¡Espera un poco, un poquito!

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Mina

Antes yo no solía dormir, nuestra especie no conoce lo que es dormir y  caer en un profundo sueño.


No a menos que esten en una celda que te debilita y te quita cada día tus poderes.

No importa si son jóvenes o los más antiguos del clan, si estaban encerrados bajo un hechizo no había posibilidades de salir.

No tenía horario de sueño normal, podía caer dormida en cualquier momento, en cualquier hora.

Pero esta vez desperté con una sacudida brutal en el pecho como si algo en mi se desgarrara, como si me arrebataran algo.

Es una sensación que nunca había sentido antes: no es dolor físico, es como si el alma del lobo estuviera colapsando… y forzado a quedarse en un cuerpo que ya no desea vivir.

Empiezo a retorcerme del dolor, tocando mi pecho, tocando mi corazón pero en el que estaba la marca. Me empezaba a palpitar en un desespero, palpitaba y palpitaba como si fuese au último adiós, como si me soltara para siempre.

Tumbada en el suelo mientras grito de agonia y mi lágrimas empapan mi mejilla siento su vacío, su soledad, un amor reprimido hasta el límite, traición... tal vez una traición hacía mí o hacia su lobo mismo.

—¡Dueleeee!.— sigo gritanto hasta quedarme sin aliento cayendo de rodillas, tocando mi cuello y empiezo a jadear de dolor.— Te amo, te amo no me sigas lastimando por favor...

Mi desesperación por el dolor es imcoparable, trato de levantarme con firmeza pero mis piernas no respoden; flaquean, me traicionan en cada paso que doy que caigo fuertemente contra el frío suelo.

Asi que me arrestro arañando el suelo para tener fuerza y llegar a la pared para poder golpearla y salir de aquí pero mi esfuerzos no funciona.

Me siento totalmente débil, enferma.

Me siento un total fracaso por no lograr salvar a su lobo por que ya no siento esa energía que me acompañaba aunque en aullidos.

Ahora solo siento como su lobo trata de separse del cuerpo de Chaeyoung, como si quisiera dejar de existir. Pero hay algo que lo detiene.

Puede ser magia, puede ser la voluntad de Chaeyoung, puede ser una ceremonia o una... “unión forzada” con una omega que lo está amarrando a seguir. Yo había prometido que si encuentraba a su destinada la dejaría ir pero ahora veo que no es tan fácil dejarla ir.

Alejarme de ella me dolió el corazón pero me dolió más el alma de sentir cómo su lobo solo vive por una obligación.

No pensé que tener un "lazo de sangre" uniría no solo nuestras almas, si no nuestras bestias.

Y una vez más lo sentí.

Ese aullido… tan mudo y tan desgarrador que casi me hizo colapsar.

Me arrastré por el suelo de piedra de mi celda, jadeando, arañando con las uñas como si eso fuera a romper los muros malditos que me encierran.

Cada latido de su corazón era como una cuenta regresiva. Cada segundo sin poder tocarte, sin poder abrazarlo, era una cuerda más al cuello de ese lobo.

—¿Qué le estás haciendo…? —gemí, llorando sin poder evitarlo— ¿Qué le están haciendo?.

Las lágrimas corrían sin pausa. No por mí, sino por él. No por esta celda, sino por esa oscuridad que se lo tragaba lento.

LAZOS DE SANGREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora