Capitulo 51.

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E.Karmaland, Valle de los Lamentos.

Cuando el Valle de los Lamentos cayó bajo las manos de cazadores y caza recompensas, Rubius creyó que no se podría recuperar de tal desastre. En ese día perdió todo su mundo rodeado de fuego, llantos y gritos.

Se consumió en la desesperación quien sabe cuando tiempo arriba del cuerpo de su hermana, había gritado a los cielos en agonía porque su hermana no se reía, su mamá no estaba tomando su siesta de la tarde y su papá no estaba nadando con sus compañeros de armas. Ser elegido por los Dioses nunca fue escrito en su lista de deseos ese año, tenía planes de viajar por las fronteras, convertirse en héroe, pero ser poseedor de la bendición no era algo en lo que pensaba.

Confundió el ardor de sus ojos con el dolor de su llanto, la pesadez de sus nuevos dones con cansancio. No fue hasta que encontró la fuerza suficiente en su cuerpo para moverse que vio a su alrededor. Bajo suyo — y del cuerpo de Rubí. — algo brilla, se levantó sobresaltado. Tardó unos tensos segundos en mirar correctamente la luz.

Una cruz.

Una cruza grande que brilla de color blanco, las puntas no son cuadradas sino puntiaguda. Le recuerda a la cruz en la capilla del pueblo, donde todos los domingos iba incluso solo y sus padres trabajaban. Trago saliva preguntándose porque los Dioses le están enviando un mensaje, en ese momento lo ignoro a favor de mirar lo que quedó del ataque.

Más tarde, cuando arrastro el cuerpo de su mamá y hermana a los pozos que pudo cavar para darles un entierro, y no fue hasta que saco el cadáver de su papá del agua que vio su reflejo en el agua. Fue como si alguien le hubiese dado un golpe en el estómago, tan fuerte que le sacó el aire de los pulmones.

Sus ojos ya no eran los mismos.

Rubius fue reclamado por los Dioses y en su dolor, él aceptó.

Con el tiempo fue algo que lo salvó. Aprendió cómo usar su bendición, a pesar de que no los utiliza todo el tiempo, los exorcismos no tienen efectos negativos en las víctimas mientras sea él quien los trate.

Ver a este Luzu retorcerse del dolor, le hizo recordar todas las razones por las que es cura y porque aceptó venir aquí. La cruz invertida en la piel de Luzu solo significa alguien con poderes divinos le arrancó sus recuerdos y los Dioses de esta Karmaland solo celebran la decisión. Las risas en el ambiente lo demuestran.

E. Fargan lo soltó con una expresión determinada, Rubius no perdió el tiempo para buscar su cruz. Es más fácil usar sus dones con un canalizador, sus rosarios no son exactamente necesarios pero los necesita si no quiere hacerse daño. Cuando no lo encontró, solo pudo maldecir en voz baja.

Luzu grito más fuerte.

— ¡¿Qué coño haces?! ¡Ibas a detenerlo! — exige Fargan, sus alas se erizaron de la furia.

— Lo voy hacer, necesito que lo retengas. — ordenó con calma, se dio la vuelta para buscar su mochila y el agua bendita que tenía guardado.

Detrás suyo escuchó más gritos, murmullos que sonaron a 'Siempre eres tú, siempre eres tú, siempre eres tú' y un golpe que alguien cayó al suelo. Sus cosas no se encontraron muy lejos, se obligó a mantener la calma para que sus manos dejaran de temblar. Doblas hizo tremendo número con la memoria de todos en esta Karmaland, aunque Luzu se lleva la peor parte.

Al encontrar la botella, la vertió en sus manos hasta sus codos. Al voltearse vio a Fargan retener a Luzu contra el suelo, sus piernas golpean el suelo y sigue intentando hacerse daño a sí mismo. Corrió hasta ellos, pudo ver la sangre en los brazos, el brillo de la cruz invertida, los gritos se transformaron en toses.

Side to side || Ruwigetta. ||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora