ANDREA ANDERSON.
—Todavia no puedo creer que esa zorra haya tenido el valor de venir hasta aquí. - me dice Eli caminando por toda la oficina. La llamé en cuanto Alexsa se fue. — Es que no entiendo ¿Qué pretendía?
— Segun ella limpiar su conciencia antes de irse para Alemania, o al menos eso me dijo luego de "aclarar" que no tuvo nada que ver con las fotos y que tampoco estaba ni está interesada en romper mi matrimonio y menos le interesa tener algo con Cristhian.
— Esa mujer está muy jodida de la cabeza, Andrea. - Eli se sienta frente a mi — Siempre quiso estar con Cristhian, y desde luego que cuando ustedes se casaron ella tenía toda la intención de joder tu matrimonio. ¿Cómo ahora va a salir con que nunca quiso acostarse con él?
— Eso mismo le dije yo. - recuesto mi espalda a mi silla de cuero alta ya de este tema.— Pero ya no se ni que creer.
—¿Cómo? ¿A qué te refieres?
— No se - me encojo de hombros — No la sentí forzada o que estuviera interpretando un papel como lo hace siempre.
— ¿Le creíste? - me pregunta Eli asombrada.
— Se va, me lo dijo y no sé si es verdad o mentira, pero de lo que si estoy segura es que ganaba más quedándose callada que venir aquí a decirme que valía la pena que yo perdonará a Cristhian.
— Eso es justo lo que no entiendo. Si te quería joder, si siempre quiso estar con Cristhian ¿Qué gana ella diciéndote que todo fue un pésimo error? ¿Qué gana diciéndote que le des una oportunidad? - se vuelve a poner de pie inquieta — Eso definitivamente no es propio de la personalidad mezquina de Alexsa Fischer.
— ¿Sabes? Sentí algo muy raro con esta visita. Evidentemente algo le pasó.
— Sea lo que sea que le haya pasado se lo merece, las personas como ella y su abuelo se merecen todo lo malo que les pueda pasar, la única Fischer que vale la pena eres tú y por suerte ya no llevas el apellido. - definitivamente no puedo diferir con eso, porque tiene razón. — Pero dándole un voto de confianza a tu primita, suponiendo que le crees ¿Qué harás con lo que te dijo?
— Realmente no importa si le creo o no. El hecho de que "supuestamente" ninguno de los dos quería que pasara lo que pasó - hago comillas con mis dedos — Eso no quita lo que sucedio. Queriendo o no Cristhian me engaño, traicionó mi confianza y nada ni nadie me quita de la cabeza que todo lo que dijo o dice que siente por mi es falso. Ya no le creo nada - la miro a los ojos con mi vista empañada — Y te juro que me duele, me duele como hace mucho que no me dolía algo, pero no le creo, Eli. Es tan difícil ganarse la confianza de alguien, pero es tan fácil destruirla, que duele. - vuelve a tomar asiento.
— Andrea... - me dice con su voz pausada, esa voz que me ha consolado por dos años.
— Duele ¡¡ Joder !! duele mucho - las lágrimas comienzan a caer — Duele porque él sabe todo lo que pasé, él sabe todo lo que he sufrido, Cristhian sabe perfectamente que me costaba confiar y sin embargo hizo de todo para ganarse esa confianza que le negué a muchas personas y aún así no le importo lastimarme, no le importo cuánto me podía doler su traición y fue la que más me dañó porque no me lo esperé nunca de él.
— Me dijistes que te pidió perdón, lleva toda la semana intentando hablar contigo del tema...
— No importa cuánto perdón me pida, no quiero escuchar sus excusas porque solo lograría que me decepcionara más de él, si es que eso es posible. Nada de lo que diga hará que el tiempo vuelva atras y no se acostara con Alexsa.
— Sabes que Cristhian es mi mejor amigo, pero no soy ciega, se reconocer sus errores, y me cabrea mucho está situación por eso he estado de tu lado. Sin embargo lo conozco y por eso noté de inmediato que estaba enamorado de tí luego de que regresaron de Miami - niego silenciosamente.— Cuando ví las fotos yo también me sentí estafada porque me creí ese amor que te demostraba. Pero Andrea, he visto como ha estado toda esta semana, no parece él, está situación también le está doliendo y Damián está muy preocupado, porque él también dice que los sentimientos de Cristhian hacia tí son reales. La cago, mucho, y no lo voy a justificar porque no hay forma de hacerlo, pero si me preguntas, yo también digo que no miente cuando dice que te ama.
Me limpio las lágrimas con el dorso de mi mano y me acomodo en mi asiento lista para mi pregunta.
— ¿Y si fuera Damián el de las fotos? - le pregunto — Si a tus manos llega un sobre lleno de fotos de Damián con otra mujer, dónde los ves a los dos juntos en la misma cama luego de haber pasado la noche con ella y después él te jura que te ama ¿Qué haces? Se sincera y dime ¿Qué harías tú? ¿Lo perdonas? - no me responde — Dime, Eli ¿Perdonarías a Damián si se acuesta con otra mujer y luego viene y te dice que te ama?.
— No, le pediría automáticamente el divorcio.
—Eso pensé.
— Lo siento Andrea, supongo que es fácil opinar cuando no eres tú la que está en la situación.
— Eli, entiendo que Cristhian es como si fuera tu hermano y comprendo que Alexsa no es de tu agrado, tampoco es del mío, sabes perfectamente que la detesto, pero no podemos dejar toda la responsabilidad de esta situación en ella, porque de hecho ella no es responsable de nada - me mira con asombro — Y no pongas esa cara, creeme que no la estoy defendiendo, estoy siendo objetiva, Alexsa no es la que me debía respeto, no es la que me tenía que ser leal, no fue en ella en la que deposite mi confianza. Quien tenía que recordar que es un hombre casado era Cristhian, no ella. Por eso el responsable de esta situación es él.
— Tienes razón, pero me jode que haya logrado lo que quería, ahora dice que se va, pero mira todo el desastre que deja atrás.
— Desastre que se hubiese evitado si Cristhian le hubiese dicho que no cuando ella le dijo que fuera a su ático.
— En fin, al menos nos libramos de esa zorra. No sé quién atenderá los negocios de la empresa ahora pero cualquiera será mejor que ella, no creo que las cosas fuesen pacíficas de ahora en adelante si Irina o Patricia tuvieran que tratar con Alexsa.
— No cantes victoria, puede que quien atienda todo aquí ahora sea Alex.
— Tengo la esperanza de que sea Olek.
— Es una opción.
— La mejor opción.
La tarde en la empresa se fue en reuniones donde presente mi nuevo diseño, el cual fue aprobado por todos.
Dicen que afortunada en el juego, desafortunada en el amor y de eso voy sobrada.
Debo reconocer que he tenido mucho avance en mi trabajo lo cual me encanta y me alegra saber que mis esfuerzos están dando frutos.
Por otra parte el ser amada nunca me ha salido bien. Quizas sea porque a las personas que he amando no me han sabido corresponder. Primero mis padres, aquellas personas que me debieron enseñar lo valiosa que soy fueron los primeros que me intentaron destruir, uno a golpes y la otra dejando que me golpearan. Ahora es Cristhian, él... ni siquiera vale la pena que piense en él.
Ahora estoy entrando a la mansión. Aunque mi primer instinto fue querer romper el contrato completamente cuando ví las fotos, recordé que no solo éramos Cristhian y yo, también estaban sus abuelos de por medio y no se merecen un disgusto así. No el lo mismo un divorcio por falta de comunicación luego de tres años que un divorcio por infidelidad a tan solo dos meses de habernos casado.
Así que ahora estoy preparando mi mejor cara de "soy la esposa mas feliz del mundo" aunque en estos momentos me siento particularmente mal.
— Señora Anderson ¿Pasa algo? - me pregunta Eliot y Omar viene a dónde estoy cuando nota que me apoyo en la camioneta, y su presencia me confirma que Cristhian está en la mansión.
— Señora Anderson ¿Se encuentra bien? - me pregunta ahora Omar.
— ¿Quiere que llame al señor Anderson?
—No es necesario Eliot, gracias.
—¿Cómo que no es necesario? Esta perdiendo color - dice Omar preocupado.
— Solo estoy cansada, hoy ha sido un día muy agotador - le digo mirándolo y veo en sus ojos la misma mirada que me dedica desde hace una semana. Él es el jefe de seguridad de Cristhian por ende sabe o se imagina lo que sucedió.
Desde que comencé como la asistenta de Irina cree un vínculo muy bueno con todo el equipo de seguridad y debo reconocer que era muy cercana a Omar, es el típico amigo que cualquier mujer quisiera tener y se que ahora mismo se debe de estar sintiendo mal por no poderme decir lo que el supone que yo no sé. Por eso lleva mirándome todo este tiempo con un "perdón" atorado en la garganta, pero jamás me molestaría con él por su silencio, es su trabajo y su lealtad está con su jefe como debe ser.
— Eliot, yo me encargo de la señora - le dice a mi hombre de seguridad. Eliot me dedica una corta mirada y se aleja junto con el resto de mi seguridad. —¿Estás segura que es solo cansancio? -me pregunta.
—Si, llevo preparado un diseño día y noche, supongo que la falta de descanso me está pasando factura.
—Sabes que puedes decirme cualquier cosa ¿verdad?
—¿Cómo amigo o como jefe de seguridad de mi esposo?
—Como amigo, pero que los señores no se enteren - me guiña un ojo con una mirada traviesa.
— ¿Sabe Teo que andas coqueteando con mujeres? -le pregunto a modo de broma.
— No ando coqueteando con mujeres, en todo caso lo haría solo contigo. - me sigue el juego — Pero para tu pesar eres casada y yo gay.
— Sí, que lástima ¿no? -sonrie por unos segundos pero vuelve a retomar la seriedad.
— Te lo digo enserio, sabes que delante de todos eres la señora Anderson, pero te considero más que eso, y si pasa algo puedes confiar en mi, quizás no puedo hacer mucho, pero en ocasiones ser escuchados es la mejor ayuda.
— Gracias, pero en verdad no sucede nada, solo es agotamiento.
— Eso espero, porque no me gustaría enterarme por Eliot que Octavio o Alex Fischer te volvieron a molestar.
—Ni los nombres, que se aparecen.
—Bien, ahora entra, toma una ducha, come algo y descansa.
— Eso haré.
Me despedí de él y entre por fin a la mansión. Realmente me siento mal, noto mi cuerpo agotado, pero a pesar de que le dije a Omar que comería algo, no lo haré, tengo cero apetito. Así que me daré una ducha y descansaré, o al menos lo intentaré.
—Andreita, que bueno que ya llegaste - me dice Marcia cuando intento ir directo hacia las escaleras — Ven - en el salón principal está ella, Esteban, Irina, Patricia y Cristhian.
—Hola - saludo a todos. No tengo que llegar a Cristhian ya que Patricia disimuladamente me toma de la mano y me sienta a su lado y comienza a hablarme de mi diseño evitando el incómodo momento de tener que saludar a su sobrino porque no sería capaz de besarlo en la boca y todos excepto los abuelos lo saben.
—Su diseño enamoro a los socios de Hawai - le dice a Marcia quien no deja de reparar en mi.
— Andreita cariño ¿Te sientes bien? Estas pálida.- me pregunta Marcia.
— Andrea, Marcia tiene razón, ¿Te encuentras bien? ¿Quieres que llamemos al doctor?
—No es necesario Esteban, solo estoy cansada, llevo trabajando en el diseño que presenté hoy mucho tiempo y quizás no he descansado lo necesario - siento la mirada de Cristhian taladrandome pero no volteo a verlo. — Subiré y me daré una ducha, eso me ayudara. - asiente con su cabeza.
Voy directo a la habitación sintiendo como Cristhian viene detrás de mi, así que noe tomo el trabajo de cerrar la puerta cuando entro.
—¿Qué te paso? - me pregunta cerrando a su paso.
—No te importa - dejo mi bolso en su lugar y voy al armario a tomar la ropa de dormir que utilizaré hoy.
Estar cansada no es nada del otro mundo, tampoco hay que hacer una tormenta en un baso de agua.
—Eres mi esposa así que si me importa - me dice.
— Mira Cristhian, vamos a dejar las cosas claras. - lo miro haciendo contacto visual por primera vez desde que llegué — Yo solo soy tu esposa en papeles y delante de las personas que no saben que este matrimonio es un contrato, si miras a tu alrededor podrás notar que no hay público por lo tanto no tienes que fingir que te importo, ni yo tengo que fingir comportarme como tú esposa.
—Yo no finjo que me preocupo por tí Andrea, porque tú sabes que me importas y que todo lo que te suceda me preocupa.
— Por favor Cristhian deja la hipocresía y actuemos solo delante de las personas que tenemos que hacerlo y listo. Llevo una semana repitiendo lo mismo. Deja de enviarme flores con notas de disculpas absurdas, deja de intentar comprar mi perdón con libros o con actos de interés fingido porque no funciona, ni va a funcionar nunca, ajustate al plan inicial.
— ¿Y según tú cuál era ese plan?
—Aparentar ser la pareja más enamorada del mundo delante de todas aquellas personas que no tienen conocimiento sobre este contrato y soportar la convivencia con la madurez que caracteriza a dos adultos, esperar a que pasen los tres años que se estableció en el acuerdo y luego por falta de comunicación divorciarnos con los mejores términos como dos adultos plenamente responsables.
—¿En eso resumes nuestra relación? - ¿Cómo se puede ser tan descarado?
—¿De que relación hablas? Cristhian, cualquier atisbo de relación murió cuando decidiste cogerte a otra. - hace el intento de acercarse pero terminó de tomar mi ropa de dormir poniendo distancia entre nosotros — Así que aterriza y céntrate porque está es nuestra nueva realidad.
Entro al cuarto de baño dejándolo solo en la habitación. No me paro a pensar en la conversación que acabamos de tener porque si lo hago se que terminaré llorando y no creo que mi cuerpo aguante una crisis sentimental en estos momentos. Me siento realmente mal y esto es justo lo que menos necesitaba.
Así que voy directo para la ducha y me permito quedarme el tiempo suficiente para intentar "relajarme"
Cuando salgo del cuarto de baño vestida y lista para meterme en la cama veo que Cristhian está sentado en el borde de la cama sin camisa y con un pantalón de chandal.
—Llevo una semana pidiéndote perdón de todas las formas que se...
—Deja de hacerlo - le digo sin dejarlo terminar de hablar.
—Vez - se pone de pie — Ese es tú problema, que nunca me dejas hablar.
—Porque no me interesa escucharte, así que prefiero ahorrarte tiempo a tí y de paso no me haces perder el mío.
—¿Qué tengo que hacer para que me perdones?
—No se trata de perdonarte o no, el tema consiste en que tus disculpas no borran tu falla, tus excusas y explicaciones no haran que vuelva a confiar en tí.
— Creo que estás siendo un poco injusta - lo miro sin creer lo que acabo de oír.
— Eso llevo diciéndole yo a la vida desde que tengo uso de razón y sin embargo la perra no deja de darme golpes - enfoco mi mirada en su tatuaje y se me descompone el genio — Y borraste esa payasada de hombro. -le digo señalando el tatuaje.
Voy hasta la cama y me acuesto en el lado izquierdo dandole la espalda. Siento su mirada en mi nuca por unos minutos hasta que escucho como alguien cierra la puerta de la habitación, lo cual me dice que salió.
No dormi prácticamente, me pase la noche sintiéndome mal y sino fuera por el hecho de que tengo varias reuniones hoy en la empresa definitivamente no me hubiera levantado de la cama.
Por suerte Cristhian no volvió a dormir en la habitación, no sé si paso la noche fuera de la mansión o si utilizó alguna habitación de visita. No soporto siquiera dormir en la misma cama que él. Vastante tengo con los recuerdos que me persiguen como para tener que sentirlo a mi lado toda la maldita noche.
Pense que la ducha me iba a espabilar pero me dejó igual, tuve que hacer uso de más maquillaje del que habitualmente usaría pero necesito darle un poco de color a mi cara, ya que desde que comencé a sentirme mal perdí mi habitual color rosa en las mejillas.
—Buenos días - saludo a todos cuando bajo a desayunar. Mi querido esposo está en la mesa, así que durmió aquí.
— Buenos días - me dicen todos justos cuando me siento en mi sitio, a su lado.
—No tienes buena cara. - me dice Cristhian — Quédate hoy, no vayas a la empresa. - su comentario hace que todos automáticamente me miren.
—Me encuentro bien - fuerza una sonrisa.
— No lo estás, quédate y descansa.- me vuelve a decir pero lo ignoro igual que ignoro todas las peticiones del resto de la familia cuando me piden lo mismo que él.
Practicamente no desayuno nada, igual que ayer no tengo apetito, solo me tomé el jugo de manzana y un poco de café para despertarme de la mala noche.
Justo íbamos a salir de la mansión cuando llega corriendo Omar con Eliot atrás.
—Señor Anderson - dice Omar con la mayor cara de preocupación posible y todas mis alarmas se disparan teniendo que las fotos se hayan publicado.
— ¿Qué sucede Omar? -le pregunta Andrés. Todos estábamos en el salón principal y ya íbamos de salida para la empresa.
—Acabo de recibir una llamada señor - dice Omar pero mirando hacia Cristhian y luego a mi.
— ¿Y de quién era la llamada? -le pregunta Irina preocupada.
—¿Recuerda del contacto que le hable? -Omar le dice a Cristhian y lo miro viendo como su rostro se transforma. No entiendo nada.
—Lo recuerdo perfectamente, acaba de decir lo que pasa. - su voz sale grave y tensa.
—Señor mi contacto me acaba de informar que Derek Fischer - me paralizó al escuchar el nombre que menciona y siento como un escalofrío para nada agradable recorre todo mi cuerpo — Acaba de ser puesto en libertad...
Mis piernas pierden cualquier estabilidad que hayan conocido y si Omar sigue hablando yo no logro escuchar lo que dice, de hecho dejo de tener noción de lo que sea que pasa a mi alrededor, solo se que mi cuerpo no llega a tocar el suelo porque unos brazos me sujetan justo cuando caía pero ni siquiera logro saber quién era la personas que me sostenía.
Mi cerebro me lleva a los recuerdos de cuando era una niña y vuelve el miedo, la angustia, la presión, el desespero, el terror, mientras yo solo logro hilar un pensamiento y es aterrador.
—Derek Fischer acaba de ser puesto en libertad...
✨✨Hola✨✨
Espero que les guste este capitulo y me dejen sus comentarios para poderlo leer y responder.
En el capítulo anterior les dije que en este capitulo dejaría una encuesta para saber que historia les gustaría que publicará luego de terminar con está.
✨Katia
✨Sandro
✨Alexsa
Dejenme en sus comentarios la historia que les gustaría leer antes. No dejen de comentar, las estaré leyendo.
Besitos 😘 😘 😘
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POR UN CONTRATO
Romansa✅EN FÍSICO Y EN DIGITAL A TRAVÉS DE AMAZON Dicen que el presente solo dura un segundo y que toda tú vida puede cambiar en ese mismo tiempo. Justo eso le pasó a Irina, su vida cambió radicalmente, de una forma que ni ella misma esperaba . Irina Jenn...
