Omnisciente
Pasaron dos días de que Hwasa buscara alguna solución leyendo libros acerca de medicina y magia oscura de licántropos, mientras que en la cabeza de Mina escuchaba las voces de Momo amenazarla con que Dahyun había decaído, ella se había enfermado y estaban haciendo lo posible para que el resto de lobos no se dieran cuenta de que Dahyun y Chaeyoung no iban al pueblo y evitar una busqueda y una guerra empezara después de años.
Mientras que el aire en la cabaña era espeso, cargado con el aroma de hierbas trituradas, sangre seca y la esencia de la muerte que aún se aferraba al cuerpo inerte de Chaeyoung. Mina permanecía de pie junto a la mesa de piedra, sus ojos dorados fijos en la figura pálida y fría de la loba. Su mandíbula estaba tensa, los colmillos asomaban apenas entre sus labios, una señal de la frustración y la desesperación que hervía dentro de ella.
La bruja, con su cabello desordenado y sus ojos oscuros como pozos sin fondo, hojeaba con rapidez un grueso libro de páginas amarillentas. Anatomía de los licántropos. No era la primera vez que intentaba salvar a una criatura vinculada a un lazo roto, pero jamás había visto una situación tan crítica. Chaeyoung no era solo una loba. Su lazo con su destinado la había mantenido viva de una manera que iba más allá de lo natural. Ahora que Mina lo había matado, el hilo que la ataba a la vida se había desgarrado.
—Esto no es sencillo. —murmuró la bruja sin apartar la vista de su lectura— No basta con reanimarla. Su alma no tiene dónde anclarse.
Mina sintió una punzada en el pecho, pero no permitió que la duda la debilitara.
—Haz lo que sea necesario.
La bruja cerró el libro de golpe y se acercó al cuerpo inmóvil de Chaeyoung. Con manos expertas, empezó a marcar su piel con símbolos antiguos, trazándolos con un ungüento oscuro y espeso. Luego, colocó pequeños cristales sobre los puntos clave de su anatomía: sobre su frente, en su pecho, a lo largo de su columna y sus muñecas.
—Estoy estabilizando su flujo energético. —explicó con un tono severo—Pero si intentamos regresarla sin algo que reemplace su vínculo roto, su cuerpo colapsará otra vez.
Mina la observó en silencio mientras la bruja sacaba un cuenco de piedra y vertía en él un líquido espeso y rojizo. Sangre de licántropo.
—Esto podría ayudar a fortalecer su esencia, pero... —La bruja se detuvo, sus ojos brillaron con una comprensión repentina.
Mina frunció el ceño.
—¿Pero qué?
—Tu sangre está contaminada.
El comentario la tomó por sorpresa.
—¿Qué estás diciendo?
La bruja dejó el cuenco y tomó un cuchillo afilado. Sin previo aviso, lo hundió en la palma de Mina.
La vampiresa siseó, pero no apartó la mano. La bruja observó con atención la sangre oscura que brotaba de la herida. No era normal. Estaba mezclada con algo más... algo que no pertenecía a un vampiro puro.
—Tienes esencia masculina, Mina. Esto no te pertenece.—afirmó la bruja, su voz apenas un susurro.
Mina se quedó en silencio. Siempre había considerado esa parte de sí misma como una ventaja, una marca de poder. Ser un vampiro con un cuerpo capaz de reclamar no solo a una pareja, sino de imponer dominio, le había otorgado una posición superior entre los suyos.
Pero ahora...
—Tu energía masculina está interfiriendo con el ritual, la cual empiezo a creer que tal vez no funcionó que la marcaras.—continuó la bruja— Chaeyoung no puede aferrarse a tu sangre porque su esencia busca algo que ya no existe. Su cuerpo y alma siguen ligados a un alfa masculino. Y tú... no lo eres.
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LAZOS DE SANGRE
VampiriMina es una mujer vampiro con sed de venganza por matar a sus padres y quitado el "pueblo" de los vampiros. Al ser una mujer indiferente y fría no le importaba nada hasta que se encuentra con Chaeyoung una Alfa que solo protege a su manada. Una hist...
