ANDREA FISCHER:
Cuando era pequeña nunca ví ninguna película de niños, tampoco jugaba a los juegos que toda niña debía jugar para tener una infancia normal, nunca tuve muñecas, ni peluches, cuando otros de mi edad estaban en parques de diversiones relacionandose y divirtiéndose con sus padres y otros niños yo estaba en casa recibiendo palizas de Derek por no saber cocinar con cinco o seis años.
Cuando me trajeron para Estados Unidos todo fue a peor. Desde que crecí y tuve un poco más de acceso a la tecnología no quince hacer lo que tenía que haber vivido años atrás, el tiempo de jugar a las casitas ya había caducado para mi, solo lo deje estar, cuando me fugaba de Octavio y su esposa iba al cine pero veíamos peliculas de acción, terror o incluso peliculas basadas en hechos reales y pues tampoco pensaba en ello ya que iba con las personas que trabajaban conmigo en el restaurante.
Pero justo llega Cristhian y me dice que veremos una película de Marvel un día a la semana, que quizás se escuche tonto pero me emocioné tanto que decidí hacer una noche de cine con todas las de la ley, palomitas de maíz, gominolas, dulces, galletitas, gaseosa y chocolate. No sé si es que le encantan esas pelis o de plano no tienes nada más interesante que hacer, pero me gusta poder verlas con alguien y creo que nadie mejor que él ya que estás secciones de cine nos puede ayudar a crear un poco ese vínculo que deberían tener las parejas.
Cristhian y yo comenzamos muy mal, quizás porque ambos juzgamos sin conocer al otro o talvez porque no medimos lo que nuestras palabras podían causar en la otra persona. Lo que si puedo asegurar es que él no es tan imbécil como pensé y seguro que ya se dió cuenta que yo no soy para nada la niña mimada que sus padres le dieron todo, porque luego de saber mi pasado no le deben de quedar dudas sobre eso.
Si mantenemos la relación que estamos llevando ahora podríamos sobrevivir los tres años del contrato, incluso no sería tan incomodo dormir en la misma cama, pero estoy conciente que esto que tenemos no será suficiente para los abuelos de Cristhian, así que definitivamente tenemos que pulir hasta hacer creíble nuestro supuesto matrimonio.
— Andrea - me llama Cristhian sacándome de mis pensamientos. — ¿Por dónde anda esa cabeza loca? Llevo hablando contigo más de quince minutos y presiento que no me has prestado atención.
Estamos en la empresa estudiando a varias compañias de transportación para elegir la que puede encargarle de trasladar los lotes del collar lágrimas de sangre ya que como dije los Fischer no lo harán más, al menos no con mis diseños y por suerte la familia Anderson a respetado mi decisión y la aceptaron gustoso.
— Lo siento - me acomodo en mi sillón de cuero — Estaba distraída.
— No, de eso me dí cuenta, la pregunta es ¿En qué estabas pensando?
— En nosotros - le digo siendo totalmente sincera y él enarca una ceja sin comprender. — No creo que simplemente esto - nos señaló a los dos — Sea suficiente para que todos se vallan a creer nuestro matrimonio, viviré en la mansión en menos de dos semanas y me da pánico que tus abuelos o alguno de los trabajadores se den cuenta que todo esto es un engaño.
— Tranquila, haremos que funcione.
—¿Cómo?
— Recuerda que no estaremos solos, mi madre, mis tíos, Damián y Eli saben todo y nos ayudarán.
— Si pero de nada sirve que ellos nos ayuden si ni siquiera parecemos una pareja. Eso sin contar que no estarán al lado de nosotros las 24 horas del día.
— ¿ Y qué propones? Porque ésto no se puede cancelar.
— Cristhian tengo palabra y estoy plenamente conciente de que firme un contrato y no pienso faltar a mi palabra, mucho menos incumplir el contrato.- asiente con su cabeza — Nos casaremos en menos de dos semanas y este matrimonio durará tres años, ni un día más, ni uno menos.
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POR UN CONTRATO
Romance✅EN FÍSICO Y EN DIGITAL A TRAVÉS DE AMAZON Dicen que el presente solo dura un segundo y que toda tú vida puede cambiar en ese mismo tiempo. Justo eso le pasó a Irina, su vida cambió radicalmente, de una forma que ni ella misma esperaba . Irina Jenn...
