Capítulo 33

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⚠️  ADVERTENCIA ⚠️
Contenido +18, leer con moderación, si prefieren saltarse los primeros párrafos de este caps, pueden leer la última parte ahí hay información importante
¿Es necesario que pase esto? Si
¿Por qué? Ya estamos por llegar al Final de la historia, ya verán porque.

Bienvenidos a las nuevas personitas y gracias a todos los lectores que se quedaron y leen cada actualización ♥️

El editor y yo, estamos muy agradecidos de que nos lean, lamentamos tardar en actualizar, pero como ven, cada capítulo es más emocionante que el anterior.

Olivia miraba por la ventana el hermoso paisaje que le entregaba la ubicación de la habitación que reservaron en el estado Oaxaca, admiraba la belleza nocturna, la paz que regalaba la noche, el silencio, la armonía, los colores vivos  del hotel Ca...

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Olivia miraba por la ventana el hermoso paisaje que le entregaba la ubicación de la habitación que reservaron en el estado Oaxaca, admiraba la belleza nocturna, la paz que regalaba la noche, el silencio, la armonía, los colores vivos  del hotel Casantica, la pequeña piscina que se encontraba  en el centro del patio, las plantas que decoraban todo con un toque exotico y tropical, cualquier persona que la viera pensaría que estaba relajada disfrutando de sus vacaciones. Sin embargo, su cabeza era un caos, sus pensamientos eran de completa preocupación, los engranajes de su cerebro se movían velozmente con toda la información que tenía, angustiada y expectante, dudaba hasta de su propia sombra.

Esa noche vestía una pijama de seda, consistía en un simple camisa mangas largas con un pantalón holgado de la misma tela, su cabello castaño lo tenía recogido, se había quitado el maquillaje reemplazandolo por crema hidratante para su piel.

La habitación en la que estaba, era acogedora, con un ligero estilo elegante, las paredes de color beige que combinaban con las cortinas de un tono verde pastoso, las sabanas que cubrían la cama eran blancas con telas del color de las cortinas, la cabecera era grande, era perfecto para un matrimonio o pareja que buscaba descansar unos días. El espacio de la habitación era reducido, solo contaba con un armario de madera, dos mesas de noches a cada lado de la cama, estos muebles tenían flores que decoraban el lugar, un televisor estaba posicionado enfrente de la cama sobre la pared, un espejo grande en un rincón y un cuadro pequeño.

Estando tan sumergida en sus pensamientos no notó cuando Killian Carrigton entró a la habitación.

Él se desató la corbata negra mientras caminaba hacia ella, vestía solo una camisa blanca con el pantalón de su traje, tenía un aspecto despreocupado, su cabello grisáceo estaba desordenado, cuando estaban juntos acostumbraba a estar más cómodo, no le importaba tanto su imagen, ambos se sentían libres, en su propio mundo, sin que nadie los molestara y sin las máscaras de agentes que tenían que cargar frente de todos. Al llegar hasta ella, la abrazó por detrás de su espalda tomándola por sorpresa, él rió por lo bajo al notar su sobresalto, acomodó mejor sus brazos permitiendo que se relajará.

- ¿En qué estás pensando? - la voz de Killian era grave, no era necesario que cambiará su tono de voz, hablando tranquilo y calmado, sonaba autoritaria. Una cualidad que le sirvió en sus años de servicio militar.

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