CAPÍTULO 35

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ANDREA FISCHER:

Se perfectamente lo que siento por Cristhian, pero también siento que es muy pronto para estarlo gritando a los cuatro viento y la verdad tampoco me siento preparada para siquiera decirle a él.

Talvez piensen que es un acto de cobardía guardarme el "te Quiero" que se me quedo atorado en la garganta cuando él se abrió conmigo, sin embargo después de todo lo que he visto en mis veintidos años creo que tengo todo el derecho de ser reservada con mis sentimientos.

No estoy diciendo que nunca se lo diré, solo que lo haré cuando me encuentre preparada para hacerlo.

Realmente quiero intentarlo, necesito saber que puedo ser feliz sin temor a que en mi vida vuelva haber un Derek o un Octavio, y se que en Cristhian puede encontrar esa seguridad y confianza que ellos dos me quitaron desde muy temprana edad, porque Cristhian me ha demostrado en estos últimos meses que eso es posible, que una vida sin miedos y sin límites tambien es posible.

Viviendo con Derek, antes de que mi madre muriera, no era feliz, nadie podría serlo en esas circunstancias. Luego viviendo con Octavio todo era igual. Conocí la felicidad cuando vine para Nueva York y aún así vivía con el miedo y el temor que los Fischer se dieran cuenta de mi presencia en la empresa de los Anderson o que Octavio me encontrara y me obligará a regresar con él, porque ambos sabemos que si eso llegaba a pasar no podría luchar contra ellos.

No todo fue angustia, es verdad, pero muy en el fondo de mi estaba esperando el momento en que todo llegara a su final y que esa "felicidad" podía terminar en un abrir y cerrar de ojos.

Pero contra todo pronóstico y a pesar de mis intentos por esquivar los sentimientos, me enamore, no me dí cuenta, solo pasó, y justo en ese momento todo cambió.

Conocí algo que no sabía que podría tener algún significado en mi vida y para mí sorpresa se siente demaciado bien y si la vida me está dando la oportunidad de conocer un nuevo modo de ser feliz, pues lo tomaré.

Solo el tiempo dirá si me arrepentiré de tomar está decisión, pero mientras la disfrutaré, o al menos eso intentaré.

— Ya hoy regresamos a Nueva York - me dice Cristhian mientras me acaricia mi cabello.

Estamos aún en la cama, completamente desnudos, no hemos dormido más de una hora, pero tampoco nos importa trasnochar, a valido la pena.

— ¿Qué vamos a decirles a todos? - le pregunto, no creo que les moleste que entre nosotros haya algo real pero si estoy segura que les sorprenderá y no estoy muy clara de que quiera una avalancha de preguntas a solo veinticuatro horas de la boda.

— Podemos hacer lo que quieras, me parece bien si quieres decirles o si quieres esperar, solo quiero hacer lo que te haga sentir más cómoda, tu decide cómo, cuándo y dónde, todo será a tu tiempo.- no puedo evitar sonreír un poco tímida, no suelo ser así, pero con él no puedo evitarlo, incluso creo que hasta me sonrojo cuando me mira así.

— Creo que es mejor esperar un poco, aún me tengo que adaptar a ésto que está pasando entre los dos.- me toma del menton y me da un tierno beso en los labios, es una caricia sutil, pero me hace que me estremezca por completo.

— Así será entonces.- vuelve a besarme y comienza a recorrer mi cuerpo desnudo con sus manos acariciando cada rincón sin restricciones. — Definitivamente nunca me saciare de tí, una vez más, eres mi primera vez - lo miro extrañada mientras él se coloca sobre mi y me deja pequeños besos por el cuello hasta llegar a mi boca.

— Si me mientes empezamos mal - le digo esperando a que se explique y Cristhian automáticamente conecta sus ojos con los mío.

— No he dicho ninguna mentira. Nunca me había enamorado en mi vida, y ahora estoy loco por tí.- me da un beso en la frente — Nunca había estado dos veces con la misma mujer, sin embargo contigo no me siento con la fuerza de voluntad para detenerme - deja un beso en la punta de mi nariz — Nunca había hecho el amor - enfoca sus ojos con los míos demostrándome hasta el mínimo pizca de intensidad que abarca todo su ser.— Y siento que llevo toda la noche haciéndolo contigo.

POR UN CONTRATO Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora