Cruzamos mi espejo. La extraña sensación de que algo va a caer sobre mi cuerpo me persigue desde el segundo qué entré aquí.
La sala de interrogación se ve sucia, huele a humedad, se percibe la inmundicia y es evidente que está decadente.
—No estamos en el mundo real, mi reina... —Miro al chico que me acompaña y por mi gesto estoy segura que acaba de deducir que me acaba de decir una obviedad. —Solo lo digo en voz alta, por si...
—Calladito, te ves más bonito... —le doy una palmada en el hombro y continúo mi inspección.
Paso mi dedo indice sobre la mesa y la sensación de polvo se percibe como si fuera de verdad, el nivel de magia es poderosa, casi casi llegando a la materialización. Si no fuera por las distorciones en algunas partes de la mesa y las paredes juraría qué estoy en el mundo real.
—Impresionante ¿Cómo es posible? —pregunto mirando el polvo en mi dedo.
—Magia de Sangre —la voz del agente me sobresalta porque no lo esperaba—. Un mundo interesante el de ustedes, a decir verdad.
—Habla como si no fuera parte de él —inclino la cabeza, dejando que mi mirada suba. Mis ojos se fijan en él, cargados de malicia, mientras una sonrisa ladeada se forma en mis labios. Cada movimiento es intencional, lento, diseñado para perturbarlo, para demostrarle que el control está de mi lado, aunque él me haya traído aquí — y si no es así, ¿Cómo ha logrado esto?
—Estoy preso. Señorita Asturia...
—Oh! Prefiero que me llame Iracema, o por mi apellido materno, antes que por el incompetente apellido de mi padre.
El silencio se hace en la sala, cuando luego de unos segundos Harvey solo me ofrece una sonrisa, camina hasta una de las sillas que está en la sala, hace un gesto para invitarnos a tomar asiento.
Mburukuja se apresura en separar la silla para mi, dudo en sentarme, pero lo hago finalmente.
—¿Cómo es posible que la niña de los ojos de papá ahora lo odie? —pregunta sin delicadeza.
—Facil, era un imbécil... solo debía notarlo. Una vez que la burbuja se rompe, ya estas en el punto de no retorno.
—Interesante... pero bueno a lo que vinimos y sin ofender, Iracema...
—Reina Iracema —lo corrige Mburukuja.
Harvey sonríe y niega con la cabeza y con el dedo. El gesto me ofende y enfurece, pero mantengo mi sonrisa ante el hecho.
—Hasta dónde se, la única reina de las abejas es Gaia. Kuña Mbarete... y su sucesora al trono es Araresá, Mitakuña Mbareté...
Estoy segura que la cara se me deforma del enojo. Porque él amplia su sonrisa. Aprieto mi mandíbula, lo analizo de arriba hacia abajo, para luego escupir mi veneno.
—Las abejas ya no existen, andan moribundas escapando de sus enemigos. Su reina está oculta bajo tierra, más bien parece ser una Sangana antes que alguien de la realeza, porque no la veo ayudando.
—Señorita Iracema —insiste con burla—. El inteligente no tira a su dama al frente hasta que tenga las de ganar. Y déjeme decirle que aunque anden moribundas las abejas, estas seguirán defendiendo a su panal. Le sugeriría humildad. Pero dado que su padre no la tenía, imagino que usted mucho menos, y mire como acabó.
—La humildad, déjela a los perdedores, que es lo único que les queda para consolarse del fracaso, y repito, mi padre era un pobre imbécil, ambicioso de poder que no le daba la cabeza para analizar sus jugadas.
ESTÁS LEYENDO
Los Dioses del Panal [Libro 5]
FantasyLas reglas ya no existen desde que los 7 se dividieron. Los dioses dejaron de ser Neutrales y eligieron bandos. Luriel y todos los que alguna vez fueron de La Colmena se enfrentarán no solo a los mosntruos y enemigos que ahora se quieren aprovechar...
![Los Dioses del Panal [Libro 5]](https://img.wattpad.com/cover/355690705-64-k275680.jpg)