Nicole se acomodó el cabello mientras esperaba en la acera, todavía intentando calmar los nervios. Su mente iba a mil por hora. ¿Cómo iba a contarle? Apenas había procesado la noticia ella misma.
De repente, un rugido familiar llamó su atención. Era el motor del carro deportivo de Richard, que se detuvo justo frente a ella. La ventana del copiloto bajó lentamente, y allí estaba él, con una sonrisa radiante y un ramo de rosas rojas en sus manos.
—¿Para qué son las flores? —preguntó Nicole, con una mezcla de curiosidad y nervios.
Richard bajó del auto con elegancia, rodeó el vehículo y le ofreció el ramo.
—¿Necesito una razón para regalarle flores a mi princesa? —dijo, mirándola con ternura mientras ella tomaba las rosas.
Nicole no pudo evitar sonreír, aunque el nudo en su estómago seguía presente. Él siempre sabía cómo desarmarla con pequeños gestos.
—Gracias, Richi —dijo ella en voz baja, llevándose las flores a la nariz para olerlas.
—¿Lista para irnos? —preguntó Richard, abriendo la puerta del copiloto para que subiera.
Nicole asintió y entró al auto mientras Richard regresaba al asiento del conductor. En el camino, él intentó llenar el silencio con preguntas casuales.
—¿Qué tal tu día con Luisa? —preguntó, echándole una mirada rápida antes de regresar la vista al camino.
—Bien, tranquilo —respondió Nicole, tratando de sonar natural.
—¿Y por qué esa carita de preocupación? —insistió Richard, notando que estaba más callada de lo usual.
Nicole negó con la cabeza y forzó una sonrisa. No podía soltarlo así, en medio del trayecto. Necesitaba un momento adecuado.
—Nada, solo estoy un poco cansada —mintió.
Richard la observó de reojo, pero no insistió. Había algo que no cuadraba, pero decidió darle su espacio.
—Bueno, entonces vamos a casa. Hoy cocino algo especial para ti —dijo, tratando de animarla.
Nicole asintió distraída, con la mirada perdida en el ramo de flores que tenía en las manos. Sabía que debía hablar, pero las palabras simplemente no salían. ¿Cómo le decías a la persona que amas que sus vidas estaban a punto de cambiar para siempre?
El silencio en el auto era interrumpido solo por la suave música que Richard siempre tenía de fondo. Nicole seguía acariciando los pétalos de las rosas, pensando en cómo sacar el tema. Finalmente, decidió romper el hielo, aunque con cautela.
—Richi... —comenzó, con voz suave, sin mirarlo directamente—. ¿Alguna vez has pensado en tener hijos?
Richard, sorprendido por la pregunta, le echó una mirada rápida antes de regresar la vista al camino.
—¿Hijos? —repitió, como si quisiera asegurarse de que había oído bien.
Nicole asintió, aún sin mirarlo. Su corazón latía con fuerza, temiendo su respuesta. Richard se quedó pensativo por un momento antes de responder.
—No voy a mentirte, muñeca. En este momento, no me siento preparado para eso. Tengo demasiadas cosas en la cabeza: la selección, los entrenamientos, los viajes… —dijo, manteniendo el tono tranquilo—. Quiero estar seguro de que, cuando llegue ese momento, pueda dedicarme completamente. ¿Por qué preguntas?
Nicole sintió que el corazón se le encogía. Las palabras de Richard resonaron en su mente. "No me siento preparado." Tragó saliva y trató de mantener la compostura, pero sus manos temblaban ligeramente mientras jugueteaba con los pétalos de las rosas.
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11 pm - Richard Rios
أدب الهواةbasada en la cancion 11pm de maulma Donde nicole tiene una relacion toxica y se aleja de richard , pero richard le hara ver que con el se ve mucho mejor.
