CRISTHIAN ANDERSON:
Acabo de tener el mejor puto sexo de mi vida, no me equivoqué cuando dije que Andrea es la fantacia favorita de cualquier hombre, desde que la ví siempre supe que si existía la forma de que una mujer fuera mi perdición, habían unas grandes probabilidades de que fuese ella.
La quise lejos, muy lejos de mi radar, y la discusión que tuvimos en Tailandia ayudó mucho en mi tarea a odiarla, bueno, odiarla no, más bien le tenía rabia, me enervaba su forma de ser y de pensar, la manera en la que expresaba su opinión importandole una mierda si la otra persona estaba de acuerdo o no, pero a la vez me encantaba su nula capacidad para esconder lo que pasaba por su cabeza, me fascinaba verla ser ella misma sin intentar impresionar a nadie, ni siquiera a mi familia, a ellos se los ganó siendo ella, sin show ni máscaras, pero sobre todo me jodía que me excitara tanto con su insolencia y lengua viperina luego de lo ocurrido en aquel viaje, y debo admitir que repasar su hermoso cuerpo todos los días había sido una puñalada para mí orgullo.
Sin embargo la vida dio las vueltas necesaria para que ahora estemos a solo tres días de casarnos y por si fuera poco, el destino también se encargo de mover todos los hilos para que ella esté ahora acostada a mi lado con su cabeza apoyada en mi pecho y totalmente desnuda.
— Sabes que esto nos puede complicar mucho las cosas ¿Verdad? - me dice sacándome de mis pensamientos.
—¿Por qué?
— Cristhian - se intenta levantar pero la mantengo en el lugar — Nos vamos a casar y no será un matrimonio precisamente normal, todo esto es por un contrato...
—No, todo no - le interrumpo antes de que siga — Lo que acaba de pasar entre nosotros no forma parte de ningún contrato.
— Exacto - se intenta levantar y ahora sí la dejo, quiero mirarla a la cara — No forma parte de las clausulas que firmamos y tampoco del teatro que tenemos que hacer delante de todos los que piensan que esto es de verdad.
— Esto - nos señaló a los dos — no es un teatro, esto no pasó para fingir delante de alguien, estábamos solos Andrea, y queríamos que sucediera.
— No estoy diciendo que no quería que pasar.- se apoya en el espaldar de la cama con las sabanas cubriendo su hermoso y perfecto cuerpo desnudo.— Solo que quizás esto - ahora es ella quien nos señala — puede confundir las cosas.
—¿Confundirlas? - le pregunto sentándome frente a ella.
— Si, confundirlas. Nos vamos a casar Cristhian y no precisamente por amor, todo lo que nos llevó a este momento fue la firma de un contrato en aquella habitación de hospital, antes de eso no nos podíamos ni hablar a no ser que fuera por trabajo, por favor, si incluso nos evitabamos. - no puedo creer que se este arrepintiendo — Evidentemente ambos estamos muy confundidos por todo lo que a sucedido en las últimas semanas y esto solo empeorará la situación entre nosotros por los próximos tres años y lo que menos quiero es una convivencia incómoda.
— ¿Estás arrepentida?
— No, repito, quería que pasara, pero eso no quita que nos puede confundir la situación.
— Pues a mí no me confunde, al contrario, me aclaró muchas cosas, pero obviamente no estamos en la misma página - me levanto de la cama y me coloco el boxer y unos vaqueros —Tranquila Andrea, una vez más nos quitaremos la ropa junto con los sentimientos como hemos hecho siempre con las personas que nos hemos acostado, ambos estamos acostumbrados a tener sexo sin más. Eso sí no debe confundirte, ¿verdad? - voy al almario tomo una sudadera gris y me la pongo — No demores en arreglarte, ayer quedé con mi abuelo que iríamos con él a visitar las tiendas de artesanías que maneja - la miro terminado de ponerme uno de los tenis que compré ayer — y eso te incluye a tí también, ya sabes, esto si forma parte del contrato y del teatro que tenemos que hacer para que todos se crean que esto es verdad.- le digo usando sus misma palabras.
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POR UN CONTRATO
Romance✅EN FÍSICO Y EN DIGITAL A TRAVÉS DE AMAZON Dicen que el presente solo dura un segundo y que toda tú vida puede cambiar en ese mismo tiempo. Justo eso le pasó a Irina, su vida cambió radicalmente, de una forma que ni ella misma esperaba . Irina Jenn...
