas eso después de lo que pasó en la cena? - dijo, su tono lleno de reproche.

Nicole, sé que esto es difícil para ti...

-¡No tienes idea de lo que siento! - lo interrumpió ella, dando un paso al frente. - Tú me traicionaste, Alexander. ¡Planeamos salir de esto juntos, y ahora actúas como si todo estuviera bien!

Alexander la miró en silencio por un momento antes de hablar.

-Lo sé, pero las cosas cambiaron. Cuando Sara perdió al bebé y luego me dejó, entendí que mi lugar siempre fue aquí... contigo.

Nicole lo miró con una mezcla de furia y asombro.

-¿Y crees que eso justifica todo? - dijo, su voz temblando. - Alexander, yo no te amo. No puedo casarme contigo.

-Nicole , ahora que estás embarazada podemos empezar de nuevo , puedo fingir que soy el padre de ese bebé, no voy a protestar.

Nicole lo miró incrédula, sus ojos brillando de furia y desdén.

-¿Cómo puedes siquiera sugerir eso? - dijo, su voz afilada como una daga. - Alexander, no tienes derecho. Ese bebé es de Richard.

Alexander levantó las manos en un gesto de calma, como si intentara apaciguarla.

-Escúchame, Nicole - dijo con un tono más suave. - Solo estoy tratando de ayudarte. Ahora que estás embarazada, tus padres lo usarán para mantenerte aquí. Pero si creen que es mío, todo será más fácil. Podríamos... empezar de nuevo.

11 pm - Richard RiosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora