Mina
Al día siguiente...
—Lo siento mucho Mina, pero no puedo hacer nada más por la loba.
—Claro qué puedes, eres una bruja, una hechicera. Tú lograste darme esa esencia masculina que sacrifiqué en ella para que al final... la pierda, como también perdí a Chaeyoung.
—Claro que lo soy pero no soy un dios para revivir a licántropos. La muerte es lo único del que no podemos huir.
—¿Entonces estabas segura de que Chaeyoung no iba a poder revivir?. Hwasa, si sabías que ella no lograría regresar a la vida porqué carajos me quitaste mi escencia masculina.
—Yo no dije de que la loba no iba a despertar yo no tengo la culpa que ella haya aceptado su destino. Y además, ese lado masculino jamás te perteneció y sabes bien que se lo robamos al padre de esta loba justo después de fallecer. Y agradece que con suerte tenías esa masculinidad porque si Chaeyoung despertaba seria la misma mierda que nada, al final vendrías aquí de nuevo porque extrañaría al Alfa al que marcó pero ahora que ella es un Alfa macho podía marcar a cualquier omega.
—Yo no me sacrifique solo para que esta loba vaya y marque a cualquier omega de su manada.
—Ay Mina, por eso tus mujeres huían de tí porque terminabas asesinando a cualquiera que se le acercaban pero hubieses tenido suerte porque aunque ella te rechaze y te odie, su loba te necesitaría.
—Tanto sacrificio para nada.
Mientras recordaba aquella conversación con mi vieja amiga me quedé observando el frío cuerpo de Chaeyoung descansando en el sofá.
La tuve que bañar, ponerle una ropa cómoda y hasta incluso cepillé su cabello gris.
No pare de observar su rostro mientras sentía su hermosa piel deslizarse por mi mano.
—Lobita...
Siendo sincera mi plan al llegar al castillo fue enmascararme como un lobo más y encontrarme con la líder para saber si tenían algún plan luego de nuestras llegadas o si se estaban preparando para una segunda guerra entre licántropos y vampiros. Pero empezó a llamar mi atención en la manera de cómo lideraba y entrenaba a los cachorros para ser un Alfa fuerte como su líder.
Pero su personalidad distrajo mi plan por lo que me dió curiosidad conocerla, quería saber más de ella. Me gustaba escuchar su voz retadora o mal humorada. Esta loba hacía que mis días fuesen divertidas.
Me hice fuerte gracias a las torturas físicas y psicológicas de mis padres, me hice fuerte gracias a la pérdida de hijos que tuve, me hice fuerte gracias al fallecimiento de mis esposas.
La muerte de un licántropo no puede afectarme tanto. Ella no es parte de mi debilidad. Mi debilidad es la plata.
Me incliné para besar sus labios por última vez cerrando mis ojos y aceptar que finalmente mi vida había acabado aquí si una Sana furiosa me encuentra y quiera matarme solo si es que Momo soltó mi secreto de debilidad.
Cuando besé sus labios se sintieron frios, no era emocionante besarla de esa manera sin su calor que emana.
Mis labios se quedaron inmóviles sobre los suyos, esperando una respuesta que nunca llegaría. La calidez que solía transmitirme se había desvanecido junto con su aliento. No quedaba nada más que el eco de su existencia en mis manos, su cuerpo aún tibio por la inercia de la muerte, pero sin el latido que me aseguraba que seguía aquí.
Solté un suspiro tembloroso, presionando mi frente contra la suya. No podía aceptarlo. El dolor punzante en mi pecho era peor que cualquier herida, peor que la agonía de la plata quemándome la piel. Si la muerte de un licántropo no debería afectarme… ¿por qué sentía que me estaba rompiendo desde adentro?.
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LAZOS DE SANGRE
VampiriMina es una mujer vampiro con sed de venganza por matar a sus padres y quitado el "pueblo" de los vampiros. Al ser una mujer indiferente y fría no le importaba nada hasta que se encuentra con Chaeyoung una Alfa que solo protege a su manada. Una hist...
