Capitulo 24

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Miércoles 15 de octubre a las 05:40 p

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Miércoles 15 de octubre a las 05:40 p.m.

Se escuchó una voz a lo lejos, luego apareció otra, no se distinguía lo que estaban hablando.

Todo era confuso.

Oscuro.

Sentía su respiración pesada, sus neuronas cerebrales intentaron enviar señales a sus músculos para que se movieran, quiso abrir los ojos pero solo consiguió que el párpado temblará. ¿Qué fue lo que sucedió? Un dolor agobiante le quemó el cuerpo entero, tenía ganas de gritar, aun así su garganta no cedía, permanecía cerrada.

Su despertar fue lento.

Se preguntaba qué fue lo que pasó ¿En dónde estaba? ¿Porqué estaba así?

Su cerebro no movía rápido los engranajes.

Sin prisa.

Hasta que el dedo corazón de su mano derecha le tembló al conseguir moverlo, dos más se le sumaron, hasta que toda la mano reaccionaba. Frunció el ceño, en un gesto de concentración hacia la conversación que seguía a la distancia.

- ¿Ella estará bien? - era una voz masculina, grave, sonaba preocupado.

- El médico dice que el accidente la dejó en estado de shock, las heridas son leves, no hay mayores daños - esa era la voz de Hilary, se oía hastiada de la situación - ¿Qué carajos le pasó? - cuestionó a la nada misma, sabía que no tendría respuestas a hasta que no despertará la persona que yacía inconsciente en el sofá.

Hilary se sentía inquieta.

- Esperemos a ver qué nos dice la doctora Bloom, quizás recuerde que ocurrió - intentó tranquilizarla aquel hombre.

- No nos queda tiempo - fue lo último que dijo Hilary.

Se hizo paso el silencio, nada más que una televisión prendida y el tictac del reloj se oían, Laura decidió que ya era el tiempo de despertarse. En unos minutos le costó, cuando pudo abrir los ojos la luz de la bombilla la cegó, puntitos de colores permanecían en su campo de visión.

Desesperada se sentó, tosió por la bocanada de aire exagerada que dio, intentó enfocarse en lo que veía. Pero nadie notó su presencia. Todo en su mente estaba difuso, pequeñas imágenes iban y venían, una sensación de agobio se alojó en su pecho al no distinguir que cosa era real o no.

¿Qué estaba ocurriendo?

Lo último certero fue que ella manejaba por una carretera y ahora se encontraba sobre un sofá acostada. La habitación la reconoció después de un breve tiempo, era suya, la que le asignó la A.C.I. al llegar a Francia, todo estaba como lo había dejado, la cama, los papeles desordenados en la mensa ratona, el mueble en donde estaba su ropa estaba también desorganizado.

De pronto recordó que ella salió de ahí con Diana.

¿Dónde estaba su novia?

No para de pensar Laura, caminó con pasos torpes hasta donde provenían las voces, debía saber qué ocurrió ¿dónde se encontraba su esposa? ¿Estaría bien?

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