Capítulo 57

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Chaeyoung

Tengo mi mente volando por mil situaciones que pasan por mi cabeza, amo a la manada y sé el rol que debo tomar ante ellos.

A veces odio ser la líder y tener que dar el mejor ejemplo a todos.

Mina me encanta, la amo. Aunque a veces trato de alejarme de ella.

Jiwoo es buena omega pero yo no le pertenezco al menos no a mi esencia. Quiero dejar esta esencia y ser lo que era antes.

—Así que esto es Paris.

—¡Lo es!.

Desde esa noche habíamos escapado lejos y decidimos huir lejos de todos. Comenzar de nuevo con ella se sentía como conocerla por primera vez pero de una manera correcta.

—La torre eiffel se ve desde aquí, tan solo mira cuántos turistas. Cuanta personas caminando.

Mina, hace tiempo compró una vieja casa anticuada en el que pensaba vivir sola pero simplemente me tomó de la mano y la momento de escapar me dijo que tenía un lugar seguro para ir.

La casa es bastante grande, con un hermoso balcón con vista hacia la torre que brillaban en dorado por la oscuridad de la noche.

Mina se apareció detrás de mí como siempre con esos pasos que ni ruido causan, cuando vueltee a mirarla sonreí y me abrazó por detrás mientras apoyaba su mentón sobre mi hombro.

Ambas nos quedamos mirando en completo silencio la torre.

—Amo tu corazón, amo escucharlo latir. Eso solo me dice lo viva que estás y nada es parte de un sueño.— me dió un tierno beso en mi mejilla.

—Minaa jajajaja.— me sonroje por un momento al estar en un momento tan cerca con ella.

Mina continuó besando mi meilla dando piquitos mientras se me escapan unas risas nerviosas, ella rió de manera suave y continuaba dandome piquitos hasta que su boca tocó con la mía y se acomodó colocándose sobre el balcón para estar más cómodas.

Yo coloqué mi mano detras de su espalda mientras nos besamos y ella colocando sus manos sobre mis hombros.

Soltó el beso y me abrazó.—¿Sigues en tu etapa de celo?.

—Este es el tercer día.

—No importa, aún así nos divertiriamos un rato.— jugó con sus dedos con mi mechón de cabello y volvió a besarme pero esta vez de manera rápida.

—Juro que nunca nadie me había besado de la manera en cómo lo haces tú.— la miré hipnotizada ante sus encantos.

—eso es porque no te amaron de manera tan intensa como yo.

Y esta vez, fui yo quien le dió el beso. Sentí sus manos desesperadas acariciar mi vientre y llegando hasta mi cadera.

—Siéntate en la silla.— se alejó unos centimetros de mí y me miró fijamente.

—¿Estás loca?, aquí nos verán si quieres entremos al cuarto por que la silla lo dejé  aden— y entonces Mina miró detrás mío y con algún poder que ella tenga al usar su mente trajo la silla y lo dejó detrás mío.  Me empujó ligeramente hasta caer en la silla.

—Loca de que seas mía una y otra vez.— colocó sus manos en el posa brazos de la silla y me vio con esos ojos que volvían a su color natural. Sus ojos carmesí.

Mientras que me besaba; con una mano tomó mi cuello y con la otra de manera lenta bajaba la cremallera de mi pantalón. Aun que por dentro ya me estaba impacientando.

LAZOS DE SANGREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora