045 | Milagro

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Madisson Mccall:

Estaba acostada en la cama de Derek, traía solo la ropa pues estaba más cómoda asi. El castaño tenía su mano sobre mi cintura, ambos intentábamos dormir.

Había estado lloviendo todo el día y algunos truenos se estaban escuchando, impidiendo que nos durmieramos. Pero pasó algo que hizo que ambos nos levantaramos de una, la alarma de Loft empezó a sonar.

Mire a Derek confundida.

—Madisson — me susurro el castaño.

—¿Que es? — pregunté.

—No lo sé — respondió.

Rápidamente me pare, Derek tomo su arma y yo saqué mis garras. Ambos comenzamos a caminar hacia la entrada del Loft con sigilo, mirando a nuestro alrededor por si alguien había entrado y no nos dimos cuenta.

La lluvia afuera era bastante fuerte.

Cuando llegamos a la entrada logramos ver una sombra de pies, así que le advertí a Derek.

Ambos caminamos hacia allá, me coloque detrás de la puerta y Derek la abrió, después ambos nos pusimos justo en frente para ver quién era, incluso rugi, pero solo nos encontramos con Lydia, quién estaba llena de agua, estaba empapada.

Mire a derek confundida y la chica lo único que hizo fue gritar. Haciendo que llevara mis manos directo a mis oídos, ¿Acaso estaba loca?.

Después del gran incidente con Lydia la chica no parecía estar consciente de lo que hacía, ella simplemente dio media vuelta y se fue.

Mire a derek cada vez más confundida.

—¿Crees que le ocurra algo? — le pregunté al castaño cuando volvimos a la cama.

—Las Banshees siempre están en una lucha constante con su cabeza — me dijo Derek y volvió a abrazarme — deberías dormir, mañana tienes clases y puedes verla ahí y preguntarle si está bien.

—Bien — asentí.

La lluvia había parado un poco, al igual que los truenos y eso facilito que durmiera con más facilidad.

A la mañana siguiente me levanté y comencé a alistarme para la escuela, había traído un poco de ropa de casa. Solo estaría aquí unos días y después regresaría.

Estaba alistando mi mochila cuando escuché que Derek le abrió a alguien, era mi hermano, quién traia un bolso rojo, lo colocó en la mesa y lo abrió mostrando una gran cantidad de dinero, después explico que hacía con el.

Al parecer era lo que le habían pagado a Garrett, y este lo había estado escondiendo.

—Esta bien — dijo Derek cerrando la bolsa.

—¿No quieres preguntar por que tarde tanto en devolverlo? — le pregunto Scott nervioso.

—¿Cuánto ganas en la clínica veterinaria? — le pregunto Derek.

—Salario mínimo — respondí por Scott y este me miró.

—Por eso, todos pueden sentir tentaciones Scott, hasta un alfa — le dijo Derek de lo más tranquilo.

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