Capítulo 16

1.7K 204 49
                                        

Mina

—No te preucupes por dormir en el suelo,  esta vez dormiremos juntos pero primero déjame doblar la ropa y guardarlo en mi ropero.

Aún no se daba cuenta de mi presencia, gracias a que hace un tiempo atrás ella me invitó a su casa y ahora puedo entrar y salir cuanto quiera.

Me acerqué a ella sin hacer ruido alguno y cubrí sus ojos con ambas manos para sorprenderla.

—Zion, ¿quieres provocarme un susto? Jajaja.— Esa risita, ¿Él te hace reír?.

—¿Te asusté, de nuevo?.— le susurré cerca de su oído y dio un brinco brusco dándose media vuelta.

—¿Qué haces aquí?, ¿cómo ingresaste a mi casa?, ¿En dónde está Zion?, ¿Qué le hiciste?.

—Shhh, silencio lobita. ¿No sabes recibir a tus invitados?.—dando pasos hacia adelante ella retrocedía hasta quedar acorralada contra la puerta de su armario.

—Responde.

—Él está.... durmiendo.

Su mirada palideció y quiso salir corriendo de la habitación pero la detuve antes de que se moviera.

—Sueltame o llamaré a los otros y les diré que hay un dracula entre nosotros.

—Él está vivo pero lo mandé a dormir hasta mañana, puedes estar tranquila por tu novio jajajaja ¿Realmente amas a ese tipo?. Tiene pinta de querer tener una vida humana que de vivir su propia especie.

—Eso no es asunto tuyo chupa sangre, y sueltame que me estás lastimando.

De un tirón demasiado brusco se soltó de mi fuerte agarre la cual la escuché quejarse en voz baja mirntras masajeaba su muñeca. Ella se sentó en su cama sin parar de masajear su muñeca.

Me senté junto a ella y tomo su muñeca masajeandolo y noto que fui demasiado tosca con ella causandole que las marcas de mis dedos se queden grabados. Beso esa pequeña marca que había dejado mis dedos y levanto mi vista a la de ella y deslizo mi lengua por la zona tratada.

Me acerco a ella con la intención de querer besarla pero me evita haciendo su cuello aún lado.

—Qué quieres.— preguntó de manera irrespetuosa.

—Te traje un regalo, es algo simple que siento que cualquiera podría darte.

—No quiero tus estúpidos regalos.

—Es un pedazo de Alaska, el lugar en el que nos hospedamos cuando viajamos. Dahyun tiene la mitad de Alaska para ella sola, Momo y Sana compraron medio estado y negocié un poco con ellas para que me den un pedazo de Alaska.

Ella me miró sorprendida sé que nadie seria capaz de regalar medio estado a alguien.

—Debes estar jodiendo...

Sé que no lo puede creer.

—Si sigues siendo mía te daría el mundo entero y compraría la luna solo para tí, Chaeyoung.— La tomo del mentón y hago que me vea a los ojos, sus ojos que me dicen que algo oculta— o a menos que quieras tener un estilo de vida aburrida y solo recibas unas miserables rosas en cada aniversario o fechas especiales.

LAZOS DE SANGREDonde viven las historias. Descúbrelo ahora