Capitulo 25 1/2

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Miércoles 15 de octubre a las 07:00 p

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Miércoles 15 de octubre a las 07:00 p.m.
Antes de la subasta

El bullicio en el Metropole era efímero, las personas vestían de gala, las alfombras rojas recibían pisadas de los tacones más caros que se encontrara en el mercado.

Había demasiados rostros públicos, entre políticos, militares, empresarios, publicistas, corredores de bolsa, estos solo eran una envoltura para ocultar a aquellos quienes vivían en el lado oscuro, los cárteles más peligrosos de Latinoamérica hasta los dictadores y sectas.

Todos estaban ansiosos y emocionados por ver la mercancía que se subastaría esa noche, cuando Zeus se lo proponía, llegaba a asombrar al mundo, dejándolos boquiabiertos con las maravillas que exhibía.

No se trataba de armas, era algo mucho mejor que eso.

No eran humanos, ellos se rompían fácilmente ante las perversidades más sádicas.

Estos productos permanecían encerrados en jaulas eléctricas en la bodega subterránea que poseía el hotel. Privados de libertad. De conciencia. De elección. Eran una mezcla de humanos con genética animal o de otras cosas.
Eran la prueba de que Los Santorini tenían una obsesión con llevar a la humanidad a la evolución. Sin embargo, aquellos experimentos que no satisfacían en sus resultados eran entregados a manos de Zeus Demaury, quien se encargaba de vender a los semihumanos como objetos sexuales, esclavos, guardaespaldas, entre todas las atrocidades en que los usaban los compradores.

Se los llamaba “Misceles” por todos los químicos en sus cuerpos, aquellos que alguna vez fueron humanos ahora ya no se veían así, tenían diferentes aspectos. Los misceles eran mezclas entre lo común y lo irreal, en italiano eso significaba el nombre, cuerpos que fueron corrompidos con ADN de todo ser vivo que se encontrara en la tierra. Entre las jaulas se hallaban mujeres con cabezas de hongos pero con una anatomía seductora, otras poseían la mitad de algún animal, hasta los hombres que traían el torso desnudos contaban con ciertas características inusuales.

En la bodega del Metropole había un aroma intenso a pescado, los grandes estanques de agua lo delataban. Las mujeres y hombres con grandes colas de pescado se movían de un lado a otro, inquietos, la belleza que irradiaban era demasiado adictiva, pero cuando veían la oportunidad su instinto animal era un recordatorio que no eran tan inofensivos como aparentan.

Las demás jaulas estaban cubiertas por velos blancos para que nadie anticipará la mercancía que se subastaría.

Más alejados, al fondo del subterráneo, estaban cuerpos de jóvenes encadenados por gruesos metales, custodiados por militares retirados que integraban aquel negocio. Quienes estaban encadenados eran el descubrimiento más preciado de los Santrini, a cargo de la doctora Rosalind Lyon, los experimentos comenzaron a tener sus frutos, en la etapa 5 se obtuvo a los primeros renacidos con mejores habilidades, más desarrollados, más fuertes, estos jóvenes fueron como si el ser humano volviera a nacer en un cuerpo mejorado, por esa razón los bautizaron en italiano “Rinascere".

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