Mina
Chaeyoung intentó escapar una y otra vez después del desayuno y almuerzo y todas esas veces la llevé de regreso a casa.
Realmente me estaba divirtiendo con ella, ese lado tan rebelde y desobediente me mejoraba el día. Es tan divertida.
Por otro lado también tenía que vigilar a Chaewon de que no hiciera algo de la cual se arrepintiera con Chaeyoung.
Chaeyoung realmente estaba vulnerable, indefensa, casi ni tenía apetito para comer y en cada comida se terminaba durmiendo. Tomándose un descanso de tres horas.
—Esa loba morirá en cualquier momento.
—No lo permitiré.
Chaewon y yo la observabamos mientras dormía después de comer. Sí, realmente estaba flaca y su fuerza física era cada vez más débil pero su celo. Su celo era preucupante.
Yo no sé mucho acerca del celo de un lobo en especial de una hembra Alfa y cómo funcionan en ellas. Pero en el caso de Chaeyoung ya va para su una semana estando en celo, sé que esto no es normal en ella.
Hasta incluso la he encontrado en el baño dándose el placer que tanto buscaba, el placer que perdió ahora que su maldito sarnozo no está. Yo no hice nada ante lo que vi, simplemente la dejé que se autocomplaciera porque sabía perfectamente que se imaginaba a su perro.
Sé que lo extraña, lo puedo saber en su mente.
—Lárgate Chaewon, déjame a solas con Chaeyoung. Pero vete con Momo y Sana. Y no regreses hasta que yo lo pida.— observé a Chaeyoung que acababa de despertar, ella estaba apretando fuerte la almohada. Otra vez ese puto dolor.
—Qué... pero amo.
—No me hagas repetirlo, Chaewon.— La fulmine con la mirada y ella me miró sin cuestionar y salió por completo dejándome a solas con la famosa líder de una manada de licántropos.
Caminé lentamente acercándome hacia Chaeyoung, se dio la vuelta para verme ya que había sentido mi presencia. Podía ver esos ojos totalmente negros, su cabella que antes eran negro ahora de habían cambiado a un tono blanco grisaseo. Su lobo la estaba matando.
—Por favor... matame, es mucho sufrimiento para mí.
Eran palabras muy fuertes para un mortal al escuchar aquellas súplicas. Su respiración sonaba irregular.
¿Cuántos días de vida le ponía? Quizás dos días o a lo mucho tres días.
Me senté junto a ella y la observé cada parte de ella, sus manos extremadamente delgadas, sus costillas ya notoria y acaricié su rostro. Ni si quiera hizo esfuerzo para que dejara de acariciarla, simplemente se dejó porque sabía que era inútil luchar.
Me incliné para darle suaves besos en su labios morados, me alejé un poco de ella y sentía su respiración chocar contra mi rostro.
—Estoy aquí para protegerte, no para matarte.— volví a besar sus labios.
Besarla se sentía como besar a un muerto.
Subí a la cama y me coloqué encima de ella claro que no coloqué todo mi peso sobre ella. Chaeyoung parecía reaccionar ante mis besos que nuestros labios bailaban mutuamente aunque sus labios lo movía lentamente.
Levanté una de sus piernas la cual acaricié con mi mano, también acaricié todo su cuerpo por encima de aquella ropa que traía puesta.
Mientras la besaba metí mi mano entre sus piernas la cual hizo que la besara con más posesividad. Ella estaba totalmente empapada en sus fluidos.
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LAZOS DE SANGRE
VampireMina es una mujer vampiro con sed de venganza por matar a sus padres y quitado el "pueblo" de los vampiros. Al ser una mujer indiferente y fría no le importaba nada hasta que se encuentra con Chaeyoung una Alfa que solo protege a su manada. Una hist...
