CAPÍTULO 26

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CRISTHIAN ANDERSON:

Después de la noche tan cargadita de ayer, no me atreví a dejar sola a Andrea, es más que evidente que Alex fue a dejar muy clara su amenaza con ella, solo no imagino que mi sirenita se defendiera como toda una reina.

Cuando lo ví frente a nosotros note la tensión en su cuerpo pero con la fuerza que la caracteriza se recompuso rápido y le pudo poner un alta a su abuelo. Escucharla defenderse me enorgullece de una forma increíble, verla dándose su lugar y demostrando todo el respeto que ella merece casi me hace sonreír del alivio, tenía miedo que entrara en una crisis de pánico, pero una vez más me sorprendió con su valentía.

Me alegra que Andrea aceptará el viaje a casa de mis abuelos, mi abuela en particular me ha estado quemando el celular desde que mi noviazgo con Andrea salió a la luz (más bien desde que se hizo lo del contrato) y las veces que le contesté la llamada no dejaba de decirme que quería conocer a mi novia. Mi mamá tiene razón, a pesar de como se han dado las cosas para ellos esto es real y no es muy lógico que se conozcan en la boda.

Terminando de preparar una taza de café me doy cuenta que en las últimas semanas he dormido más aquí que en la mansión o en mi ático, de hecho no he tenido ni un solo minuto libre para siquiera pensar en llamar alguna chica de mi larga lista de contactos.

— Dios, odio los viajes poco planificados - llega Andrea y se sirve una taza de café, la observo de pies a cabeza cuando se pone a mi lado, lleva puesto un jeans beige a juego con un body de mangas largas blanco, y como no puede faltar en ninguno de sus atuendo el body es escotado, pero sin llegar a lo vulgar, tiene unas sandalias de tacón cuadrado negras lo que la hace subir algunos centímetros y su maravilloso cabello recogido en una trenza desde lo alto de su cabeza.— Tuve que preparar el equipaje muy rápido y ni siquiera estoy segura de haber guardado todo lo necesario. - me voltea a ver y me comienzo a disgustarme cuando veo el cansancio en su rostro, se maquillo perfectamente y puede que se vea muy arreglada por fuera pero sus ojos azules no me mienten.

— No dormiste nada - le digo en toda confirmación — Y no me lo niegues.

— No, no te lo niego, ¿Cómo voy a dormir sabiendo que tenía que preparar todo para hoy?

—Andrea, tú falta de sueño no es por el viaje - ayer luego de despedirnos de mi familia Andrea y yo vinimos directo para acá, en todo el camino no hablamos de nuestro encuentro con Alex, espere que me dijera algo en algún punto del recorrido o cuando llegamos aquí pero eso no sucedió, en cuanto pisamos el ático se fue directo para su habitación sin pronunciar palabra y yo le quise dar tiempo, sin embargo el hecho de que Alex le quite el sueño me enfada y mucho.

— ¿Qué quieres que te diga Cristhian? - me dice evidentemente agotada. Me encojo de hombros.

— Lo que quieras, pero que sea verdad.- suspira profundamente.

— Me jodió como no tienes una idea ver a Alex Fischer. - se deja caer en una de las sillas de la mesa.

— No te jodió - me mira — Te dolió - pone su atención en la taza de café.

— Es lo mismo - dice casi en un murmullo.

— ¿Qué es exactamente lo que te dolió?, ¿Qué te intentará amenazar? ¿Qué te dejara claro una vez más que te quiere lejos de él y todo su círculo social? ¿Qué defendiera a Alexa cuando ella es tan nieta de él como tú?.

—No me importa que tanto defienda y cuide a Alexa, nunca me quise meter en su camino, fue ella la que desde que me vio por primera vez me ha querido poner un pie encima y pisotear mi cara sin yo haberle hecho nada, con ella solo me he dado mi lugar y lo seguiré haciendo.

POR UN CONTRATO Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora