CAPÍTULO 23

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CRISTHIAN ANDERSON:

No sé si estoy más enojado conmigo mismo o con Andrea. Se que la cagué con lo que le dije o más bien con lo que le pregunté, pero es que Andrea me tiene que entender, no es fácil saber que mi mujer se está viendo con un tipo que hasta hace nada se la estaba follando y que me dejo bien claro su postura con respecto a no dejarla en paz, se de sobra que le está intentando bajar la luna, el Sol y las estrellas para hacerla cambiar de opinión sobre nuestra boda y eso me enferma.

Lo peor es que mi secretaria me acaba de recordar que en diez minutos tengo una reunión con el director general de la empresa Barnert y en esa reunión estará Martin y obviamente Andrea, mí alivio es que mi primo también participará.

Salgo de la oficina y en el ascensor me encuentro a Damián que también bajara a la planta inferior que es donde se realizará la junta.

— Por lo que veo no tengo ni que preguntar como te fue en la plática con Andrea.

— Si, mejor no preguntes.

—Luego de la junta me cuentas.- asiento con la cabeza justo cuando el elevador se abre.

Cuándo entramos en la sala de juntas ya están todos esperando por Damián y por mi. Antony el representante de la empresa Barnert está teniendo una conversación bastante animada con Andrea y Martin lo cual nos va ayudar mucho a la hora de ofrecerle nuestra propuesta.

— Buenas tardes - saludamos Damián y yo, reparan en nuestra presencia y Antony se pone de pie para brindarnos su mano en saludo.

Nos sentamos cada uno en su puesto y miro a mi futura esposa y noto lo cerca que está de Martin, no entiendo porqué motivo habiendo tanto espacio en la enorme mesa de juntas con más de veinte sillas se tienen que sentar tan pegados.

—Bueno, al señor Barnert le sorprendió su llamada señor Anderson - inicia la conversación Antony mirándome  — Y está muy contento con la idea de que su empresa y la empresa Anderson trabajen juntas, perdonen el hecho de que mi jefe no pueda estar en esta reunión pero su llamada lo cogió fuera del país y pues inmediatamente no quiso perder tiempo, así que me envió a mi, como le estaba explicando a la señorita Fischer y al señor Carrizo, no tomen la ausencia de mi jefe como una falta de compromiso para él posible negocios que podamos establecer.

— Estamos más que consientes de que está reunión fue organizada de forma rápida y es totalmente comprensible que su jefe este tratando otros asuntos.- le respondo

— Me alegra que lo entienda - mira para todos — el señor Barnert lo más que pudo adelantar el viaje fue hasta hoy en la tarde y pues usted - señala a mi primo —Nos comunico que la reunión o se hacia hoy o se tendría que esperar dos semanas y como mi jefe está tan interesado en la posible propuesta no quiso esperar tanto tiempo.

—Muy sabía decisión ya que nuestra empresa tampoco iba a esperar tantos días - le explica Damián —El asunto que vamos a tratar hoy tiene que quedar listo ya, de lo contrario tendríamos que recurrir a otra empresa.

— Esperemos que no sea necesario.- le digo yo — De hecho como su jefe llega hoy y en vista de que seremos socios, Andrea y yo lo queremos invitar a nuestra fiesta de compromiso que será celebrada hoy en la noche.

— ¿Se casarán?- pregunta con una sonrisa — Al señor le encantará asistir a su compromiso - mira para Andrea — Muchas felicidades señorita Fischer.

— Gracias - le responde ella un poco tensa, es obvio que no le agrado que lo invitara.

—Bien, la propuesta es la siguiente - Antony se enfoca en mi y me presta absoluta atención — Nuestra empresa diseño un collar que hasta hoy es la pieza estrella de nuestra colección - Andrea abre una pequeña caja donde está el collar lágrimas de sangre — Solo se comercializa en Tailandia...

POR UN CONTRATO Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora