Capítulo 39.

1.3K 283 16
                                        

Poco después de que Rubius se arriesgara a confiar en Díaz con la mayoría de la información de la misión, llegaron Luzu y Vegetta. Ambos con cara de incertidumbre que no son capaces de ocultar.

Rubius los escucho entrar a la mansión, se pasaron unos segundo por delante de la puerta y se fueron cuando Díaz les miro de reojo. No porque tuviesen miedo, sino porque el hombre entendió en mensaje rápido: está siendo superado en número y no sabe de lo que es capaz cada uno. Luego se fueron al comedor, donde seguramente estén hablando sobre los niños.

La contraparte de Willy quedo en un silencio tenso que solo se adhería a él. Ellos le dejaron asimilar las cosas, considerando que tiene en juego su propio exorcismo. Sin embargo, si decide poner en contra de la misión es posible que el hibrido oso tenga que pedirle a los Dioses ayuda. Suprimir sus recuerdos por tiempo indeterminado no es algo que Rubius quiera hacer, joder, la sola idea hace que su estómago de un vuelco.

— No tienes por qué responder ahora. — dijo Rubius sin soportar más el silencio.

Admite avergonzado para sí mismo que Díaz le cae bien y no solo porque es la versión de Willy, hay menos tensión entre ellos después de que le salvara de Alexby. Debe ser porque cada vez que le ve tiene ganas de abrazarlo, realmente parece merecer uno. Es irónico que sea Díaz de todos los héroes de E. Karmaland quien le produzca ese impulso.

— Estaremos un tiempo en inactividad. — siguió mirando de reojo a Willy. — hay demasiadas cosas que planear. — agrego en su mente.

Díaz le dio un asentimiento seco, sin más respuesta se levantó de la silla y siguió a Willy hasta la puerta. Soltando un suspiro que no sabía que estaba conteniendo se relajó contra las almohadas. Se preguntó repentinamente como pueden pasar tantas cosas en tan pocas horas.

— ¿Cómo está tu pierna?

Rubius giro la cabeza y vio a Vegetta entrar, también se le ve cansado. El oso lamenta que el líder está pasando por esto, esta Karmaland es otro nivel de cansancio.

Se encogió en hombros. — Deje de sentirla después de tomar la poción. — soltó un suspiro. — estará igual por horas.

Sintió como Vegetta se cómodo en la cama, mirándolo y comprendiendo el cansancio en sus huesos. Es estúpido que solo ahora recuerde que Vegetta lleva el puesto de líder todos los días de su vida. La vida de muchas personas dependiendo de sus decisiones, estudiando nuevos campos políticos para no equivocarse, entrenando constantemente su cuerpo para ser el más poderoso. Tener la suficiente fuerza física y mental para defender su pueblo ¿Y la parte emocional del asunto?

Sin querer retener el impulso de darle un abrazo a este hombre, estiro sus brazos dándole una suave sonrisa. Vegetta rio un poco antes de acercarse con lentitud, se acomodó en su pecho, poniendo su ojera justo arriba de su corazón, pasó sus propios brazos por debajo de su cuerpo y ambos soltaron un suspiro.

— ¿Qué tal los niños? — pregunto en un susurro, oculto su cara en esos mechones negros.

— Mejor de lo que esperaba, pero tenemos recursos para ayudarlos. — la respuesta fue amortiguada por su pecho. — es posible que alguno de nosotros tenga que ir regularmente para controlarlos.

— Mnm. — tarareo Rubius. — no se quien vendrá después de ti, aunque si tarda mucho podemos enviar a Luzu. No solo ayudaría a los niños.

— Mnm. — repitió Vegetta.

Quedaron en un silencio relajante, solo roto por sus respiraciones. Luego de unos segundo el hibrido parpadeo adormilado cuando Vegeta levanto su cara, le miro con sus ojos igualmente soñolientos y con una sonrisa perezosa. Parecía estar pensando algo que Rubius no se atrevió a preguntar, aunque eso no impidió levantar una ceja medio divertido.

Sus respiración se entrecorto cuando vio que la distancia entre ellos se acorto, alarmado pero sin querer alejarlo lo miro a los ojos. Ya han pasado días desde que Vegetta le confeso abiertamente que queria hacerle cosas indecentes y como Rubius respondió con aceptación. Estar en una situación igual pero con diferente ambiente hace que su rostro se caliente.

Vegetta se paró a unos centímetros de sus labios, una incitación. Quiere que Rubius empiece el beso del que obviamente no se alejara, parpadeo avergonzado y con una inesperada timidez se atrevió a besarlo.

Y siendo honesto, podría haberse derretido en ese mismo instante. La dulzura con la que Vegetta dirige el beso no es normal, Rubius siente que su pecho está a punto de estallar. Sintió como el otro se apoyó en una mano para colocar la otra en su cuello, tocando su nuca y parte de su mejilla. El hibrido puso sus manos donde pudo, una en el brazos apoyada mientras que la otra en el costado, sujetando su camisa.

Esta abrumado por el primer beso que comparten, sabe que sus manos tiemblan. Se separaron despacio, Vegetta dándole besos mariposas hasta que la distancia no le dejo, juntaron sus frentes y mantuvieron los ojos cerrados.

Rubius los entreabrió, lamiendo sus labios inconscientemente y sintiendo su respiración volver a la normalidad. Recordando como el anterior casi besos fue interrumpido por Roger, lo agradece, no querría haber hecho esto delante de un hombre dormido.

Salió de su mente cuando Vegetta rio sin aliento, él lo miro a través del antifaz. Se le ve feliz, muy muy feliz.

— Fue mejor de lo que imagine, nuestro primer beso. — confeso sonriendo, sus ojos brillaron y un ligero sonrojo se posó en sus mejillas.

La cara de Rubius no pudo ponerse más roja, ¿Sera ahora Vegetta el más atrevido de ellos? No es como si se esté quejando, porque se encuentra siendo muy tímido con este hombre. La manera en que lo dijo es demasiado tierna para que el hibrido se resista a darle otro beso, sintió sus orejas agitarse contenta. Obtuvo otra risa contra sus labios.

— Rubius hueles a vino. — le dijo Vegetta sin poder dejar de sonreír. — no es desagradable, pero es mejor que te bañes.

Bueno, joder, el primer beso oliendo a vino.

Continuara... 

¡Empieza el maratón! 

 ¿Qué tal quedo? Dejen estrellita 

☆ Van a leer más romance en este maratón que en toda la historia gg

☆ Me vicie un huevo con Genshin Impact: Kaeya best husbando.

Side to side || Ruwigetta. ||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora