Rubius pasó menos de una semana en este lugar y ya quiere volverse. Ser cura tiene sus malos momentos ¿Porque tuvo que aceptar la misión de Merlón? Irse a otro universo donde todo lo que conoce es al revés y sin compañía, hace que se cuestione su d...
El primer instinto de Willy fue sacar su espada y exigir respuestas a sus dudas. Sin embargo, lo único que lo detuvo fue la mirada a sabiendas que tenía su...esta persona tan parecida a él. No hace falta mucho más para que se dé cuenta de que se presentó a propósito.
Apretó los dientes al punto doloroso, quiere hablar y sacar esa sonrisa molesta de sus labios. Es sorprendente la facilidad con la que este hombre saca a flote — molesto, molesto, molesto, irritante. — las emociones que con tanto esmero aplasto dentro suyo. Se obligó a calmarse, relajo su cuerpo y cualquier rastro de enojo fue borrado. Se paró delante de este hombre con la misma cara en blanco.
— Pasa. — murmuro el otro. Alzo una ceja unos segundos, desapareció rápido, mientras se hace a un lado para dejarlo entrar.
Willy, ahora más compuesto, se permitió entrar sin mirar a ningún lado. Una nueva confianza en sus pasos. Caminaron sin decir nada con un silencio extraño entre ellos. Había una pesadez asfixiante.
Siendo honesto, entendió porque. Tiene el presentimiento de que no solo se parecen físicamente, viendo la manera en que el otro no esperaba que descubriera tan rápido que se presentó a propósito. No fue fácil saber eso, nada traiciono la neutralidad en todo él, si no fuese por la manera en que roza sus propias uñas. No puede decir exactamente que está pensando y eso lo pone de los nervios.
Siempre fue fácil para Willy saber que está pensando los demás — aun así es bastante ingenuo. Mejor dicho, fue bastante ingenuo. — sentir por primera vez que es el único que no tiene idea de que está pasando lo deja fuera de sus casillas.
Subieron las escaleras con el mismo silencio opresivo en el aire, llegaron a la habitación principal rápido considerando que ninguno quiere gastar el tiempo con pequeña conversaciones innecesarias.
— ¡Hey! — exclamo una voz que conoce una vez que entraron.
Vio el mismo chico rubio en la cama, su pierna arriba de unas almohadas y viéndose claramente lastimada. Rota, susurro su mente. Se cruzó de brazos con la misma cara en blanco de antes. El chico susurro algo que sonó sospechosamente 'son jodidamente iguales', Willy tuvo la amabilidad de ignorarlo.
— Has venido para saber si descubrí algo sobre tu chico ¿No? — pregunto sonriendo, Willy se limitó a asentir.
Es obvio que tiene más que información que discutir. Si bien quiere saber lo que descubrieron sobre el joven de los recuerdos. Sabe que se metió con un grupo considerablemente misterioso, algo que normalmente no haría pero en ese momento se encontraba desesperado. Un hecho que no tiene vergüenza en admitir.
— Luego discutiremos otros asuntos, pero por ahora puedo decirte algunas cosas. — siguió, no se acuerda como se llama el chico.
¿Le pregunto el nombre? Su nivel de desesperación fue considerable.
— Tu chico está siendo protegido por magia. — la honestidad en su voz es tan afiladas como las espadas de Vegetta, joder. Este hombre no sabe iniciar una conversación importante.
—...Ah. — soltó Willy, parpadeo unas cuantas veces. Es una opción tan obvia que es sorprendente que no se le haya ocurrido antes. — Tiene sentido.
Bastante sentido.
El chico de los recuerdos ha estado desaparecido años, existiendo solo en las mentes de los héroes de Karmaland. Ningún pueblerino conoce u tuvo alguna noción de lo que ellos hablaban. El lugar donde se suponía que estaba su casa es solo una montaña rozando las afueras del pueblo.
— ¿Tienes información del brujo o brujas que lo ayuda? — pregunto controlando el tono de su voz, no quiere sonar más ansioso de lo que se siente.
— Ese es el segundo asunto, no creo que este trabajando con brujos. — explico mirando a su compañero, Willy le dio una pequeña mirada. — esconder a una persona al nivel que lo están haciendo no puede ser causa de un brujo, lleva demasiado poder.
...
Una sonrisa hueca se formó lentamente en su cara, ignoro la forma en que ellos se tensaron. Unas increíbles ganas de reír casi destrozan su pecho.
Los Dioses.
Los malditos Dioses.
¡Los que abandonaron a Karmaland!
Oh, quiere reír tanto hasta estallar. Es muy bueno para no hacerlo. Pero, Willy siendo terco se conformó en sonreír. Se humedece los labios, detrás de los dientes, buscando que decir.
— No sé qué historia tiene Karmaland con los Dioses, sin embargo, no dejes que eso se interponga con la situación. Si lo que pensamos es correcto, tu chico tiene contacto directo con ellos. — dijo su copia, su tono fue plano y desinteresado. — eso complicaría las cosas para ti.
Es bastante extraño como ese tono lo regreso a la normalidad. Sin mostrar lo cohibido que se siente por perder el control por segunda vez inhalo fuertemente renovando su fuerza nuevamente.
— Cuéntamelo todo desde el principio.
Continuara...
Les dejo el capitulo 38 ¿Que tal quedo? Dejen estrellita
☆ Siento que sea corto, pero estoy preparando una maratón para el próximo finde, mil besitos.
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