capítulo ⁵⁶

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Mina

Sabía perfectamente que mi vida dependía de esa estaca, cada que lo punzaba en mi pecho era una barrita menos de vida para mí.

Pero no me importaba.

No me importaba si moría en sus manos hubiera preferido eso, a morir lejos de ella. En aquel lugar frío y oscuro que en sus manos cálidas y fuertes.

Podía sentir el enojo en sus manos cuando me ahorcaba pero asfixiarme no me causaría la muerte, sentir su enorme mano de lobo en mi cuello se sentía como una caricia de "te extrañé".

No quería defenderme y pelear con ella claro que no, si descargar su ira en mí por abandonarla tenía todo el derecho en hacerlo.

Merezco su odio, su enojo, su ira. Merezco todo lo que le hice en su vida.

Fui mala con ella desde el principio, todo por culpa de ser un ser "sin sentimientos" tal como lo dice ella.

Fue mi culpa por alejarme sin decir nada.
Fue mi culpa lo de Chaewon.
Fue mi culpa dejarla huerfana siendo una cachorra, aun que claramente el asesino fue mi padre.
Fue mi culpa seguirla a donde sea que vaya y asesinar a esa omega que pretendía a Chaeyoung.
Fue mi culpa revivirla aún sabiendo perfectamente que al despertar ella me odiaría.

Y fue mi culpa enamorarme de ella.

No era más que la emoción del momento que me cegaba al ver que ella aún seguía viva. Aunque su cabello totalmente blanco me decía lo rota que estaba por dentro.

Y su lobo... que parecía que ya no tener vida propia ni poder sobre sí mismo porque  la que me hablaba era ella, no su lobo.

Cuando volvió a su forma humana y corrió hacía mí con una energía salvaje y con la estaca en su mano, cerré los ojos creyendo que finalmente mi eternidad llegaría a su fin pero lo único que sentí fue sus labios contra los míos.

Me deboraba como si me odiara, me mordía mi labio con torpeza. Pero sus manos acariciando mi cuerpo frío y pálido que brillaban bajo la luna decía lo mucho que me extrañaba.

Yo no me negué a sus besos ni a sus caricias porque sabía lo mucho que nos necesitabamos, lo mucho que nos extrañabamos.

Estoy jodidamente pérdida en ella, en su lobo, en su aroma cálida, en lo protectora que es.

Cuando volvió a irse sentí un vacío pero sabía perfectamente que nos volveríamos a ver.

Y una vez más seríamos los amantes de la noche y con la luna que siempre nos acompañó como testigo de nuestro amor.

Y entonce recordé que Chaeyoung quería que fuese más "humana" así que me alisté eligiendo sabiamente evitando a toda costa la ropa negra. Me coloqué unos jeans ajustados, crop top café y unos tenis blancos. No había necesidad de ocultar mis ojos negros ya que todo este tiempo no me he alimentado de sangre, aunque cada humano que pasa por mi lado trato de controlar mi sed de sangre y evitar que me atrapen.

Me hacía ver totalmente básica igual al resto de chicas que veo pasar en la calle.

Mientras esperaba a Chaeyoung afuera de ma discoteca veía a cada mujer y podía sentir sus emociones de cada una.

LAZOS DE SANGREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora