La segunda mañana que se despertó sin Katsuki, la sala del departamento estaba llena de ramos de girasoles.
El rubio cenizo había salido temprano en la madrugada, sin querer despertar al pecoso ahora que este dormía poco, gracias a su prominente panza, ordenó una de las flores favoritas de Izuku para que se despertara con el agradable olor y un recuerdo suyo la mañana siguiente a su despedida.
—¿Dónde voy a poner todas estas flores exactamente, Katsuki Bakugo?—murmura Izuku para si mismo. Admirando los grandes ramos de girasoles a su alrededor.
El día anterior, habían tenido una emotiva despedida, y el dolor en su pecho al recordar que no vería a su novio por tres semanas seguía ahí. Pero se recordó todo lo que podría hacer ahora que el padre sobre protector no estaba en casa; podría preparar su propio desayunó y decorar la habitación de la pequeña a su gusto, y claro, podría ocupar el gran gimnasio privado de su novio para si mismo.
Pero ni todos esos beneficios reemplazan la presencia del cenizo, ni su aroma, ni sus gruñidos, ni su risa...
Mierda, iban a ser tres semanas muy difíciles.
Se preparó para salir, ahora que estaba en su tercer trimestre, las cosas cotidianas eran más difíciles. No le había dicho a Katsuki, pero seguía teniendo mareos y a veces vomitaba cuando el estaba entrenando, la comida que le había encantado durante los meses anteriores de embarazo ahora volvía a ser repulsiva, lo cual lo aterraba un poco ¿Era algo malo? Su doctor le dijo que algunas cosas iban a cambiar por la preeclampsia, pero nunca imagino sentirse tan...
Débil.
Claro, si lo mencionaba a su novio este se volvería loco de la preocupación, no volvería a salir del departamento con tal de tenerlo bien cuidado. E Izuku no quería eso, Katsuki tenía una reputación que cuidar, una carrera que solo estaba avanzando, cada vez, siendo más prestigioso en el mundo del boxeo, no podía solo enfocarse en el pecoso por más que quisiera, el mundo no giraba a su alrededor y tenía que aceptar que el boxeo era algo importante para Katsuki.
Cuando estaba apunto de salir del departamento para ir de compras, un movimiento de su vientre le llamó la atención. La bebé pateaba mucho cuando estaba con Bakugo, y cuando esté se iba a entrenar o estaba alejado, era como si ella se molestara por no sentirlo cerca, ya que su novio siempre estaba tocando su vientre.
Pero esto era diferente.
Se sentó en una de los sofás, para ver como su vientre se levantaba a través del overol para embarazo que usaba.
Acaso era...
¿Hipo?
Monitoreo como su vientre se contraía y volvía, no dolía, para nada, pero era la cosa más tierna que había tenido que soportar en el embarazo, sus ojos se llenaron de lágrimas y rápidamente marcó el número de Katsuki sabiendo que este acaba de llegar a New York, ya que le había enviado un mensaje al despertar.
Solo pasaron unos segundos, para que la voz fuerte y gruñona de su novio inundara sus oídos.
—¿Zuzu? ¿Pasa algo?—dice preocupado, Deku no solia llamarlo sin antes avisar, ya que tenía miedo de interrumpir algo importante.
Para Katsuki era tonterías ¿Qué era más importante que Izuku?
—Es q-que la bebé...—las lágrimas se deslizaron por sus regordetas mejillas y unos quejidos salieron de sus labios.
Odiaba ser tan sensible, las hormonas lo tenían fatal.
—¿¡Están bien!? ¡Joder! Sabía que no debí irme ¡Ahora tomó un vuelo de vuelta! Respira... ¡¿Kirishima!? ¿¡Y mis llaves!? Mierda...
—Tranquilo, estamos bien es solo que...
—¿Qué?
—La bebé tiene hipo—dice Izuku, avergonzando.
—¿Hipo?—murmura Katsuki y puede oírse cómo se sienta y el ruido de unas llaves cayéndose al fondo.
—Lo siento por llamarte, es que estaba tan feliz, no se mueve mucho cuando no estas, y que tenga hipo significa que...
—Que esta saludable.
—Exacto...
—Ponme en altavoz y acerca el teléfono a tu vientre—murmura Katsuki con una voz más dulce de los usual.
Izuku hace lo indicado algo confundido, en los seis meses que llevaba embarazo, Katsuki solo había hablado con la bebé unas cuantas veces, no era muy fan de hablarle ya que se sentía estupido, aunque internamente Izuku sabía que este solo estaba un poco asustado por todo lo que había pasado los meses anteriores.
—Hola pequeña... ¿Así que haciéndole pasar un mal rato a tu madre? ¿Eh? Si que eres hija mía. Ahora, quiero que te relajes y te mantengas saludable mientras papá gana dinero para mimarte mucho cuando salgas ¿Ok?
—No duele, es solo raro...—el pecoso ríe un poco, y otra vez las lágrimas se deslizan por sus mejillas.—¡Basta! Me harás llorar, ¿Cómo es que eres tan lindo?
—No llores, Deku. Si lo haces, tendría que volver de inmediato para limpiar esas lágrimas ¿Entendido? Come bien, y descansa ¡Y nada de caminar por ahí con bolsas pesadas de compras!
—Quisiera que estuvieras aquí.
—Yo también. Maldita sea, no sabes cuanto quisiera estar ahí junto a ti...—dice Katsuki con una voz ronca.
—Tres semanas.
—Tres semanas.
Se quedaron en en llamados unos minutos antes de que Katsuki tuvo que irse a reunir con unos patrocinadores, e Izuku se dirigió al supermercado tratando de mantener su mente ocupada con algo que no fuera su embarazo ni Katsuki.
Nota: ¡Hola! Espero que han pasado un feliz Año Nuevo, se que es algo tarde para felicitarlos pero he estado ocupadisima. Nos acercamos a al recta final de la historia y no puedo expresar lo feliz que estoy que me hayan acompañado un año más, en las buenas y las malas, espero que sigan conmigo este nuevo año.
¡Los adoro!
—🌈💜
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Mistake (Katsudeku)
FanfictionLa vida de Izuku se resumía en una simple palabra: ballet. Era el mejor bailarín y tenía a todo el mundo a sus pies. Hasta que una noche lo cambia todo, ve su mundo desmoronarse ante sus ojos y no tiene idea de cómo reconstruir todo lo que perdió; l...
