CAPÍTULO 38

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CRISTHIAN ANDERSON:

No rompo el vestido que tiene puesto Andrea por respeto a Stephanie, se que diseño el vestido de novia con mucho cariño y la verdad quiero que mi sirenita lo tenga de recuerdo en perfecto estado, no destrozado.

— Desnúdate - le pido cuando separamos nuestros labios.

Me guía hasta la cama y hace que me siente en una esquina y luego se posiciona justo frente a mi.

— Quédate quieto - me dice y yo levanto mis manos a modo de confirmación mientras veo como va hacia el cuarto de baño de la habitación, cerrando la puerta a su paso.

Me pongo de pie y comienzo a quitarme mis pantalones, no se que planes tenga Andrea en esa cabecita colorada pero yo no creo poder aguantar mucho más sin follarla como llevo queriendo desde la última vez que estuve dentro de ella.

Cuando ya estoy completamente sin ropa me siento en la misma esquina de la cama donde ella me dejó.

La puerta del cuarto de baño se abre despacio y veo como mi sirenita sale envuelta en una lencería de encaje blanca y extremadamente sexy.

La poca tela no deja nada a la imaginación, pero a la vez me impide la vista a los lugares que quiero devorar.

Toma su celular y comienza a reproducir una canción que conozco perfectamente "Everybody Loves An Outlaw"

Su cuerpo se mueve al ritmo de la canción, con sensualidad, sutileza, una pisca de malicia y un erotismo que amenaza con volverme totalmente loco.

Sus caderas se contonean demostrando lo sexy que es y lo arrebatadoramente espectacular que le queda ese conjunto.

Se va acercando a mi sutilmente mientras yo me mantengo sentado en el borde de la cama, se arrodilla frente a mi y lleva sus preciosas manos al elástico de mi boxer.

No aparta sus ojos de los míos ni un solo segundo mientras saca mi miembro completamente erecto. Pasa su lengua por la cabeza de mi pene y luego desciende por todo el tronco, saboreando cada rincón con su lengua. No deja de mirarme y sus ojos azules solo me gritan lujuria y deseo.

Mi sirenita quiere llevarme al límite, lo sé, y me lo confirma cuando introduce toda mi polla en su boca chupando y succionando sin reparo alguno, con su mano derecha sujeta el tronco de mi miembro y la mueve de arriba abajo.

Verla con toda mi polla en su dulce boca, ver como sus hermosos y carnosos labios están totalmente estirados recibiendo todo mi tamaño es lo más malditamente erótico que he visto en mi puta vida.

Se separa y pasa su lengua con sus propios labios saboreandose.

— Quiero que me folles la boca - me pide con un hilo de voz, lo cual me demuestra que en esto no solo me tiene al límite a mi, sino también a ella.

No me lo pienso dos veces, recojo su cabello suelto con mis manos y mantengo el agarre en el, con mi mano libre dirijo mi miembro hasta la entrada de su boca.

— Nena, no voy hacer dulce - paso la cabeza de mi polla por sus labios sin introducirla — Si me pides que te folle esa dulce boquita será a mi manera - sus ojos se oscurrecen, me pongo de pie  levantandola conmigo, la llevo al centro de la habitación aún con mi mano agarrando su cabello — Ponte de rodillas - hace lo que le pido. Aumento mi agarre en su cabello haciendo que eche su cabeza hacia tras, vuelvo a llevar mi polla a sus labios, pero está vez decidido a follarmela — Si crees que es mucho aprieta mis muslos - no quiero que sea desagradable para ella y desde luego no deseo darle más de lo que pueda aguantar — Abre esa boquita que tanto me gusta - le pido y obedece de inmediato. — Chúpamela - Comienza a pasar su lengua por mi tronco y me chupa la polla como si fuera su paleta favorita.— Métela completa en tu boquita.

POR UN CONTRATO Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora